Hiperniños, hijos de la angustia y la sobreprotección

Francisco María García · 17 agosto, 2018
A la hora de educar a nuestros hijos, es muy positivo inculcar en ellos valores como la autoestima, la solidaridad y la capacidad de tomar decisiones. No obstante, no es bueno protegerles en exceso y criar hiperniños.

La forma de criar a los hijos no es la misma hoy que hace cuarenta años. En la actualidad, los padres tienen una tendencia a preocuparse y sobrepoteger a sus hijos. Esto resulta un problema cuando el celo es excesivo, hasta el punto de que los niños no pueden hacer nada por sí solos.

A este fenómeno se lo conoce como la crianza de hiperniños, hijos de la sobreprotección. Como padres, siempre se busca el bienestar de los hijos, pero se piensa —de forma errónea— que es bueno estar pendientes de ellos todo el tiempo. La sobreprotección no les permite a los hijos aprender de sus errores.

Relación hiperpadres e hiperniños

La hiperpaternidad es un fenómeno muy común por estos días; se trata de un método de crianza en el que los padres están presentes en todos los ámbitos de la vida de sus hijos. De este modo, se interponen en el desarrollo de su autonomía. De esa forma, se desarrollan los conocidos hiperniños.

Los hiperniños se van criando con base en una forma de educación demasiado intensiva, que pone un grado de presión muy alta en los niños. Es una educación que genera un elevado grado de ansiedad, tanto para padres como para los hijos, que son quienes más lo padecen.

Modelos de padres sobreprotectores

El fenómeno de la hiperpaternidad lleva a una protección extrema de los hijos y crea modelos de progenitores. El primer caso corresponde a aquellos padres que se pasan todo el tiempo sobrevolando a sus hijos. Es decir, están pendientes de sus necesidades y deseos, siempre predispuestos ayudarlos y protegerlos de cualquier daño.

Hay otro caso, el de los llamados ‘padres cortacésped’, que son aquellos que van por delante de sus hijos ‘limpiándoles’ el camino. Su misión es cerciorarse de que nada se interponga entre ellos y sus deseos.

También existen otros tipos de padres sobreprotectores. Por un lado, está la madre dispuesta a todo con tal de que su hijo sea el genio que el mundo está esperando. Por otro, los ‘padres-guardaespaldas’,  que se corresponde con aquellos que sobreprotegen y, además, son extremadamente susceptibles a cualquier crítica hacia sus hijos.

Los padres helicóptero y la repercusión en los niños es un tema muy de moda en estos días.

Cualquiera de estos tipos de padres utilizan estrategias de la misma índole. Todas tienen que ver con solucionar problemas y evitar emociones negativas. Estas actitudes hacen a estos pequeños hiperniños, personas más dependientes e inseguras.

Al ser niños, quizás las consecuencias no son tan evidentes. Sin embargo, a medida que crecen, se crían adolescentes y adultos inseguros e irresolutos.

Consejos para evitar criar hiperniños o caer en la hiperpaternidad

Muchas veces, la crianza de hiperhijos se lleva a cabo sin realmente ser conscientes del daño que se está causando. Por eso, es interesante conocer algunos comportamientos y cambiarlos si es necesario para no causar consecuencias a largo plazo. A continuación, veremos algunos consejos para evitar caer en la hiperpaternidad.

Dejar que los niños se equivoquen

Hay una tendencia fuerte de los padres a evitarle las frustraciones a sus hijos. A largo plazo, esto resulta contraproducente; es importante permitirle a los hijos que se equivoquen. Se trata de la única manera de que puedan aprender de sus errores y que se esfuercen aun más cuando vuelvan a intentarlo.

Los niños que no aprenden a afrontar sus equivocaciones suelen usar excusas para justificarse y no muestran predisposición a mejorar.

“La hiperpaternidad es un método de crianza en el que los padres están presentes en todos los ámbitos de la vida de sus hijos”

Fomentar la autonomía

Si no se quiere criar hiperniños, es fundamental fomentar la autonomía de los hijos desde que son pequeños. Educar a nuestros hijos en autonomía es clave para que desarrollen seguridad y confianza en ellos mismos.

Una buena manera de ayudar a nuestros hijos es asignarles pequeñas responsabilidades desde que son pequeños para que vayan adquiriendo la autonomía, que también determinará su personalidad.

Acompañar a los hijos sin hacer por ellos

El hecho de acompañar a los niños no significa hacer las cosas por ellos. Significa dar el apoyo y acompañamiento necesario en el proceso de aprendizaje, servir de guía y ofrecerles seguridad.

¿Proteges o sobreproteges a tus hijos?

Dejar que tomen sus decisiones y reforzar su autoestima

Los niños deben saber tomar buenas decisiones y no ser meros cumplidores de órdenes, más allá de que han de saber respetar la autoridad. Hacer las elecciones correctas reforzará su autoestima y los animará a mejorar en el futuro.

La hiperpaternidad y los hiperniños constituyen una realidad que existe. Por lo tanto, es importante informarse acerca de las consecuencias que trae la sobreprotección.