Frases de tu madre que ahora usas

29 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez
Hay ciertas frases que son típicas de las madres. ¿Dices alguna de ellas?

¿Cuántas veces de niños o adolescentes te quejabas de las dichosas frases de tu madre para reñirte? Y después de la discusión le decíamos “esto jamás se lo diré yo a mi hijos”. Muchas, pero vamos a reconocerlo, a pesar de decir una y mil veces que no usaríamos esas sentencias, ahora, siendo padres, lo hacemos. ¿Hay alguna persona que cumplió su promesa? Ninguna. Todos acabamos empleándolas.

Pero ¿Por qué? Pues porque son frases comunes que usan las madres, y ahora de adultos nos damos cuenta de que encierran una verdad, y llevan toda la razón. Por eso ahora nosotras las seguimos usando.

Frases de tu madre tan socorridas que ahora usamos nosotras

Llegó el momento. Vamos a pasar un buen rato viendo frases de tu madre que probablemente usas ahora.

1. “Deja de comer chucherías, que se te van a caer los dientes.”

Frase muy utilizada, sobre todo con chicos pequeños, para que no coman más golosinas. Los niños piensan que se quedarán sin dientes y comen menos, o eso es lo que se creen las mamás.

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2. “Hasta que no lo rompas no vas a parar.”

Cuando somos pequeños nos gusta curiosear. Lo tocamos todo, cogemos los objetos de mamá para inspeccionarlos. Nuestra madre, nerviosa, viendo que de un momento a otro su precioso jarrón va a desaparecer, dice esta frase. A veces incluso añadiendo la coletilla, “y como lo rompas al final llorarás”.

3. “Si tu amigo se tira por un puente ¿tú también te tiras?”

Esta frase nos la han dicho en más de una ocasión siendo niños o adolescentes. Normalmente venía después de pedir permiso para hacer algo que a nuestras amigas si les dejaban, y entonces nuestra madre soltaba dicha frasecita. Lo gracioso es que ahora se lo decimos a nuestros hijos.

4. “A que voy yo y lo encuentro.”

Cuántas veces se nos han perdido cosas y cuando le hemos preguntado a nuestra madre nos ha dicho esta frase. La cosa es que acababa encontrando lo que se nos había perdido.

5. “Porque lo digo yo y punto.”

Frase muy utilizada por nuestras madres, y ahora la usamos nosotros cuando queremos decir algo que es inapelable y nos cansa tanta pregunta y queja.

6. “Cómete las lentejas que tienen mucho hierro.”

Es común que a los niños no les gusten las lentejas, y es una excusa de los padres para que las coman. Ahora siendo madres la usamos también, y surten el mismo poco efecto.

7. “¿Qué vamos a comer? Comida.”

Típica pregunta a nuestra madre que acababa con la típica respuesta. Frase que nos ponía de los nervios cuando nuestra madre la decía. Ahora, cuando vamos con prisas y tenemos un día horrible, no tenemos ganas de dar explicaciones de la receta que vamos a preparar. La respuesta es simple: “comida”.

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8. “¿Dónde está el arroz? En su sitio.”

Pues sí, la pregunta sobre dónde está algo, y la respuesta de en su sitio. Nos ponía de los nervios cuando éramos adolescentes. Ahora pone frenéticos a nuestros hijos.

9. “¿Cuántas veces te lo tengo que repetir?”

Cuando nos poníamos pesados sobre algún tema, sobre todo cuando queríamos conseguir algo, nuestra madre nos sorprendía con esta frase. Ahora, como madres, también la ponemos en uso.

10. “Cuento hasta tres.”

¿Cuántas veces nos han dicho esto? Y nosotros íbamos corriendo porque si nuestra madre llegaba al tres y no íbamos, nos caía la del pulpo. Ahora es otra frase que usamos con nuestros hijos.

11. “Mientras vivas bajo mi techo, harás lo que yo te diga.”

Frase usada para imponer disciplina en la casa, sobre todo cuando los hijos se revelan.

12. “Tómate rápido el zumo de naranja que se le van las vitaminas.”

Aunque se ha demostrado que las vitaminas se mantienen en el zumo hasta pasada una hora, ese dicho lo seguimos diciendo a nuestros hijos. La intención es que se lo tomen rápido y no le den muchas vueltas.

Por mucho que hayas renegado con estas frases de tu madre, al final acabas convirtiéndote en ella y haces lo mismo, reconócelo. Una vez asumes la maternidad, descubres que algunas de dichas frases llevan mucha razón.