Lactancia materna durante la noche: lo que debes saber

La lactancia materna nocturna es común. Sin embargo, no siempre es sencilla. En este artículo te contamos cómo facilitar el proceso.
Lactancia materna durante la noche: lo que debes saber
María Patricia Piñero

Escrito y verificado por la nutricionista María Patricia Piñero.

Última actualización: 21 enero, 2023

La lactancia materna representa el inicio de la relación de pareja más estrecha, especial y perdurable, entre muchas otras. Los beneficios que obtiene el binomio madre-hijo del proceso de amamantamiento son las 24 horas durante los 7 días de la semana. Sin embargo, para algunas madres, leste acto durante la noche no es tarea fácil.

La alta exigencia que demanda el bebé para alimentarse en horario nocturno agota a la mamá. Por eso, en este artículo te ofrecemos todo lo que debes saber sobre la lactancia materna durante la noche y por qué tus desvelos de ahora en adelante serán placenteros, saludables y cargados de amor.



¿Por qué los bebés comen con tanta frecuencia?

Para comprender mejor el aparato digestivo de nuestros bebés te aclaramos qué es lo que realmente sucede con ellos y su sensación de hambre todo el tiempo, en especial por las noches. Al nacer, su estómago es muy pequeño e inmaduro, por eso al principio demanda tomas de leche materna en pequeñas cantidades, pero con una alta frecuencia.

En general, su estómago se queda sin provisiones cada 2 o 3 horas, aunque por supuesto que cada bebé trae su propio reloj biológico desde el vientre materno. En esta etapa, mientras no come, duerme. Además, los pediatras Pin Arboledas y Ferrández, aclaran que antes de los 4 o 6 meses de edad, el ciclo sueño/vigilia es controlado por el hambre y la saciedad.

Progresivamente, el mismo “es orquestado por el ritmo circadiano o reloj biológico, el ambiente social y los cambios de luz-oscuridad”. Las horas de sueño se hacen mayores en la noche, mientras que disminuyen las dedicadas a comer. Así, la regulación del ritmo circadiano del lactante tiene mucho que ver con la composición de la leche materna y con el proceso de amamantamiento.

Importancia de la lactancia materna durante la noche

Es cierto que, al inicio, el control del amamantamiento lo tiene el bebé y que las horas de sueño dependen del período en el que se sienten satisfechos. Además, la ciencia explica que la lactancia materna durante la noche trae grandes beneficios para el binomio madre-hijo. Te lo contamos a continuación.

1. La lactancia nocturna estimula la producción de leche

En el manual de la UNICEF (2013), se explica que la producción de leche comienza con la estimulación del pezón por parte del bebé. Cuando succiona, los nervios envían una señal al cerebro de la madre que indican que el niño tiene hambre. La respuesta inmediata es ordenar la liberación de una hormona llamada prolactina. Esta hace que se comience a formar leche dentro de la glándula mamaria. Así, entre más succiona el bebé, más leche se produce.

La lactancia materna durante la noche proporciona una mayor cantidad de leche, por lo que es un momento propicio para la alimentación del bebé.

¿Qué ocurre por las noches?

Resulta que la producción de prolactina es máxima entre las 2 y 6 de la mañana, momento en que se produce mayor cantidad de leche. Además, de manera natural e instintiva, el mismo bebé asegura su fuente alimenticia para el día siguiente.

La mayor parte de los lactantes lloran por su comida y disparan una alerta a los oídos de mamá para que la fábrica de leche, entre las 7 y las 12 de la noche, prepare todas sus hormonas y arranque con la producción. En caso de que el pequeño no se amamante por la noche, la producción de leche caerá progresivamente. En estos casos, hay que consultar con el pediatra o médico tratante.

2. Se puede conciliar un sueño profundo

Una publicación del 2013 refiere que la prolactina podría ser capaz de producir un efecto relajante e inducir el sueño. Sin embargo, otros estudios generan controversias sobre la acción de los altos niveles de esta hormona a largo plazo.

