Cómo debe ser la alimentación de un recién nacido

Una vez que tengas a tu bebé en brazos, deberás elegir la manera en que piensas alimentarlo… Sin duda, una decisión trascendental.

La alimentación de un recién nacido es uno de los temas más importantes que los padres necesitan discutir. Cuando los bebés están en la barriga de mamá reciben todos los nutrientes básicos para lograr un sano crecimiento. 

No obstante, una vez que llegan a este mundo, su alimentación debe cambiar para cubrir esos requerimientos nutricionales que le exige el organismo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la mejor fuente de alimentación para un recién nacido es la leche materna, pues posee todo lo que un recién nacido necesita.

Pídele consejos a tu pediatra sobre cómo debe ser la alimentación de tu bebé

Esta sustancia es tan poderosa que en la medida en que tu niño va creciendo, la leche va cambiando sus propiedades para satisfacer las necesidades según la edad del bebé. Durante el amamantamiento, te darás cuenta de que la naturaleza es perfecta y, por eso, tu cuerpo responderá con precisión a lo que exige el cuerpo de tu hijo.

Sin embargo, algunas mamás no tienen la oportunidad de amamantar a sus pequeños y deben optar por el biberón. Las mejores leches de fórmula intentan emular con bastante exactitud las características de la leche materna, con el objetivo de garantizar un sano desarrollo del bebé.

La mejor alimentación de un recién nacido

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Muchísimas instituciones insisten en que la leche materna es el mejor alimento para esas frágiles personas que apenas están llegando al mundo. Pero, como mencionábamos anteriormente, no todos los bebés tienen el privilegio de ser alimentados de esta manera.

Bajo este contexto, es normal que te hagas algunas preguntas como: ¿mi bebé crecerá fuerte si no lo amamanto? ¿Las leches artificiales le darán lo suficiente para un buen desarrollo? ¿Hay alguna diferencia entre los bebés alimentados con leche materna y los que no? Ante tantas posibilidades, lo mejor es consultar a tu pediatra de confianza y pedirle orientación.

Mientras tanto, queremos presentarte las diferencias entre ambos métodos, para ayudarte a resolver ciertas dudas:

Sobre la lactancia materna:

Cuenta con múltiples beneficios para tu bebé, puesto que los factores inmunes y bioactivos forman una barrera que lo protege de miles de infecciones. Asimismo, le permite tener un desarrollo emocional y físico para una vida saludable.

Si no puedes ofrecérsela directamente de tu pecho por razones que se escapan de tus manos, puedes hacer el famoso banco de leche. Con el almacenamiento de esta sustancia bajo ciertas condiciones, puedes estar segura de que no perderá sus propiedades hasta pasadas 48 horas.

Cada madre es libre de escoger el método de alimentación más adecuado para su pequeño

Si decides que este sea el método de alimentación exclusivo, te recomendamos que busques asesoramiento de una especialista en el tema. Esto te hará sentir más segura en cuanto al agarre correcto, sabrás que siempre le estás dando la cantidad de leche que necesita y podrás conocer las posiciones más cómodas.

Sobre la leche artificial:

Estas fórmulas lácteas son el resultado de más de un siglo de arduas investigaciones para encontrar un sustituto apropiado que sirva para la buena alimentación del recién nacido. Su principal beneficio es preservar la salud del recién nacido cuando no puede recibir lactancia natural.

La principal desventaja es que, a pesar de que intenta reproducir la misma calidad nutricional que la otra alternativa, no posee las sustancias inmunológicas, ni esas hormonas que lo impulsan en su crecimiento.

Además, demanda un mayor esfuerzo por parte de los padres, debido a que hay que mantener la higiene de los biberones, llevar el alimento a donde quiera que vayan, etc.

Una decisión personal

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Cada mamá conoce muy bien sus posibilidades con respecto a su hijo, por lo que no hay reglas para definir cómo debe ser la alimentación de un recién nacido. Tú eres libre para definir lo que consideres que le conviene a tu niño, siempre y cuando sigas las recomendaciones del especialista.

Poco a poco, podrás ir agregando otras opciones dentro de la alimentación complementaria, la cual comienza a partir de los seis meses. Sigue tu instinto y céntrate en esas ganas que tienes de verle crecer sano y fuerte.     

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