Lactancia mixta: todo lo que debes saber

Leticia · 27 octubre, 2017

Cuando un bebé se alimenta de leche materna y leche artificial hablamos de lactancia mixta. Es un tipo de alimentación para el recién nacido elegido por muchas madres. 

Aunque no suele ser la primera opción elegida por la madre, la lactancia mixta representa la fórmula perfecta para muchas mujeres. Esta decisión a veces está motivada por las dificultades a la hora de alimentar exclusivamente con leche materna a su hijo.

Si no sabes nada sobre ella, es normal que te preguntes: ¿por qué elegir la lactancia mixta? ¿Influye en el desarrollo del bebé? ¿Cuándo se recomienda? A continuación, te contamos todo sobre ella.

Razones para elegir la lactancia mixta

Lo normal es que una madre se decante o bien por la lactancia materna exclusiva o la lactancia artificial exclusiva. La combinación de ambas suele ser producto de problemas con la primera, derivados de cualquier dificultad en la madre o el bebé.

Madre dando el biberón esterilizado a su bebé

Son muchas las razones que llevan a una madre a elegir la lactancia mixta como método de alimentación para su bebé. Normalmente, se pueden resumir en:

  • Elección personal. Muchas mujeres tienen una mala experiencia con la lactancia materna y consideran oportuno combinarla con lactancia artificial.
  • Por el bebé. Distintos motivos llevan al bebé a no estar bien alimentado con leche materna, por lo que requieren un aporte extra.

Lactancia materna vs. Lactancia mixta

Un momento clave para una mujer que acaba de dar a luz es cuando coloca a su hijo por primera vez al pecho. Aunque se sabe mucho sobre el tema, ese momento es único y exclusivo para cada madre.

A menudo la frustración de un mal “enganche” hace que la madre encuentre en el momento de amamantar un foco de estrés. El problema es que cuanto más estrés, más difícil resulta amamantar. Ante esta situación, muchas veces se opta por combinar con leche artificial hasta abandonar totalmente la lactancia materna.

Sin embargo, es bueno que acudas a tu matrona con las dudas que tengas sobre la lactancia materna. Muchas veces, estos problemas se pueden solucionar.

“La lactancia materna es, por norma general, suficiente para alimentar a tu bebé. Pero la lactancia mixta o la artificial también cumplen adecuadamente con la función de alimentar a tu hijo”

Cuando la lactancia materna no es suficiente

La producción de leche materna es diferente según cada mujer. A lo largo del último trimestre el cuerpo ya está preparándose para el momento de dar el pecho. Una vez pasado el parto y la expulsión de la placenta, el cuerpo ya está listo para amamantar.

Sin embargo, puede ocurrir que la demanda de leche sea mayor a la producida por la madre o que el bebé tenga complicaciones para agarrarse bien al pezón.  Estos problemas hacen que el bebé no esté suficientemente bien alimentado.

La lactancia mixta es uno de los métodos para alimentar a tu bebé.

Lo normal es que un recién nacido baje de peso nada más nacer, y pasados los primeros días vaya recuperándolo sin problema. Si esto no sucede, opta por la lactancia mixta después de consultarlo con tu médico.

“La maternidad es la más importante de todas las profesiones.
Exige más conocimientos que cualquier otro asunto relacionado con el hombre”

-Elizabeth Cady Stanton-

¿Puede fracasar la lactancia mixta?

Por norma general, el bebé terminará escogiendo el método que más le guste. Si no, serán los padres los que acaben decidiendo aquello que sea más cómodo para todos.

No hay problema en que tu bebé mantenga lactancia mixta. No te preocupes por no darle pecho exclusivamente o por darle biberón también. Sin embargo, llegado un determinado momento no podrás mantener ambos procedimientos, y él o tú acabaréis por escoger uno.

Si observas que tu bebé no quiere biberón, pero sí tu pecho, piensa que es lo más normal. La conexión del bebé con la madre es un vínculo muy especial que se fortalece en el momento del amamantamiento. Si por el contrario se decanta por el biberón, probablemente lo haga porque la obtención de leche es más cómoda succionando de una tetina que de un pezón.

Alimentar a un recién nacido puede parecer un acto que requiere de tanta responsabilidad que acaba por generar agobio. Tranquila, tu bebé te dará pistas sobre qué camino seguir. Y, sobre todo, acude a los profesionales que están a tu disposición para resolver cualquier duda.