Otra hormona involucrada con la leche materna es la oxitocina, que permite la salida de la leche desde el pezón a la boca del bebé. Además, provoca descanso, relajación y un sueño profundo en el binomio madre-hijo. Por otro lado, está claro para los investigadores que la leche materna contiene una mezcla de potentes componentes llamados nucleótidos que juegan un importante papel en el equilibrio del sueño. Y estos se producen en mayor proporción durante la noche.

Dentro de los más notorios están la melatonina, que se forma a partir del aminoácido triptófano, el cual también se encuentra en la leche. Estos compuestos regulan de manera saludable el ciclo de sueño/vigilia en la medida en que el bebé se alimenta durante la noche.

3. Complementa la alimentación

El consumo promedio de leche materna en horas nocturnas representa un 20 % de las necesidades nutricionales del bebé. Así que nada más satisfactorio que saber que somos la fuente de alimentación, crecimiento y desarrollo para nuestros hijos.

4. Se evitan bajas de azúcar en la sangre del bebé

Los bebés, como cualquier persona, tienen sus propias necesidades y requerimientos nutricionales para garantizar las funciones del cuerpo. Por eso, cada toma de leche materna es fundamental para ofrecer la glucosa y otros nutrientes necesarios para cada célula.

Al omitir la lactancia materna durante la noche y no recibir otro alimento, se genera un ayuno prolongado. De ese modo, se corre el riesgo de que se produzca una baja de azúcar o hipoglucemia que desestabilizará las funciones de sus órganos. La Asociación Española de Pediatría lo considera el trastorno metabólico más frecuente de la infancia.

5. Previene la obstrucción de las glándulas mamarias

Las madres que amamantan durante la noche tienen menos probabilidad de que los conductos de sus glándulas se obstruyan por la acumulación de leche que no es succionada. Esto provoca inflamación y dolor. Además, si la obstrucción es frecuente, pueden crecer ciertas bacterias que producen infección.

Los niños que toman leche materna durante toda la noche duermen entre 40 y 45 minutos más que aquellos que se alimentan con fórmulas artificiales o que no lactan.

Consejos para que la lactancia materna durante la noche sea más relajante

Alimentar a nuestros hijos recién nacidos durante la noche es una tarea que recompensa, pero que también es agotadora. Por eso, te traemos algunos consejos que te ayudarán a disfrutar del momento:

  • Dormir con el bebé: se puede practicar colecho si se toman todas las medidas de seguridad o colocar la cuna al lado de la cama.
  • Adoptar una posición adecuada: la mejor posición para lactar es tumbada con el bebé de lado. De esta forma, cuando el bebé exija otra toma de leche, te darán cuenta con un solo movimiento y no tendrás que encender la luz o esperar a que llore. Siempre toma las precauciones necesarias para evitar accidentes. La Asociación Española de Pediatría sugiere el uso de cunas especiales o colecho.
  • Disponer de suficiente agua, apagar la luz y estar muy tranquila.


Al final, ¿qué es lo que debes saber?

La lactancia materna durante la noche es tan importante como la del día, en cuanto a la nutrición, la protección, el crecimiento y el desarrollo. Sin embargo, en las horas nocturnas, la leche materna cambia su composición para equilibrar progresivamente el reloj biológico de nuestros hijos en sus primeros meses de vida. Esto incluye la relajación y una mejor calidad de sueño de la madre.

Además, se previenen las hipoglucemias de los recién nacidos y los trastornos infecciosos de la glándula mamaria. Todos los beneficios van acompañados de un lazo estrecho que se genera entre la mamá y su hijo. La seguridad, la confianza y la salud emocional que se suma a nuestros pequeños perdurará durante toda su vida adulta. También, no olvides consultar con tu pediatra de cabecera ante cualquier duda o para complementar esta información.

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