La magia de Studio Ghibli

Maite Córdova Vena · 8 octubre, 2019
Las películas de Studio Ghibli no se centran en la acción como tal, sino en el trasfondo emocional de los personajes que, poco a poco, se va desarrollando a lo largo de la trama, de formas muy sutiles, pero con un gran impacto.

Studio Ghibli propone historias con un trasfondo rico en detalles, lleno de humanidad. En cada película, vemos un trabajo artístico que invita a realizar un viaje emocional que deja una huella imborrable, a cualquier edad.

Más allá de la propuesta de entretenimiento, en cada historia hay un mensaje subyacente de gran valor.

Vientos de cambio para el mundo

Ghibli fue el nombre que decidió tomar el equipo porque se ajustaba perfectamente a su visión y misión. Ellos querían traer al mundo de la animación »vientos de cambio» y, por ende, se inspiraron en el apodo de los aviones de exploración italianos que fueron al desierto del Sáhara durante la Segunda Guerra Mundial.

Por otra parte, Ghibli fue el nombre que le otorgó Hayan Miyazaki a partir del sustantivo italiano que denomina al viento cálido arenoso que sopla en el gran desierto del Sáhara. Entonces, queda claro que, al igual que ocurre con sus películas, el nombre en sí de la compañía es una metáfora.

Studio Ghibli fue fundado el 15 de junio de 1985 tras el éxito de la primera película de Hayao Miyazaki (director y cofundador de Ghibli) titulada: Nausicäa del Valle del Viento.

Studio Ghibli apuesta por el diálogo interior

Ghibli apuesta por historias que no solo permitan exponer, sino que permitan al espectador crecer como individuos, reflexionar y abrazar la moraleja que extraigan de la trama, con sus propias palabras.

Los personajes ayudan al espectador a deslizarse con delicadeza hacia un mundo ficticio en el cual la humanidad es lo más importante. Aún cuando se trate de un mundo completamente fantástico.

Arrietty de Studio Ghibli

Las historias se mueven por un plano que, aunque puede parecer muy sencillo, no está dentro de lo predecible. Y cabe destacar que los guiones están tan bien hilados, que aún con el toque surrealista, no presenta incoherencias en la trama, ni tampoco vacíos. 

En este punto, es importante destacar que las historias siempre dejan espacio para la imaginación, para invitar a romper esquemas a través de ellas y así ayudar a ejercitar el pensamiento lateral.

Por esta razón estas películas son capaces de atraer a espectadores de todas las edades. Porque les permite participar activamente y alejarse de la cultura del entretenimiento pasivo. Studio Ghibli presenta historias que incluyan a su audiencia.

Con estas historias el espectador no permanece en la silla solo con una ráfaga de imágenes entretenidas, sino que tiene la oportunidad de mantener un diálogo interior al tiempo que aprecia el trabajo artístico.

Introspección, una palabra clave

En las historias de Ghibli, podemos ver el paso a paso de la evolución de los personajes de una forma muy humana, a pesar de la fantasía en la que están inmersos. Y cabe destacar que su crecimiento no está condicionado por los momentos de acción cumbre, sino más bien por todo el conjunto, incluyendo los momentos de diálogo interior y silencio.

Es en los momentos de silencio, cuando la magia parece hacerse más presente que nunca en estas historias, cuando el espectador comienza a darse cuenta de que no solo se está entreteniendo con la historia, sino que está manteniendo un diálogo íntimo y espiritual consigo mismo.

Es evidente que en todas las historias de Ghibli vemos paisajes idílicos, llenos de color y belleza, acompañados por una banda sonora llena de sentimiento que invita a realizar una conexión profunda con los propios pensamientos y sentimientos, los cuales llegan a ser parte de la historia. He allí parte del encanto de las películas de Studio Ghibli, el espectador se convierte en parte de la historia. Aprehende. 

Valores más representativos

Dentro de los valores más representativos que podemos ver en las historias tenemos:

  • Valentía.
  • Sinceridad.
  • Perseverancia.
  • Generosidad. 
  • Cooperación y trabajo en equipo.
  • Amor puro, en sus miles de expresiones.
  • Gratitud (incluso hasta por lo más diminuto de la vida, como puede ser la caída de una gota de agua sobre la hierba).
  • Respeto (por el entorno -naturaleza-, los seres vivos, la familia, el pasado, las tradiciones, el esfuerzo de otros, etcétera).

Además de estos valores, podemos ver la importancia de desarrollar espíritu de superación y autodisciplina para alcanzar la autorrealización, no solo metas individuales o colectivas.

Asimismo, podemos apreciar la autorrealización como expresión de madurez y crecimiento personal, en distintas edades, con todo lo que supone el marco temporal, en diversas circunstancias.

El personaje de San en La princesa Mononoke tiene una expresión de crecimiento personal distinta de la que puede tener Sophie en El castillo ambulante o el padre de Ponyo en la película homónima. Sin embargo, todos los personajes han pasado por todo un viaje interior que los ha llevado a adquirir una nueva expresión de madurez.

La banda sonora también narra

La banda sonora de las películas de Studio Ghibli es uno de los elementos más conmovedores con los que cuenta. Se trata de piezas armoniosas, delicadas que crean un hilo conductor natural, que no resta protagonismo a la trama o a la parte visual de la cinta. 

Quienes se han encargado de poner música a las historias han sido: Joe Hisaishi, Yuji Nomi y Michio Mamita, Cécile Corbel (la cantante, harpista y compositora de origen francés) entre otros grandes músicos cuya pasión no solo es la música, sino también la naturaleza y la espiritualidad.

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La atemporalidad como sello de la casa

Las películas Ghibli descubren el lado más humano de las personas.

Aunque Mi vecino Totoro haya sido estrenada en 1988 y La princesa Mononoke en 1997, ambashistrias se mantiene vigentes. Por ello, aunque el espectador pueda apreciar ciertos rasgos de antigüedad en la animación, no se desanima. Al contrario, aprecia

Que no nos engañen las fechas de estreno de las películas, ya que a pesar del paso del tiempo y de las diferencias que puedan apreciarse en la técnica de animación, las historias se mantienen vigentes y siguen atrapando a los espectadores con su candor. 

Merece la pena dejarse encantar por estas películas, compartirlas con los más pequeños y reflexionar junto a ellos de una forma natural, lúdica, sencilla, pero definitivamente profunda.