Ludopatía en adolescentes: enfermedad por apostar y jugar

Kawaii · 2 diciembre, 2017
La obtención de beneficios económicos mediante los juegos de azar son un gran atractivo.

La ludopatía en adolescentes cada vez es mayor. Por ello, está considerada como una enfermedad de acuerdo al criterio de la Organización Mundial de la Salud. Ahora bien tenemos que la Asociación de Psicólogos de los Estados Unidos, consideran la ludopatía como un trastorno del control de los impulsos. Motivo por el cual no es considerada como una adicción.

En términos generales el juego como actividad se considera algo normal y de aspecto positivo en la vida de cualquier adolescente. Mediante estas normas ellos aprenden las pautas sociales y de convivencia. Asimismo la patología del juego sucede con gran normalidad en los juegos de azar con remuneración económica.

Cómo se diagnostica la ludopatía en adolescentes

Para poder hacer un diagnóstico exacto y preciso, el adolescente debe cumplir algunos de los siguientes síntomas:

  • Preocupación. Por su mente siempre pasan las ideas sobre las experiencias vividas en el juego. Estas pueden ser presentes, pasadas o aquellas que se originan como consecuencia de la fantasía.
  • Incrementación. Esta situación se puede comparar como el caso de las drogas. Entre más apuestas realice y con mayor frecuencia, esto contribuirá al constante crecimiento de las emociones.
  • Abstinencia imposible. Las personas ludopáticas se sienten irritadas. Incluso, hasta inquietas por los intentos de dejar o tratar de minimizar las actividades en el juego.
  • Evasión. Hay casos en los que los adolescentes juegan con la intención de mejorar su estado de ánimo o alejarse de los problemas familiares incluso los escolares.
  • Revancha. La situación se torna intensa en la cual el adolescente piensa que jugando más puede recuperar sus pérdidas con más juegos.
  • Mentiras. Una de las principales y graves características de un jugador adolescente, es que por todos los medios tratara de ocultar a sus familiares, amigos y allegados, cuan cuantiosa son sus pérdidas.
  • Perdida el control. Por más que lo haya intentado el adolescente no puede conseguir controlar sin éxito la reducción del juego.
  • Actos inmorales. Se puede considerar en casos extremos la violación de la confianza con sus familiares y hasta con la ley para tratar de obtener dinero para el juego o en algunos casos para creer que puede recuperar parte de lo perdido.
La ludopatía en adolescentes tienen solución.

¿Cuáles son las características del adolescente ludópata?

  • Necesidad recurrente de seguir jugando sobre todo cuando ha perdido mucho dinero.
  • Para cubrir sus expectativas hace inversiones altas y arriesgadas en el juego y de su tiempo.
  • Vive solo para el juego; para él no existe ningún otro tipo de ocio donde pueda desarrollar sus inquietudes.
  • Insiste con sus deseos recurrentes de querer ganar. Situación que se convierte en obsesión especialmente cuando ha perdido.
  • La angustia por ganar llega a los extremos que para querer ganar realiza jugadas superiores a las que inicialmente tenía planteadas hacer.

¿Qué tipos de juegos son los más comunes en la ludopatía en adolescentes?

Se pueden clasificar los juegos como los de competencia sin ningún beneficio económico, los de azar y riesgo, esperando atinarle a la lotería para obtener algún beneficio económico.

En el caso de España, en donde algunos juegos al azar como las loterías, la Lotería Nacional y el Cupón de la Once y las quinielas del fútbol, fueron legalizados en el año 1977 aunque ya existían desde tiempos atrás.

Aunque en el año 1981, fueron legalizados juegos como el bingo, los casinos y las máquinas tragaperras, ha transcurrido poco tiempo desde la legalización de estos juegos de azar, sin embargo España se encuentra dentro de los países que posee una de las mayores prevalencia del juego obsesivo.

Se puede decir que España, actualmente, se encuentra dentro las principales clasificaciones de los países con mayor número de ludopatía en adolescentes. Lo que ha contribuido a que sea un gran número de personas con problemas de ludopatía.

La ludopatía en los adolescentes es un problema en España.

Fases de la ludopatía en adolescentes

El jugador como parte de sus habilidades comienza a ganar y es lo que se conoce como fase de ganancias, comienzan los resultados positivos incluso en varios casos se consideran ganancias sustanciales.

Luego el jugador puede llegar a pensar que la suerte siempre va estar presente, por ende puede pensar que tiene grandes dotes de un excelente jugador, cuestión que hace que la cantidad de las apuestas vayan en aumento progresivamente con la finalidad de poder conseguir mejores y más elevados premios.

Por consiguiente, las apuestas seguidas le ocasiona mayores pérdidas y una vez que se llega a esta situación lo único que se considera es la de seguir jugando para tratar de recuperar lo que se haya perdido.

El optimismo, es la parte en la cual el jugador utiliza sus recursos desmesurados como única estrategia para poder recuperar las pérdidas, solo que para poder realizar esta etapa en la patología el jugador necesita es más dinero. Es allí cuando comienza la etapa de los préstamos a familiares y amigos, incluso en esta etapa se recurre a préstamos a bancos, tarjetas de crédito y hasta préstamos en forma de inversión que supuestamente serán devueltos con las ganancias obtenidas en un futuro.

“La ludopatía en adolescentes está considera como una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud“.

El transitar por el juego normal  para llegar a la patología, no siempre se realiza de manera directa. Se trata de cuando el adolescente comienza a invertir más dinero en el juego -que lo que originalmente tenía planeado hacer- la obsesión es la de seguir jugando, aún cuando sus pérdidas son constantes. Aquí donde se comienza el juego patológico.

Una de las principales características del jugador patológico es la pérdida del control, la dependencia emocional de creer que siempre va a ganar y los problemas que se originan como consecuencias graves en su forma de vida, en sus relaciones familiares y sociales.

Se recomienda tratar de conversar con el adolescente, recurrir a ayuda profesional y de confianza.