El humidificador para tu bebé: ¿qué es y por qué es importante? - Eres Mamá

El humidificador para tu bebé: ¿qué es y por qué es importante?

El humidificador para bebes

¿El humidificador para bebés se encuentra entre los productos que debemos comprar para nuestro bebé? Generalmente lo primero que nos planteamos al tener un bebé es qué productos son realmente útiles para que crezcan en un ambiente sano. Hoy en día existen tantos aparatos y objetos en el mercado diseñados para los bebés que resulta abrumador conocerlos todos, por lo que muchos quedan en el desconocimiento y entran automáticamente en la ”zona oscura”.

Encontrar la mejor manera de cuidar a los niños es, con seguridad, una cuestión que desvela a los padres.

El humidificador se trata de uno de los aparatos que reúne en sí la mayor cantidad de dudas y mitos –dado lo que se desconoce del mismo– acerca de si es recomendable o no para el bebé y si efectivamente aporta beneficios.

¿Estamos ante otro truco del mundo de la publicidad o realmente es un aparato que vale la pena adquirir? Veamos a continuación.

¿Qué es el humidificador?

El humidificador es un buen aparato para el ambiente del bebé

En primer lugar, el humidificador se trata de un dispositivo que mantiene los niveles óptimos de humedad en el aire. El principal beneficio es que limpia y renueva los ambientes donde se deposita y permite controlar que la atmósfera mantenga un equilibrio adecuado. De esa forma se evita un exceso de sequedad o humedad asociado a diversos problemas de salud.

Su funcionamiento es sencillo. Se compone de un depósito de agua que, mediante un proceso de evaporación, libera una bruma que otorga mayor humedad. Este es el aparato ideal para crearle un ambiente saludable al bebé durante sus primeras semanas y meses de vida.

¿Qué beneficios pueden aportar los humidificadores para el bebé? Puede decirse que su magia está en garantizar una buena atmósfera.

La elección del modelo

A la hora de elegir qué modelo se adapta mejor al hogar que lo necesita, hay que tener en cuenta que existen varios tipos de humidificadores, dependiendo del sistema que utilicen:

  • De vapor caliente (llamados también vaporizadores). Calientan el agua del depósito hasta lograr una cierta temperatura que permite largar el vapor de a poco. Por su mecanismo, aumentan también la temperatura de la estancia donde se encuentran.
  • De vapor frío. Son más avanzados. Despiden vapor, no por efecto del calentamiento del agua sino utilizando una tecnología más sofisticada que aplica ultrasonidos.
  • Ionizadores. Los más modernos y costosos son aquellos dotados de ionizadores, que actúan contra los gérmenes suspendidos en el ambiente, mejorando de esta forma la calidad del aire.

Preguntas frecuentes: importancia y utilidad

El niño en las primeras etapas de vida no ha desarrollado aún todas sus defensas. Dde ahí la importancia de prestar atención a su entorno.

Cada momento del año reviste características que pueden afectar las condiciones del espacio donde los pequeños se encuentran. Humedad, temperatura, etc., son muchas las variables a considerar.

En invierno es importante dosificar la humedad porque la calefacción del hogar reseca el ambiente y aparecen las infecciones. Sin embargo, en verano las altas temperaturas aumentan los problemas de sequedad de la piel y vías respiratorias.

Con frecuencia se vuelve la nariz seca, rinitis, congestión, todo lo cual atenta contra el bienestar del bebé y sus horas de descanso y también las de los padres. De allí la importancia del humidificador para mantener un óptimo equilibrio en la atmósfera inmediata del pequeño.

El ambiente del bebé puede mejorar considerablemente con el humidificador

Una clave importante: el nivel de humedad recomendado

La pregunta a responder aquí es cuál debe ser el nivel de humidificación ideal y cómo lograrlo. Desde el ámbito médico, se recomienda que el ambiente del hogar y especialmente donde está el niño, se mantenga entre los 30º y 40º. Para ello hay que tener en cuenta que tanto el exceso de sequedad como de humedad, atentan contra la respiración normal del bebé

¿Pero cómo saber si los parámetros son los óptimos? La mejor manera es contar con un higrómetro, aparato que se convierte en un complemento perfecto. Existen, no obstante, ciertos humidificadores que lo llevan incorporado. Esto debe evaluarse al momento de comprar.

También es útil prestar atención a los síntomas que puede presentar el bebé cuando el ambiente no es el deseado:

  • Sequedad en la piel y mucosas
  • Agudización de los catarros y/o de las infecciones respiratorias
  • Labios agrietados
  • Enrojecimiento ocular

Consejos para elegir y utilizar el dispositivo

Antes de comprar:

  • Comparar la capacidad en el depósito de agua, su autonomía y el sistema de funcionamiento. Los de vapor caliente resultan más económicos, pero tienen la desventaja de revestir un peligro para los pequeños de la casa si no se toman precauciones.
  • Considerar si tienen el higrómetro incorporado.

Al usarlos:

  • Mantenerlos fuera del alcance de los niños.
  • Limpiarlos cuidadosamente después de su uso.

En el hogar:

  • Controlar los parámetros de humedad.
  • Ventilar siempre el ambiente para renovar el aire.

El crecimiento de los pequeños de la familia debe ser en espacios sanos. Esta cuestión muchas veces quita el sueño a los padres. Existen detalles a tener en cuenta para alcanzar este objetivo. La mejor manera de ayudarles a que su desarrollo sea integral es con conocimiento de cada etapa de su vida.