Cómo explicar a tus hijos de dónde vienen los niños

Gladys · 21 abril, 2016

Explicarles a tus hijos de dónde vienen los niños puede parecerte una tarea complicada. Que tu pequeño sienta curiosidad por el tema es algo normal, ¡no te alarmes! Aquí te diremos cómo abordarlo.


Cuando nuestros hijos comienzan a tener mayor conciencia de lo que los rodea, del mundo en el que viven, comienzan a surgir decenas de interrogantes en su cabeza. Lo ideal es que como madres estemos preparadas para darles siempre respuestas oportunas, pero sobre todo lo más realistas posible.

Es importante que recuerdes que somos un ejemplo  y modelo a seguir, mientras más sinceros seamos, mayor confianza nos tendrán nuestros hijos, sabrán que siempre pueden preguntarnos cualquier cosa. De esta forma estarás cuidándolos y educándolos pues un niño con la información y formación correcta es menos vulnerable.

Ante la pregunta: “¿Mamá de dónde vienen los niños?”, es posible que nos sorprendamos, riamos o incluso nos suden las manos, pero no tienes que preocuparte. Entiende que la llegada de este tipo de inquietudes es inevitable, eso te hará asimilarlo de mejor forma y no demostrar desconocimiento ante tu hijo. Que no te agarre de sorpresa, debes verlo como lo que es, un acto de curiosidad absolutamente natural.

¿De dónde vienen los niños mamá?

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El origen de los niños es algo que sin duda causará curiosidad en tus hijos, el nacimiento de un hermano o primito le hará preguntarse cómo es que vienen al mundo. Cuando la pregunta llega,  hay que contestarles y estar preparados para otras preguntas que surjan alrededor de lo mismo.

Ahora que ya sabemos que tocar el tema, en algún momento, será obligatorio y que no nos puede tomar desprevenidas, existen algunos aspectos a considerar a la hora de dar una respuesta de dónde vienen los niños: la edad de tu hijo, el lugar y quiénes estén alrededor.

De la edad que tenga tu hijo dependerá el lenguaje que vas a utilizar, mientras más grande esté más explícita podrás ser. Si por el contrario, es un niño pequeño, tus palabras pueden ser más sutiles o quizá te puedan servir el uso de analogías, pero deja atrás el viejo cuento de la cigüeña.

Los niños vienen cada vez más listos al mundo, no los subestimes

La pregunta de dónde vienen los niños quizá llegue en el momento y lugar menos apropiado, pero en tus manos está el poder manejar la situación. Quizá el supermercado no sea adecuado para conversar, menos si estás pidiendo productos en la charcutería y te rodean muchas personas. Definitivamente no es el escenario idóneo, pero puede pasar.

Los niños son espontáneos y como tal deben ser tratados. Nunca dejes de responderles, si consideras que justo ese lugar no es apropiado, hazle saber que con gusto aclararás sus inquietudes en sitio tranquilo y donde puedan conversar con total amplitud.

Una explicación para cada edad

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  • Entre los 3 y 4 años de edad ya comienzan a surgir las preguntas, y si tu hijo pregunta es porque está capacitado para recibir la respuesta. En estos casos conviene hacer alguna analogía como la de la siembra de la semilla, además de contarle cómo él pateaba en tu barriguita o se movía dentro de ti, le gustará.
  • Si el niño tiene entre 5 y 6 años las preguntas suelen ser un poco más específicas, así que no temas llamar cada cosa por su nombre. Algunos libros o ilustraciones pueden ser tremendamente útiles para explicarle a tu hijo de dónde vienen los niños, bien dicen que una imagen vale más que mil palabras.
  • Cerca de los 7 y 8 años ya los niños tienen mayor conciencia de su cuerpo y de las claras diferencias entre un niño y una niña. Saben que los varones tienen un pene y las hembras una vagina, por lo que el lenguaje a usar debe ser más claro.
  • A los 9 y 10 años ya tienen una idea sobre el sexo y es preciso explicarles que los niños vienen al mundo cuando los padres tienen un grado de madurez y sobre todo en un acto que se hace con con sentimientos de ambas partes.

Escucha a tu hijo con atención, a veces una simple respuesta basta para despejar todas sus dudas. No intentes desviar la conversación o cortarla, eso solo ampliará su inquietud. No te extrañes si una vez recibió una respuesta no vuelve a mencionar el tema, lo importante es que siempre estés allí para darle la información correcta.