La dopamina y sus 6 efectos durante el embarazo

Amanda · 2 septiembre, 2017

Durante el embarazo es posible que los niveles de dopamina aumenten, pues se generan cambios hormonales notables y persistentes.  Sin embargo, a veces dicho aumento se produce también por incidencia de algunas sustancias externas. Según estudios, por ejemplo, el consumo de algunas drogas como el éxtasis incide en este aumento cuando se consumen en las primeras semanas de embarazo.

La dopamina es una sustancia neurotransmisora, la cual lleva mensajes entre células cerebrales. Además, es capaz de influir en otros estímulos, los cuales tiene que ver con las adicciones, el sexo y el hambre. Otra parte influye en la atención y el control de los impulsos.

Generalmente la mujer embarazada deja de consumir estimulantes inmediatamente después de conocer su estado. Sin embargo, en las primeras semanas, cuando es más perjudicial, puede que desconozcan su embarazo.

Si el feto es expuesto a los efectos de sustancias como la MDMA o éxtasis, puede desarrollar alteraciones diversas. Tales efectos se relacionan al aumento en los niveles de dopamina, según estudios.

¡Las investigaciones revelan!

Investigadores del hospital St. Luke de Chicago demostraron que un aumento de al menos el 500% en los niveles de dopamina, pueden ocasionar cambios “aberrantes”. Dicho incremento hace posible que las conexiones cerebrales sean anormales. Se cree que especialmente se produce anomalía en aquella traducción de la dopamina que influye en el control de los impulsos.

La investigación también determinó mayor vulnerabilidad en los varones que en las hembras. Es decir, entre los animales estudiados, las hembras tenían un mayor nivel de dopamina que los machos. Los principales cambios relacionados tienen que ver con el sueño, el humor y el apetito.

Sin dopamina no seríamos capaces de sentir placer, curiosidad o motivación.

Alteraciones relacionadas con la dopamina

La dopamina suele elevarse de manera natural en el embarazo. Esto ocurre como resultado de la estimulación hormonal. Sin embargo, en ocasiones es una consecuencia de las sustancias que consume la madre en el primer trimestre de su embarazo.

En condiciones normales, la dopamina sintética está contraindicada en las mujeres embarazadas. Pese a ello, el médico puede indicarla cuando el beneficio es mayor que el riesgo.

Esta sustancia interviene en varias funciones físicas y psicológicas. Por esta razón puede afectar a la madre o al feto de la siguiente manera:

  • Pueden manifestarse cambios en el comportamiento. Por ejemplo, poca concentración y falta de orientación en ambientes nuevos. Es algo que puede observarse con frecuencia en las mujeres embarazadas. Por otro lado, los expertos estiman que quizá el bebé pueda manifestar estos efectos en el futuro.
  • El exceso o la deficiencia de la dopamina se relacionan con conductas como la drogadicción. Igualmente puede incidir en la aparición de enfermedades como el Parkinson.
  • Descoordinación de los movimientos o acción retardada.
La dopamina es clave para nuestra felicidad

  • Movimientos involuntarios e innecesarios como los tics.
  • La dopamina regula e inhibe la producción de la prolactina, que es aquella encargada de segregar leche. Por su parte, altos niveles de prolactina se relacionan con el embarazo, pero de no ser así, pueden causar serias afecciones.
  • El sueño, la memoria, la atención y el aprendizaje, entre otros, pueden verse afectados por el aumento o deficiencia de los niveles de dopamina.

¿Y qué hay de los riesgos?

Los riesgos relacionados con la dopamina tienen al menos dos orígenes:

  1. Podríamos hablar de que sus niveles naturales pueden verse afectados por el estrés y situaciones de presión durante el embarazo.
  2. También sus niveles naturales pueden ser alterados por acción de psicotrópicos durante las primeras semanas de gestación.

En tal sentido, es muy importante asegurarnos de que no estamos incidiendo para que los niveles de esta sustancia se alteren, pues puede traer consecuencias sobre la salud de la madre y el feto. Todo el control prenatal que podamos llevar es necesario cuando estamos expuestos a alteraciones relacionadas.