¿Qué es la disfemia? Claves para entenderlo

La disfemia es un trastorno del habla que se puede tratar con logoterapia y psicoterapia.

Hablar de disfemia es hacer referencia a una dificultad que interviene en el desarrollo del habla, lo cual causa que la persona repita varias veces las mismas palabras, sílabas o realice paros espasmódicos que interfieren en la normal fluidez verbal.

Disfemia ¿Sinónimo de tartamudez?

En este trastorno del habla las personas repiten palabras o sílabas, por lo que muchos llegan a asociarla con la tartamudez, definiendo la falta de desarrollo dentro del progreso evolutivo del habla de los niños. ¿Pero serán realmente lo mismo?

La tartamudez es un mal adquirido por los niños en las edades comprendidas de 5 a 9 años. al finalizar la adolescencia este suele desaparecer.

Aún existen dudas al respecto ya que algunos especialistas califican la disfemia como tartamudez; mientras que otros han concluido que no se trata de lo mismo. Normalmente se desarrolla antes de los 7 años de edad, por lo que es comprensible que los padres se preocupen por ellos.

Disfemia

La disfemia crea problemas de alteración del habla a nivel de los sentidos y las facultades en su primer estadio. Después en el subconsciente motivado por el miedo a no lograr superar el entorno, crea una falsa autoestima.

La mente influye muchísimo en el resultado posterior de la pronunciación.

Tartamudez

Por su parte, la tartamudez hace referencia a las repeticiones de sílabas y sonidos así como las prolongaciones de estos. En este caso las repeticiones o bloqueos producidos ante la ruptura del ritmo entre el segundo y cuarto año de vida del niño.

En ocasiones tiende a confundirse con las dificultades existentes en la edad; las cuales se desarrollan al momento de hablar, por lo que 1 de cada 20 niños queda con tal trastorno y muchos logran superarlo en la etapa de la adolescencia.

Tipos de disfemia

Ahora bien, al analizar algunas de las diferencias entre la disfemia y la tartamudez, se puede ver que se trata de dos problemas distintos.

1- Disfemia tónica

Esta se caracteriza por interrumpir el flujo normal del habla. Tales interrupciones se ocasionan por espasmos y se trata de un diagnóstico más difícil ya que el paciente tiende a mostrar tensión facial, sin poder controlar de forma correcta los movimientos mandibulares.

2- Disfemia clónica

Esta afección se caracteriza por repetir palabras y sílabas enteras en las que un individuo produce los sonidos a partir de una célula que se relaciona con él. Lo que significa que se trata de una afección genética.

3- Disfemia tónico – clónica

La disfemia mixta es la más frecuente ya que puede ser muy difícil conseguir un estado disfémico tónico o clónico; en el cual se combinan generalmente ambos síntomas.

Esto no quiere decir que no pueda tratarse; porque existen numerosos tratamientos recomendados por especialistas para que el niño salga de tal trance.

La disfemia

Causas de las disfemia

Hay numerosas causas que producen la disfemia, algunas de las más comunes son:

1- Sexo

Las probabilidades de padecer este trastorno, de acuerdo al sexo, son:

  • 75% Hombres.
  • 25% Mujeres.

2- Genéticas

Las causas genéticas también influyen en este hecho. Por ejemplo, en el caso de gemelos monocigóticos; es decir, lo que se originan por medio de un solo óvulo y espermatozoide, hay una alta probabilidad de que uno de los niños presente disfemia. Mientras que el otro tiene 77% de posibilidades de desarrollarla.

En el caso de los gemelos dicigóticos; en el que los individuos se forman a partir de dos óvulos y espermatozoides diferentes; la posibilidad de adquirir la dificultad es de un 32%. Por lo tanto existen probabilidades del 30 y el 40% de ser heredada de padres a hijos.

3- Psicolingüísticas

Comúnmente cuando los niños comienzan a desarrollar su vocabulario pueden presentar un déficit derivado del pensamiento linguoespecular; lo que quiere decir que el niño no comprende bien la asociación del significado de una palabra escrita.

Ante este rápido procesamiento, se presenta la dificultad para pronunciar las palabras; desarrollando este tipo de problema. Por lo que es de esperar que, con el paso del tiempo y una buena asociación de las palabras e imágenes, logre una fluidez correcta en el desarrollo de su vocabulario.

4- Traumáticas

Los estados de tensión prolongados pueden ser causas frecuentes de disfemia. Esto quiere decir que, someter al niño a presión para que pronuncie bien las palabras, solo puede lograr una alteración en su fluidez. En vista de ello no es recomendable llevar a cabo este tipo de “terapia”.

Síntomas de la disfemia

Este trastorno aparece normalmente entre los primeros años de vida; entre los 2 y 4 años por lo que coincide con el lenguaje conectado; es decir cuando el pequeño empieza a combinar varias palabras para forma sus primeras frases.

La fase inicial de la disfemia puede aparecer a los 3 años y se asocia a la dificultad de la articulación en el lenguaje; como es propio de esta edad. A partir de los 5 años se origina la episódica donde se muestran episodios de tartamudez que va afectando la fluidez verbal.

Tras haber transcurrido los primeros 10 años, desde que aparecieron los primeros episodios, puede considerarse que el sujeto está padeciendo disfemia. Los síntomas más comunes son:

1- Manifestaciones lingüísticas

El lenguaje redundante, discurso incoherente, frases incompletas, el uso de “muletillas” y la descoordinación entre el lenguaje y el pensamiento son tan solo algunas de las pruebas que muestran este padecimiento.

2- Manifestaciones conductuales

Ansiedad a la hora de comunicarse, inhibición temporales o miedo a las palabras (logofobia) son prueba de que el niño está manifestando esta tendencia así que no hay que presionarlo porque podría empeorar la situación.

3- Manifestaciones corporales

Hipertensión, espasmos, tics nerviosos y algunas respuestas psicogalvánicas como palidez, sudoración, mareo y entre otras son pruebas físicas de las disfemia.

La disfemia

Tratamiento

Lo más recomendable es acudir a un especialista, quien se encargará de establecer el tratamiento y prevención de la disfemia; algunas terapias combinadas son:

  • Control vocal.
  • Relajación muscular.
  • Enseñanza del habla por medio de terapia.
  • Corrección ante muestras de mala pronunciación.
  • Observación de la conducta al momento de hablar.

Al hacer esto es posible mejorar; no hay que olvidar que estos casos pueden ceder con un buen tratamiento.

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