La importancia de las palabras

Vidal Claramonte, catedrática de traducción e interpretación en la Universidad de Salamanca, afirma que las palabras tienen cicatrices. La importancia de las palabras es tal, que seguramente habrás escuchado que tienen un impacto; de hecho, algunas ocasionan daño y generan sufrimiento.

Escobar Luján, periodista, conferencista internacional de PNL y coaching, explica que la mente subconsciente no reconoce el ‘‘no’’.

Con frecuencia, solemos comentar aquellas palabras que nos han impactado –para bien o para mal–, y la mayoría de las veces escuchamos por parte de alguno de nuestros interlocutores: ‘‘no pienses más en eso’’. Entonces, de pronto, pareciera que la expresión solo consigue producir el efecto contrario en nosotros: no logramos dejar de pensar precisamente en aquello que nos han dicho que no pensemos.

¿En alguna ocasión no le has dado vueltas a una palabra o a una conversación en particular? Ciertamente, las palabras no solo tienen cicatrices, sino que también moldean nuestro mundo, incluso cuando estamos en silencio. ¿Acaso el ‘’no’’ tiene algún poder que nos impide avanzar? De hecho, sí.

La programación neurolingüística (PNL) es una pseudociencia enfocada en el desarrollo personal a través de ciertos planteamientos que toma de las siguientes áreas del conocimiento humano:

  1. La psicoterapia.
  2. La lingüística
  3. La psicología (especialmente del constructivismo).

La PNL considera que existe una relación inequívoca entre cerebro y lenguaje que indica la existencia de patrones lingüísticos. Es decir, el lenguaje moldea significativamente nuestras vidas.

La PNL plantea que la realidad es lo que cada uno de nosotros hagamos de ella. En otras palabras, la realidad forma parte de nuestra invención y estamos dotados de un poder que nos permite modificarla tanto como queramos. De ahí la afirmación: ‘‘tenemos el poder de crear, cambiar y/o destruir escenarios, oportunidades, y todo aquello que deseemos”.

Es importante elegir las palabras adecuadas para hablar con tu hijo.

La importancia de las palabras

De acuerdo al Instituto venezolano de PNL, existen palabras y formas del lenguaje que inciden directa y negativamente sobre nuestro pensamiento. Además, los expertos explican que el ‘‘no’’ activa en nosotros particularmente la disposición de enfrentamiento o una actitud retadora.

¿Acaso alguna vez nuestros padres no nos dijeron ‘‘no corras porque te vas a caer’’ e igualmente corrimos? De acuerdo al planteamiento de la PNL, al incorporar la partícula ‘‘no’’ en la orden, el cerebro la percibe de forma negativa y, por ello, se revela y procura hacer exactamente lo opuesto.

Los seres humanos emitimos mensajes constantemente, sin embargo, no todos son recibidos exitosamente. A pesar de que intentamos transmitir nuestras ideas de la mejor manera posible, muchas veces no lo logramos.

Realicemos un pequeño ejercicio para captar mejor la idea. A continuación, te pediremos que por favor cierres los ojos un momento y pienses en un prado verde y soleado. ¿Listo? Bien, ahora no pienses más en ello. ¡No más prado verde!

¿Y bien? ¿Pudiste dejar de pensar en tu prado verde y soleado? Seguramente no. Quizás querías añadirle más detalles a la imagen, quizás tenías curiosidad por explorar el paisaje, quizás querías dejar volar tu imaginación cuando de pronto te hemos negado esa posibilidad.

Ante la prohibición, tu cerebro continuó ”luchando” contra la orden que te dimos, incluso si querías intentar dejar de pensar en ello. Para tu cerebro, la orden fue: ¡Piensa en el prado verde! omitiendo por completo el ”no”.

La PNL cuenta el ”no” entre sus llamadas ”palabras peligrosas o prohibidas”, las cuales se traducen, ni más ni menos, que en aquellas palabras que inciden negativamente sobre nuestro pensamiento.

Dado que el ser humano está orientado hacia la búsqueda de placer y satisfacción a lo largo de la vida, las palabras peligrosas suponen un sesgo para llegar a esta meta, por lo que es normal que nos opongamos a ellas. De esta manera, la importancia de las palabras llega a ser crucial, ya que en cierta medida condicionamos nuestros actos y nuestra mente, a veces obteniendo el resultado contrario.

Las palabras peligrosas según la PNL

  1. No. (Como ya pudimos comprobar, la negación origina una reacción opuesta a la deseada).
  2. Pero. (El ”pero” anula todo lo dicho antes del mismo, por ejemplo: ”Ella es muy buena persona pero casi nunca escucha a los demás”).
  3. Nada, nunca, nadie, todos, ninguno, etcétera. (Las generalizaciones sabotean nuestro mensaje porque evaden toda responsabilidad sobre lo que se está aseverando. Por ejemplo: ”a mí nadie me dice nada” es una doble generalización que a menudo es innecesaria puesto que se trata realmente de una exageración en el discurso).
  4. ”Tengo que” (implica esfuerzo y no suena atractivo, placentero ni satisfactorio, por tanto, resulta contrario a nuestra naturaleza. Denota una obligación. Por ello, las personas que se enfrentan al mundo laboral de esta forma, fracasan. Por ejemplo: tengo que trabajar 10 horas diarias).
  5. ”Es que…”, ”porque” (al igual que las generalizaciones, los justificativos solo evitan asumir las responsabilidades).

La importancia de las palabras en el proceso de comunicación es fundamental.

Es por ello que la PNL procura hacernos ver aquellas zonas oscuras en las cuales no habíamos reparado anteriormente a la hora de elaborar el mensaje y compartirlo. De esta forma, se evalúan las reacciones, posibles consecuencias, calidad de la comunicación y sobre todo: el impacto, las cicatrices y la importancia de las palabras.

El mensaje que intentamos transmitir no siempre es el que los demás reciben. Por tanto, desde la PNL nos dicen que debemos estar pendientes de las reacciones de los demás para asegurarnos de que la recepción de nuestro mensaje ha tenido éxito.

Las palabras peligrosas pueden evitarse. Se trata de prestar un poco de atención y de procurar redirigir el lenguaje para intentar que nuestros mensajes se reciban correctamente. Una vez que lo hayamos conseguido, nos daremos cuenta de que nuestra comunicación y, por ende, nuestras relaciones, resultan mucho más efectivas.

Así, de acuerdo con la Programación Neurolingüística, a la hora de elaborar ciertos mensajes tener en cuenta la importancia de las palabras y su capacidad para crear diferentes reacciones es algo que sin duda va a aportar calidad a la comunicación.

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