Intercambiar los roles en la familia, un juego divertido

3 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga María Matilde
En este artículo os proponemos un juego entretenido y educativo para hacer con la familia: jugar a intercambiarse las actividades y tareas que cada uno de sus miembros hace en su día a día.

Como padres, tenemos que seguir esforzándonos por encontrar actividades productivas y juegos para hacer en casa y entretener a nuestros hijos. Entre ellos, intercambiar los roles en la familia puede ser uno muy original, y no solo por lo divertido que resulta, sino porque, además, puede ayudar a conocer  y empatizar en cuanto a las responsabilidades que tienen otros miembros de la familia, y las tareas diarias que cumplen.

Rol y roles familiares

Un rol hace referencia a la función que una persona desempeña en un lugar o en una situación. Con lo cual, cuando hablamos del ámbito familiar, nos estamos refiriendo al papel, es decir, a la función que cada miembro de la familia desempeña. Y son estos roles y funciones sobre los que se define cada estructura familiar particular.

Ahora bien, históricamente, la estructura familiar normalizada es la de una familia nucleada en torno a roles conyugales y parentales bien establecidos, y asociados, en su gran mayoría, al género.

Sin embargo, la evolución de la sociedad y las familias está dando paso a una redefinición de los roles familiares más tradicionales, y a la posibilidad de conformación de otras estructuras familiares, sin que ello suponga un perjuicio (social o psicológico) ni para la familia en su conjunto, ni para ningún miembro de ella.Niño doblando la ropa recién sacada de la lavadora como parte del juego de intercambiar los roles en la familia.

De este modo, cada familia es un mundo, como quien dice, y es importante que cada núcleo familiar se conforme en función de sus propias necesidades, independientemente de factores sociales o culturales que definen y designan roles, funciones y responsabilidades asociadas, en su gran mayoría, al género.

De esta forma, cada familia podría encontrar su propio equilibrio, estabilidad y bienestar emocional para todos los miembros que la componen.

¿Por qué intercambiar los roles en la familia?

Intercambiar los roles y ponerse en la piel de otro miembro de la familia puede ser un juego muy entretenido. Pero, a su vez, también puede ser una estrategia educativa muy interesante, ya que es una forma de conocer las funciones, las obligaciones y las responsabilidades que cada miembro de la familia cumple a diario.

Asimismo, es una manera de reconocer que, por norma general, en muchas familias, dichas funciones están muy mediadas por una cuestión de género.

Por lo tanto, podemos aprovechar el tiempo que tengamos libre con nuestros hijos para jugar a intercambiar los roles en la familia y, concretamente, intercambiar el reparto de los roles domésticos. De esta forma, todos y cada uno de los miembros de la familia pueden intentar hacer las tareas que le corresponden a otro integrante familiar.

Así, de acuerdo a los miembros que compongan la familia y a sus edades, se pueden plantear uno u otros intercambios. La idea es que todos pueden ponerse en la piel de todos y puedan comprobar la mayor o menor carga, dificultad y tiempo que supone realizar cada día, tal o cual tarea doméstica.

Intercambio de los roles en la familia, algunos ejemplos…

Si hay hijos adolescentes en la familia, una buena idea es que sean ellos quienes intercambien los roles con sus progenitores. Así, un día se pueden encargar de las tareas que uno de sus padres realiza cotidianamente, mientras que otro día pueden desempeñar las tareas de las que se ocupa su otro progenitor.Pareja limpiando la casa juntos para reducir la carga mental de la mujer.

Por supuesto, los hijos no pueden intercambiarse tareas relacionadas con lo laboral o profesional de sus padres, pero sí, como hemos dicho, intercambiarse tareas del ámbito doméstico, como hacer las camas, ordenar la casa, poner una lavadora, preparar comidas (desayuno, almuerzo, merienda y cena), y fregar platos, entre otras.

Además, también pueden ayudar a los hermanos más pequeños, si los hubiera, con sus tareas escolares. O, si también hay uno en la casa, sacar a pasear al perro.

Otra forma de intercambiar los roles en la familia y hacer de esto un juego divertido es que sean los mismos padres quienes intercambian sus funciones, y que cada uno de ellos realice las tareas que acostumbra a realizar su pareja a diario. Ya sea cocinar, ayudar a los hijos con los deberes escolares, limpiar el baño, regar plantas o hacer la compra en el supermercado.

Por último, también se pueden intercambiar los roles en la familia los mismos hermanos. Es decir, que cada uno de ellos se haga cargo de las obligaciones y de las tareas de las que se ocupa su hermano o hermana; desde poner o quitar la mesa, ordenar y colocar ropa, o, simplemente, a ayudar en sus funciones, ya sea al padre o la madre.

Sobre el intercambio de roles en la familia como juego educativo

Como has podido comprobar, intercambiarse los roles con el resto de miembros de la familia puede resultar muy beneficiosos a la hora de educar a tus hijos mientras todos os divertís. ¿Te animas a probarlo?