Falta de líquido amniótico durante el embarazo

Mervis Romero · 28 marzo, 2018
El líquido amniótico cumple funciones vitales para la maduración del bebé en el útero de la madre. Por lo tanto, es fundamental estar atentos a que su volumen no sea excesivo ni tampoco demasiado escaso.

El líquido amniótico protege a tu pequeño y le suministra las condiciones de vida necesarias para desarrollarse perfectamente. Un desequilibrio en este vital elemento puede desencadenar algunas complicaciones propias del embarazo con desenlaces fatales.

A continuación, profundizaremos acerca de lo que ocurre cuando hay falta de líquido amniótico durante el embarazo para que tomes las precauciones adecuadas.

¿Qué es el oligohidramnios o falta de líquido amniótico?

Es conocida como oligohidramnios aquella condición durante el embarazo en la que existe un volumen deficiente o una falta de líquido amniótico. Se estima que es una afección que se produce en un 10% de los embarazos, específicamente en el primer trimestre de la gestación.

Este se diagnostica a través de una ecografía o ultrasonido, en la que el profesional divide el útero en cuatro fragmentos para calcular el fluido. Un volumen normal se encuentra entre 5 y 25 cm, por lo que si una gestante posee menos de 5, se da un caso de oligohidramnios.

Es muy frecuente observar embarazos con falta de líquido amniótico; generalmente, esta condición se incrementa hacia el término de la gestación.

¿Por qué se puede producir una falta de líquido amniótico?

La comunidad médica no logra entender en profundidad por qué se produce la falta de líquido amniótico durante el embarazo. Sin embargo, en la mayoría de los casos está relacionada con la hipertensión arterial, la preeclampsia, la diabetes y los embarazos múltiples.

No obstante, tampoco se descartan las siguientes causas:

1.- Ruptura de las membranas

Cuando se rompen las membranas del saco amniótico, el líquido se escapa a través de esta abertura. Esto es especialmente importante y frecuente durante las últimas semanas de embarazo.

Sin embargo, si notas tu ropa interior mojada o percibes la pérdida de líquido durante la gestación, debes contactar rápidamente a tu médico. Esta complicación puede dejar al pequeño expuesto a infecciones, por lo que conviene tener asesoría médica.

En los controles, el médico determinará si observa síntomas que puedan significar la falta de líquido amniótico.

2.- Diversas enfermedades

Otra de las causas de la falta de líquido amniótico es el padecimiento de ciertas enfermedades previas al embarazo. Estas pueden ser: diabetes, hipertensión arterial o lupus, entre otras.

Además, pueden existir complicaciones si se administran medicamentos para mantener controladas algunas de las patologías ya existentes. En cualquiera de los casos, se recomienda suministrar este tipo de información al médico para que se tomen las precauciones.

“Se estima que la falta de líquido amniótico es una afección que se produce en un 10% de los embarazos, específicamente en el primer trimestre de la gestación”

3.- Defectos congénitos o trastornos de la placenta

El feto inhala y consume del líquido amniótico y luego lo excreta mediante la orina para garantizar el desarrollo de los pulmones y el sistema gastrointestinal. Sin embargo, algunos defectos, en su mayoría renales, impiden esa compensación del líquido a través de la orina.

Otra razón que impide la producción de orina en el feto es el desprendimiento de la placenta. Esta condición reduce el paso de los nutrientes hacia el pequeño, lo que causa la disminución de la cantidad de orina.

Riesgos de la falta de líquido amniótico

Los riesgos de la falta de líquido amniótico dependen del estadio de la gestación en el que se producen. Una correcta cantidad de líquido evita que el cordón umbilical se comprima e impida así el suministro de oxígeno y nutrientes al feto.

Si esto pasara, se pueden producir:

  • Defectos al nacer.
  • Aborto.
  • Muerte prematura.
  • Complicaciones en el parto, ya que aumenta la posibilidad que el bebé aspire el meconio o las primeras evacuaciones.
  • Hipoplasia pulmonar o desarrollo anormal de los pulmones.
  • Disminución del crecimiento uterino.

Una vez que el médico tratante logre diagnosticar el oligohidramnios, la mujer debe someterse a una serie de estudios. Básicamente, su finalidad es la de determinar si el pequeño se está desarrollado adecuadamente.

En caso de estar en las semanas finales del embarazo, se inducirá el parto sin dejar de monitorear en ningún momento al pequeño.

La falta de líquido amniótico puede ser grave, por lo que es necesario estar atenta a cualquier cambio.

Síntomas de oligohidramnios

Una vez conocidas todas las implicaciones de la falta de líquido amniótico, se recomienda estar alerta ante las siguientes señales:

  • Falta de movimiento del feto.
  • Pérdida del líquido a través de la vagina.
  • Reducción en el crecimiento uterino.

En los controles, el médico determinará si observa bajo crecimiento fetal. Además, es recomendable estar de reposo para evitar complicaciones y consumir suficiente líquido. Otros tratamientos pueden ser medicamentos que estimulen la producción de líquido o una amniofusión o inyección de líquido a través de amniocentesis.

En resumen, la falta de líquido amniótico puede ser grave, por lo que es necesario estar atenta a cualquier cambio. El control frecuente con tu médico hará que tu bebé crezca sano y fuerte.