¿Influyen los eclipses en el embarazo?

Gladys · 26 abril, 2016

Los eclipses son fenómenos que han embriagado la imaginación y la curiosidad del ser humano desde tiempos remotos. La mitología de muchas civilizaciones reúne una serie de creencias alrededor del tema, en las cuales no pueden faltar las mujeres embarazadas.

Averigüemos más a continuación.

En su totalidad, la naturaleza abarca un halo de misterio y encanto. Los astros, las fases lunares, los eclipses y muchos fenómenos más son relacionados a aspectos de la vida humana, con la finalidad de darles sentido y, por tanto, justificación. Si bien la ciencia no avala completamente estas creencias, hay muchas que han logrado inspirar investigaciones científicas.

Popularmente, se considera que, sobre todo, la luna ejerce una gran influencia sobre elementos como las cosechas, el crecimiento de las plantas, la marea (y por ende, las actividades de pesca), el comportamiento de los animales y además, la fertilidad. También se la relaciona a elementos como el equilibrio, la salud y la suerte.

Por ejemplo, desde la Antigüedad, se establecido una relación entre el ciclo menstrual y las fases lunares. Del mismo modo, todo lo que gira alrededor de la fecundidad y el cuerpo femenino, se relaciona con fenómenos naturales. En el caso de los eclipses, existe una creencia que advierte a las embarazadas de contemplar un eclipse directamente.

Se cree que las mujeres embarazadas no deberían contemplar un eclipse puesto que corren el riesgo de que su bebé nazca con malformaciones congénitas, lunares o manchas en la piel.

Si bien no se sabe la antigüedad exacta de esta creencia, lo que sí es cierto es que está presente en muchas culturas alrededor del mundo. Hoy en día, muchas mujeres deciden no contemplar un eclipse ”por si acaso” así no crean del todo en el mito.

Cómo se cree que afectan

Las siguientes son las consecuencias que tendría una mujer embarazada que observe directamente un eclipse:

  1. Malformaciones en el feto. Generalmente se asocia con la aparición de labio leporino.
  2. Afecciones de la piel. Es decir, aparición de manchas, lunares o incluso cicatrices en la piel.
  3. Ausencia de un miembro, órgano o extremidad. Por ejemplo, un dedo.
Antigüamente se creía que los eclipses podían dañar al feto

A pesar de que el eclipse, NO afecta a la mujer embarazada, el estrés y la ansiedad provocan alteraciones psicológicas que por supuesto, generan consecuencias a nivel psicosomático en los casos más graves. Recordemos que, por lo general, las mujeres embarazadas son mucho más sensibles de lo usual, por lo que en caso de una amenaza psicológica, pueden ser más vulnerables

Se cree que perjudica mucho más un eclipse lunar que uno solar. Esto tiene que ver con la percepción de que la anatomía femenina se rige por la luna.

Los eclipses y la mente humana

El temor que pueden llegar a sentir las mujeres embarazadas respecto a posibles peligros para su bebé, las predispone a sufrir episodios de estrés con diversas consecuencias físicas; sin embargo, ninguna de ellas incluye malformaciones, manchas ni ausencia de miembros. De hecho, no hay de qué preocuparse, el fenómeno natural no nos va a afectar si no le damos importancia alguna.

Si tomamos en cuenta que de por sí cualquier humano podría verse afectado emocionalmente por una fase lunar, en las embarazadas ocurre por partida doble, ya que las alteraciones hormonales las hacen más propensas a cambios psicológicos visibles. Para dar fundamento a esto, los especialistas han podido determinar que el ritmo humano puede ser alterado por los eclipses o cambios de estación.

Se han distinguido cambios, deterioro o alteración durante los eclipses lunares en caso de trastornos de:

  1. Epilepsia.
  2. Esquizofrenia.
  3. Problemas psiquiátricos en general.

Por otra parte, la ciencia no ha podido aseverar nada en cuanto a su relación con el embarazo, así como los índices de natalidad o incluso actividad criminal.

Fundamentación mitológica de los eclipses

Según la mitología azteca, la luna es capaz de intervenir en la fertilidad humana y por ende en todo lo que tiene que ver con el proceso de concepción y el desarrollo del embrión. De acuerdo con sus creencias, de haber una desaparición o mengua de la luna durante la gestación, habría incidencias directas en el feto.

Las creencias acerca de los eclipses vienen desde tiempos remotos

Para los aztecas, la disposición lunar al momento del eclipse era la causa de las malformaciones en los niños recién nacidos. De hecho, cualquier otro defecto, como la ceguera, la mudez o la sordera eran atribuidos a la algún fenómeno astrológico. Por otra parte, se creía que estos problemas podían evitarse.

Una mujer embarazada puede evitar los posibles daños a su bebé durante un eclipse tomando las siguientes medidas de prevención:

  • Llevar un pañuelo de color rojo.
  • Llevar un listón de color rojo atado a la cintura.
  • Prender de su ropa alguna pieza metálica. Especialmente se recomienda llevar tijeras.
  • Evitar hacer sus necesidades fisiológicas al aire libre.
  • Hacer ruido. La familia puede contribuir haciendo ruidos que alejen el mal, disparar cohetes, gritar, golpear cacerolas u otros objetos metálicos.

De una forma u otra, las recomendaciones para las mujeres embarazadas durante los eclipses han permanecido en el tiempo. Si bien no garantizan absolutamente nada a nivel científico, al menos brindan cierta tranquilidad. Muchas madres no dudan en tomar estas sugerencias, porque piensan que pueden ganar más de lo que pierden al seguir las pautas.