Mamá detente, vive y disfrútame

Macarena · 14 junio, 2016
Sobran los motivos para dejar de correr al menos por un rato y comenzar a disfrutar lo bello que nos da la vida. ¡Mamá detente y vive! Disfruta a tu hijo.

“Mamá detente, vive y disfrútame”, es lo que suelen pedir a fuerza de gritos, llantos y somatizaciones de toda índole los niños, esos pequeños seres que llegan a la vida de toda madre para enseñarle nada menos que el valor de la vida y de aquellas cosas que realmente importan pero se pierden o modifican con el correr del tiempo.

Mamá detente, pues en este artículo de Eres Mamá queremos compartir contigo la importancia de valorar y disfrutar cada instante de la vida junto a tu hijo, en detrimento de aquellos detalles que carecen de relevancia y tranquilamente pueden esperar.

Mamá detente y vive

“Mamá detente, no hay necesidad de apurarse”, sería una de las mejores recomendaciones que te daría tu pequeño hijo. Pues aunque resulte raro para cualquier adulto, a su tan corta edad, cualquier chico dispone de ese conocimiento tan útil. Vivir la vida y disfrutar del momento. De eso se trata.

Mamá detente y bésame

Después de todo, ¿para qué tanto alboroto? Si al final de cuentas, no es una obligación infranqueable mantener la casa como un quirófano, preparar las prendas de todos los integrantes del hogar como en una lavandería y sufrir por cada minuto de vida que pierdes con ese trabajo donde no eres única e irremplazable como para tu propio hijo.

Mamá detente: relájate y prepárate una taza de té. Comparte un desayuno o merienda con tu hijo. Ríete de cada una de sus monerías. Haz una fuente de palomitas y comparte alguna película para toda la familia. Simplemente: “Mamá, detente, ven a pasar un poco de tiempo conmigo”.

Abraza la vida. Saborea cada instante especial que la maternidad ofrece. Siente su aroma, alégrate ante cada avance, ríe ante cada payasada y muere de amor con cada detalle de esta etapa. Mamá detente y vive tu vida como si fuera el último día de pie, disfrutando a tu hijo como si no hubiera un mañana.

Mamá detente y disfrútame

“Mamá detente, ¿y qué te parece si nos ponemos guapos y salimos a dar un bello paseo?”, seguramente es el deseo de gran cantidad de niños que no eligen aburrirse encerrados en sus casas, viendo como sus madres no paren de hacer malabares entre tantas ocupaciones y preocupaciones.

Lleva a tu hijo al parque, dedíquense a coleccionar hojas con formas de corazones, a buscar secretos entre las nubes, a disfrutar del sol. Simplemente conecta con tu hijo: sonrían, rían a carcajadas y hablen de lo que les gusta y hace feliz, e incluso de aquello que no les gusta y despierta sus temores más ocultos.

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Mamá detente. No tienes por qué verte tan cansada, cuando no abatida. Tienes todo el derecho del mundo a tirar la toalla cuando te sientas agotada entre tantos quehaceres. Recuéstate con tu niño, tómate unos minutos para tí y para esa conexión única que mantienes con ese pedazo de vida tan tuyo.

Échate en la cama, acurrúcate con tu nene y quédate allí las horas que te hagan falta para juntar todos tus pedazos y armarte entera nuevamente. Pues esos platos sucios pueden esperar y no hay nadie controlando la salubridad e higiene extrema del hogar.

“Mamá, detente, divirtámonos y preparemos una torta”. Olvida todo y comparte con tu hijo aquellas actividades y juegos de rol que los infantes tanto disfrutan si lo hacen al lado del adulto que más aman y admiran. De este modo forjas tiernos recuerdos y anécdotas que quedarán en la memoria por siempre.

Sin lugar a dudas, es tan lindo cuando tú simplemente te detienes por unos instantes y sientes lo esencial de la vida de cerca, plenamente. Debes estar dispuesta a vivir y disfrutar de todos estos momentos tan preciados que te brinda el solo hecho de ser madre.

Mamá detente y deja por un momento todas aquellas actividades que roban tu preciado tiempo y te quitan la vida. “Mamá detente ahora que estás a tiempo, porque nuestra niñez, mami, no se detiene”. Mañana puede ser demasiado tarde y ya estás advertida, ¿tú te detendrás?