El luto en los niños. ¿Cómo actuar ante la muerte?

Amanda · 22 noviembre, 2015

La muerte es un proceso regular y humano, que sucede todos los días, ha tocado a nuestra familia y todas las familias del mundo; sin embargo, aún nos cuesta aceptarla y todavía no sabemos cómo afrontarla. Pero ahora que somos padres, tenemos un nuevo reto; cómo actuar con los niños ante la muerte.

Cuando alguien que el niño conoce muere, es inevitable que este se entere; así que obviemos por un momento recurrir al ocultamiento de la noticia para solucionar este problema. No saber cómo actuar en estos casos es normal, casi nadie sabe cómo hacerlo y no todas las circunstancias son las mismas.

Otro factor con el que debemos lidiar es con el dolor, cuando nos sentimos agobiados por una pérdida, no siempre actuamos con claridad y de la manera como habíamos previsto. Si se tratase de la muerte de un ser querido, será difícil mantenerse firmes ante los niños o evitar que nos vean llorar o derrotados por la tristeza.
En tal sentido, no existe un manual para actuar ante la muerte; pero para apoyar a nuestros niños podemos buscar recomendaciones de los expertos o seguir las sugerencias de familias que ya han sufrido esta experiencia.

 

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Sin embargo, el problema más grave no es tanto la crisis más próxima al acontecimiento, sino los eventos posteriores, cuando el luto embarga al niño. Así como los adultos podemos vernos afectados por el duelo que se desarrolla después de la muerte, también los niños pueden llegar a padecerlo.
El proceso de luto no se produce de la misma manera en todas las personas, muchas veces puede llegar incluso a ser imperceptible; pero como dicen por ahí: “la procesión va por dentro”. En el caso de los niños es más difícil de identificar, porque ellos mismos no saben cómo expresarlo o qué es lo que están sintiendo.

La muerte de un ser querido, ¿cómo actuar ante el luto en los niños?

Guiar a los niños durante la muerte de un ser querido es una tarea difícil, pues es posible que todos los involucrados estén sufriendo la misma pérdida. A los padres se les presenta un proceso en el cual es preciso apresurarse a superar su duelo para ayudar a sus hijos a lograrlo también, pero la tristeza es un escollo que enfrentar.

Los niños pueden demostrar su tristeza por diferentes vías, dependiendo de la edad, tal vez se sientan tristes por ver a sus padres llorar; pero también es muy probable que ellos sientan el mismo dolor. En este sentido, las orientaciones para actuar ante la muerte, depende de la edad del niño y la cercanía de la persona fallecida.

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Para continuar es preciso aclarar que las sugerencias son generales, porque no todos los niños son iguales, tampoco las circunstancias y las creencias familiares. De igual manera, corresponde a los padres determinar la manera como quieren manejar esta situación, además también depende de las características del niño.
Las recomendaciones para actuar en caso de la muerte de una persona cercana al niño son las siguientes:

  • Es aconsejable hablar con la verdad al niño y tratar de no prolongar mucho el tiempo en darle la noticia. Si se trata de un niño entre los 3 y los 5 años, estos no están muy conscientes sobre la irreversibilidad de la muerte; pero cuando son más grandes podemos ilustrarlo con historias comprensibles para él.
  • Recordemos que los niños notarán cambios y la tristeza de los padres, por eso la explicación debe ser adecuada; insinuaciones como que está dormido o se fue al cielo, no dejan claras las consecuencias de la ausencia de un ser querido.
  • Si queremos evitar que el niño esté enterado al menos al principio, es preciso mantener la calma, porque ellos harán preguntas, por lo tanto es importante nuestras respuestas coincidan con nuestra actitud y acciones.
  • Después de que haya pasado el momento más crítico, comienza otro proceso, el duelo; aunque no lo creamos, los niños también sufren un duelo, distinto pero real. Por eso el niño puede manifestar cambios, como mayor demanda de atención, un comportamiento diferente, cambios de humor e incluso disminuir su rendimiento escolar.
  • Para sobrellevar esta situación se aconseja buscar el apoyo de maestros y especialistas, pero lo más valioso es la unión y el amor familiar. También se deben apreciar todos los recursos didácticos disponibles para tratar estos casos, como libros, juegos y actividades.
  • Hacerlos participar en los actos funerarios es una decisión de los padres, pero siempre es bueno que se les incorpore en cualquier actividad que implique recordar al fallecido, para que el niño comience a ver que es natural y que no hay nada de malo en hablar del tema.
  • Mantenerlo ocupado en actividades físicas o que impliquen concentración, es útil para que los niños desvíen sus pensamientos y se alejen un poco de la tristeza que hay en su familia.