Hábitos diarios que enseñan a tu hijos amabilidad

27 mayo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicopedagoga María José Roldán
Si quieres criar a tus hijos en la amabilidad existen algunos hábitos que se pueden convertir en rutinas diarias para conseguirlo.

La vida familiar puede prosperar o flaquear dependiendo de la fortaleza de nuestras rutinas. Como cualquier padre te dirá, las rutinas son una gran apoyo en cualquier momento de la crianza, pues ayudan a los niños a crecer en amabilidad.

En este caso, con demasiada frecuencia, olvidamos que la misma rutina que hace que la vida familiar sea manejable, los rituales y las frases que repetimos día tras día crean el marco en el que se convertirán nuestros hijos. Nuestros niños recordarán estos pequeños momentos junto con las sensaciones que les hacen tener.

Por otra parte, es necesario buscar formas de trabajo en casa con amabilidad y compasión con las rutinas diarias familiares. Esos pequeños cambios cotidianos te ayudarán a vivir junto con tus valores incluso en los días más movidos, cuando estás demasiado ocupado como para estar relajado o demasiado cansado como para ser creativo o amable con tus hijos.

Hábitos para enseñar a los niños amabilidad

Primero, debes saber que existen algunos hábitos que ayudarán a tus hijos a crecer con amabilidad. De esta manera, podrás asegurarte de que tengan éxito en la vida. Toma nota, porque cuando comiences a realizar estas rutinas todo mejorará en tu vida.Niño ayudando a su hermana pequeña porque se ha caído y los han educado en amabilidad.

Celebra la bondad correctamente

Por consiguiente, al hacerle saber a tu familia que la amabilidad y ayudar a los demás es una prioridad, estás estableciendo altas expectativas para ellos. Sé un buen ejemplo sobre la amabilidad y hazles entender que existen muchas formas creativas de compartir bondad dentro de la familia. Por ejemplo, puedes crear el hábito de que entre vosotros os hagáis preguntas del tipo: «¿A quién puedo ayudar hoy?».

Además, al compartir los actos de bondad cada día, tus hijos comenzarán a buscar formas con las que puedan ser útiles y puedan ayudar a otros. En parte, para que tengan una historia conjunta que compartir. Se sentirán útiles para otros y eso los hará tener una mejor autoestima. El sentimiento de satisfacción también los ayudará a repetir esas buenas acciones.

Hacer cosas juntos todos los días aumenta la amabilidad

Por si fuera poco, los beneficios de hacer ejercicio son muchos, tanto a nivel físico como a nivel psicológico. Solo con reservar media hora, más o menos, cada día en familia, podéis pensar en hacer una actividad que requiera que os mováis juntos. Puede ser hacer ejercicio en casa, bailar, salir a caminar, montar en bicicleta… Escoged la actividad que mejor se adecue a vuestros intereses y actividades.

Por otra parte, así le estarás dando a tu familia la oportunidad de deshacerse del estrés del día y de restablecer la mente y el cuerpo. Podéis cambiar de actividad día tras día para que no se vuelva aburrido y que tus hijos mantengan el interés todo el tiempo.

Busca una buena noticia para compartir cada día

Por consiguiente, a medida que más personas se sienten agotadas emocionalmente por las noticias alarmantes, comienzan a sentir una mayor apatía y cinismo.

Cuanto más negativamente se sienta la gente después de ver malas noticias, es menos probable que exprese una opinión o tome una acción para mejorar el mundo que la rodea. Las personas entran en la indefensión aprendida y creen que nada tiene remedio, que no merece la pena esforzarse.

Afortunadamente, el pensamiento basado en soluciones está cada vez más arraigado y se vuelve más común. Acostúmbrate a buscar buenas noticas y a compartir esas historias llenas de esperanza y coraje con tu familia. De esta manera, ellos se sentirán más inspirados para convertirse en creadores de cambio cuando sea necesario dentro de sus vidas.Niña ayudando a su amiga y siendo amable tas haberse caído.

Que no falten las rutinas nocturnas

La forma en que termina un evento o experiencia determina la manera en la que nos sentimos acerca de esa experiencia. Por esto, es necesario mostrar a los hijos la compasión de una rutina relajante antes de ir a dormir.

Por lo tanto, no quieras correr, no discutáis a última hora, procura que siempre la rutina de ir a dormir sea agradable y esté llena de cariño y amor. Si nos permitimos disfrutar la última parte del día, todos podemos sentirnos más conectados, más agradecidos y más preparados para el día venidero.

Busca grandes lecturas para fomentar la amabilidad

Además, las personas a las que les gusta leer saben que es una herramienta increíble para desarrollar empatía, compasión y comprensión en el mundo de los demás. Un estudio encontró que la ficción literaria, a diferencia de la ficción de género popular, desarrolla empatía en lectores de todas las edades.

Por esto, necesitamos estirarnos a nosotros mismos y a nuestros jóvenes lectores para leer libros extraordinarios. No exclusivamente, sino regularmente.

Mejora tu juego de lectura buscando grandes lecturas para disfrutar en familia. Con persistencia, estas raíces sólidas de amabilidad ayudarán a nuestros pequeños a convertirse en adultos compasivos, serviciales, curiosos y empoderados.