La importancia del trabajo en equipo como padres

20 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la educadora social Natalia Cobos Serrano
Enfocar la crianza de vuestros hijos de forma conjunta conlleva numerosos beneficios.

Convertirse en padres no es fácil. Cuidar y educar de una criatura conlleva una gran responsabilidad y requiere mucho trabajo y constancia. No obstante, enfocar y desarrollar un trabajo en equipo como padres puede resultar clave a la hora de enfocar la crianza de tus hijos.

¿Por qué es tan importante el trabajo en equipo como padres?

Los beneficios a conseguir trabajando junto a tu pareja en el cuidado y educación de vuestros hijos son numerosos. El hecho de apoyaros mutuamente, tomar decisiones juntos y acordar conjuntamente cómo enfocar la crianza influirá positivamente en vuestros hijos, a la par que fortalecerá vuestra relación.

Asimismo, en el caso de una familia en la que los padres estén separados, el trabajo en equipo entre los progenitores sigue resultando fundamental e, incluso, aún más necesario. Los hijos de padres separados necesitan consistencia y coherencia, lo cual solo se consigue si ambos padres acuerdan enfocar la crianza en la misma dirección.Padres pasando un rato en familia con sus hijos y haciendo trabajo en equipo.

Desarrollar un trabajo en equipo como padres repercute directamente en la autoestima de los hijos. En otras palabras: aquellos niños cuyos padres trabajan juntos en su crianza se sentirán más seguros, ya sea consigo mismos o a la hora de establecer relaciones.

Según las investigaciones realizadas por los psicólogos Gordon Harold y Ruth Sellers, los menores que son expuestos a las discusiones y peleas paternales pueden experimentar desequilibrios en las hormonas, ansiedad, depresión, problemas de comportamiento y retrasos en el desarrollo del cerebro.

«Las discusiones de pareja son inevitables en cualquier familia, pero es importante gestionarlas de manera correcta para evitar que nuestros hijos sufran las consecuencias».

-Nacho Meneses-

Estrategias

  • Respetarse mutuamente. No se trata únicamente de apreciar y valorar la opinión y actitud del otro, sino que se trata también, por ejemplo, de no desautorizarse mutuamente delante de los hijos.
  • Proponer soluciones. Es decir, saber desarrollar diferentes habilidades de resolución de conflictos. Esto significa adquirir una actitud resolutiva y colaborativa, procurando encontrar alternativas y soluciones, ante los problemas y conflictos.
  • Cuidar la relación, aún si se trata de una pareja separada. Los padres que se respetan y mantienen una buena relación consiguen crear y consolidar un clima de hogar saludable.Niño en la cocina con sus padres, que hacen trabajo en equipo.
  • Gestionar las emociones. De nada sirven las buenas intenciones si a la primera de cambio se pierden los estribos. Saber gestionar las emociones en las situaciones más tensas no solo ayudará a calmar el ambiente, sino que os ayudará a tomar mejores decisiones.
  • Apoyarse mutuamente. Una de las claves a la hora de trabajar juntos en la crianza de los hijos es que los padres se apoyen el uno en el otro, desde en una sencilla toma de decisiones hasta en una situación problemática.

¿Cómo de beneficioso es el trabajo en equipo entre padres?

Concluyendo, es un hecho que el modo en el que los padres se plantean la crianza y cómo se relacionan entre sí influye enormemente en sus hijos. Aquellos niños que crecen en un hogar en el que sus padres se apoyan y se respetan mutuamente, toman decisiones de forma conjunta y mantienen la misma visión de crianza se desarrollarán de forma más saludable.

En definitiva, los hogares en los que los padres actúan de forma coherente y consistente favorecen, sin lugar a dudas, una mayor seguridad y confianza en los niños y adolescentes, al mismo tiempo que fortalecen las relaciones familiares.