Tu hijo tiene 3 cosas que enseñarte

Puedes aprender un millón de cosas de tu hijo, estoy segura de eso. También estoy segura de que vino al mundo a enseñarte a amar incondicionalmente. Pero pensando en el aquí y en al ahora creo que en principio tu hijo tiene 3 cosas que enseñarte: a estar feliz por nada, a luchar incansablemente por lo que deseas y a estar siempre ocupada en algo.

A estar feliz por nada… Una de las 3 cosas que enseñarte

Dos de las cualidades más encantadoras de los niños son su felicidad espontánea y su inocencia. Piénsalo: la mayor parte del tiempo los niños están felices, tanto que a veces hasta pensamos que están felices “por nada” y eso, definitivamente, nos resulta placentero.

Ver a una madre y a un niño mirándose a los ojos y sonriendo porque saben que se aman o porque sus miradas delatan la picardía de su complicidad es una escena sencillamente deliciosa. Sé que la has experimentado y que como muchos, anhelas saborear día a día ese sentimiento.

Aun así me atrevo a desentrañar esa frase de estar feliz “por nada”. Estoy buscando en mi mente escenas de niños que se ponen felices “por nada” y me acuerdo de los bebés que sonríen cuando apenas abren los ojos: Están felices simplemente porque amaneció.

Ese mismo ejercicio me trae a la memoria imágenes de niños que están felices porque su mamá les dio un beso en la mejilla, me acuerdo de niños riendo porque escuchan el sonido de la licuadora y saben que mamá está preparando leche para ellos. Sí, son eventos cotidianos y eso, quizás para muchos es estar feliz “por nada”.

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Estar feliz “por nada” significa experimentar genuino agradecimiento por los detalles esenciales de la vida: estar felices porque salió el sol, porque es un nuevo día, porque mamá o alguien nos ama y nos los demuestra con un beso en la mejilla, porque tenemos qué comer. Los detalles hermosos nos hacen la vida dulce y los niños los ven. Contágiate de ello, aprenderás a vivir a plenitud.

La perseverancia es una de las 3 cosas que enseñarte

Es difícil superar la perseverancia de un niño que quiere un juguete que vio en la televisión, por ejemplo. Lo  pedirá con una insistencia admirable, pero como es un deseo “inducido” por decirlo de alguna manera es una situación con la que unos padres inteligentes sabrán lidiar con inteligencia.

Sin embargo, cuando tu hijo esté convencido de hacer algo y esa idea haya surgido de su cabeza creo que él te enseñará a cómo luchar incansablemente por lo que deseas.

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La estrategia dependerá del carácter del niño: hay algunos tercos y obstinados, hay algunos graciosos, hay algunos estrategas, hay algunos científicos, hay algunos mimados, no importa el método o el tono, lo determinante es que si el está convencido de que puede cambiar el mundo, lo hará.

Yo estoy segura de que muchas de las personas que ahora son niños, cambiarán nuestra manera de vivir en el futuro, es decir cambiarán al mundo. Aprende de ello, todos los días es una oportunidad para cambiar tu mundo. Toma esa oportunidad hoy.

Descubrir el mundo es una de las tres cosas que enseñarte

Para los niños la vida es una aventura en la que están descubriendo todo. Todos los objetos, los sonidos, las personas, las sensaciones, los sabores, las texturas, los olores –todo– es nuevo y por lo tanto en extremo emocionante.

La vivencia de experimentar hace estallar otros sentimientos que bien pueden ser sorpresa, miedo, risa, curiosidad, ternura, compasión… Conozco a un adulto que de niño pasó días y días observando a las hormigas, hasta llegó a alimentarlas. Hoy las conoce como nadie y es capaz de sacarlas de cualquier casa si están molestando.

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Ese adulto se llama Andrés y fue un niño libre, ahora es un adulto libre. Su mamá lo dejó ser y hacer. Se interesó por descubrir el mundo y aún está haciéndolo, siempre encuentra algo que hacer y lo hace. Se mantiene ocupado en hacer algo todo el tiempo y además tiene un plus, su mamá lo enseñó a hacer todo muy bien, con esmero. Así que es una persona muy grata a quien siempre quieres tener cerca.

Tu hijo de seguro siempre está ocupado en algo porque está descubriendo el mundo, es posible que en esa experiencia dañe algunos objetos, destape aparatos electrónicos, se llene de pintura, los piquen las avispas… no lo sé. Eso no será grave, será bello, sobre todo porque tú lo acompañarás y estarás aprendiendo de él porque tu hijo es tu mejor maestro.

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