Las ventajas de la impresión en 3D en la educación

Carmen Fetreros 25 julio, 2017

Uno de los recursos más utilizados en la actualidad en el aula son las impresoras 3D. Aunque todavía la impresión 3D no está muy extendida en los colegios e institutos, cada vez se valora más positivamente las posibilidades y ventajas de estos nuevos recursos educativos

Pronto la mayoría de los centros educativos podrán disponer de impresoras 3D para crear mediante trabajos cooperativos proyectos interesantes.

Para entender lo que es una impresora 3D tenemos que pensar en una impresora tradicional ya sea láser o de tinta. Pero en vez de pintar sobre un papel, las impresoras 3D permiten crear modelos tridimensionales. Estas impresoras trabajan con materiales especiales, generalmente plásticos que se moldean a altas temperaturas y que al enfriarse se mantienen sólidos.

En el mercado cada vez podemos encontrar más impresoras 3D y también más materiales diferentes. Aunque a nosotros nos cuesta todavía mucho pensar que podemos crear objetos tridimensionales con una impresora, está claro que es el futuro para la educación. 

Impresora 3D en el aula

Beneficios de la impresión 3D

El pesimista ve dificultad en toda oportunidad. El optimista ve oportunidad en toda dificultad

-Winston Churchill-

Una impresora 3D fomenta la creatividad en los alumnos. Aunque no se trate de la pintura o la escultura también se pueden desarrollar habilidades artísticas. Los niños tienen que crear objetos para los que tienen que desplegar toda su creatividad. Además los alumnos tendrán que desarrollar sus habilidades con el ordenador. La informática y la ofimática básica ya formaban parte del trabajo en clase. En unos años seguro que entrará en todas las aulas la impresión 3D.

Con las impresoras 3D los alumnos también aprenden a realizar trabajo colaborativo en el aula. Cada alumno tendrá que diseñar una pieza ‘clave’ que será una de las fases del trabajo. Luego tendrán que imprimirla primero a modo de prueba. Cuando se comprueba que es la pieza deseada tendrán que intentar formar algo con ella y con las que hayan creado sus compañeros el objeto deseado. 

Las impresoras 3D ayudan a plantear a los niños problemas que tienen que resolver. Les plantea obstáculos a la hora de crear el objeto que necesitan. Esta habilidad será importante en el futuro para los estudiantes. Los alumnos podrán ver el resultado real de sus diseños.

Los alumnos disfrutarán de la experiencia de aprendizaje. Crear objetos con impresoras 3D se puede convertir en una tarea divertida en la que querrán participar los alumnos. Pueden crear objetos interesantes como monumentos o edificios que ayuden a explicar los temas que están tratando en clase.

Puede resultar muy útil para asignaturas como tecnología, matemáticas, historia o naturales. En geografía puede ser interesante para crear mapas topográficos.

La impresión 3D además permite que se colabore entre varios departamentos para un proyecto común. Se puede realizar un proyecto entre algunos de diversos cursos e incluso diferentes etapas educativas.

Impresora 3D en el aula

Posibilidades de las impresoras 3D en el aula

Aunque todavía las impresoras 3D no están disponibles en la mayoría de los colegios, poco a poco irán llegando a las aulas. Aunque ya en primaria algunos colegios han incorporado la robótica en sus actividades extraescolares, lo ideal es que los estudiantes puedan aprovecharlas en Secundaria y Bachillerato.

Actualmente ya se encuentran en el mercado impresoras 3D asequibles para cualquier centro. El problema suele ser el desconocimiento por parte del centro educativo. También la poca disponibilidad de profesores que tengan la formación adecuada para poder adoptar esta nueva tecnología. Lo ideal es que los departamentos y los profesores del centro que quieran utilizar la tecnología 3D puedan formarse en el centro. Ellos serán encargados de formar a los alumnos para que se puedan realizar diseños en el aula que den lugar a objetos interesantes.

Lo mejor sería que no fuese como clases extraescolares a las que puedan acceder solo parte de los alumnos. Tendría que incluirse la impresión 3D en la asignatura de informática de forma obligatoria. De este modo se podrían impartir las nociones básicas a todos los alumnos. Una vez que ya han adquirido estas nociones se puede empezar a pensar en proyectos diferentes. Para que el trabajo sea colaborativo lo ideal sería que esos proyectos fueran creados de forma conjunta por varios departamentos.

No lo dudéis, la impresión 3D junto con el trabajo colaborativo son dos de los desafíos de la educación en el futuro. En unos meses se podrá desarrollar en la mayoría de los centros educativos y se podrán conocer sus beneficios y ventajas.

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