¿Cómo evitar las caries del biberón?

Agetna · 13 octubre, 2017

Las caries del biberón aparecen en niños que abusan del biberón y pasan gran parte del día con su goma en la boca, incluso cuando no están bebiendo nada. Este malestar no suele ser el que tienen en cuenta las madres cuando su hijo rechaza la comida, se muestra inapetente, hace muecas o tiene escalofríos mientras se alimenta; sin embargo, puede ser uno de los que más atenten contra la buena alimentación en las primeras etapas.

La salud bucal debe priorizarse desde la infancia, ya que de ella también depende la calidad de vida del bebé. Por eso, es fundamental que fomentes en tu hijo la adopción de buenos hábitos alimenticios y una correcta higiene bucal.

Las llamadas caries del biberón pueden afectar el ánimo y la salud de un pequeño

¿Qué son las caries del biberón?

Las caries del biberón son las que aparecen en los dientes de leche durante los primeros años de la infancia desde el momento en que empieza a asomar la dentición.

Este tipo de padecimiento está estrechamente relacionado con el abuso del biberón, los malos hábitos alimenticios y una higiene bucal deficiente. Las caries del biberón pueden provocar dolor, sensibilidad extrema a los alimentos fríos y calientes o generar dificultades para comer.

Madre dando el biberón esterilizado a su bebé

¿Qué medidas se deben tomar para evitar las caries del biberón?

Con el objetivo de evitar las caries del biberón, es importante que tengas en cuenta las siguientes recomendaciones.

  1. No dejes que tu hijo adquiera la manía de usar el biberón como chupete. El tener la goma impregnada de leche, zumo u otras bebidas durante mucho tiempo en la boca o, incluso, dejarle dormir con el biberón en la boca, puede propiciar que aparezcan sus primeras caries.
  2. Evita darle alimentos dulces. No le inculques el mal hábito de mojar su chupete en miel de abejas, almíbar, leche condensada u otro alimento que contenga azúcar cuando, por ejemplo, necesites calmarlo. Si en principio, el único problema de ingerir comidas con alto contenido de azúcar es que pueden causarle caries, en el futuro, esta preferencia puede conducirlo a la diabetes, la obesidad y muchos otros problemas de salud.
  3. Procura que beba mucha agua. El agua es la mejor medicina para el cuerpo y, por sí sola, le ayudará a eliminar la placa bacteriana que se acumule en su cavidad bucal.
  4. Llévalo al odontólogo regularmente. Aunque tu hijo sea pequeño, nunca está de más una revisión especializada. Además, si crees que tu hijo puede tener caries, es imprescindible que un especialista te oriente con más precisión acerca de los cuidados que requiere.

La higiene bucodental: el mejor método para evitar las caries del biberón

Además de las medidas que ya hemos mencionado, el método más efectivo para evitar las caries del biberón es mantener una correcta higiene dental. De esta manera, la placa bacteriana que produce las caries no tendrá ningún efecto sobre él. No obstante, intentar que un niño pequeño siga una rutina puede ser una tarea difícil. Como madre, tendrás que ser tú la que esté pendiente de ello y de revisar su boca con frecuencia.

Es recomendable lavarse los dientes tres veces al día después de cada comida

En caso de que tu hijo sea pequeño y apenas tenga dientes, es importante que le limpies la boca, lengua y encías con un paño húmedo. Si por el contrario ya le han salido los dientes, debes usar un cepillo de cerdas suaves para cepillárselos después de cada comida y, sobre todo, antes de que se vaya a dormir.

Los dientes de la encía inferior se cepillan de abajo hacia arriba y los de la encía superior de arriba hacia abajo, tanto por su cara interna como externa. Esta técnica protege las encías y permite que los dientes queden limpios. Además, es recomendable que los niños utilicen pastas dentífricas con flúor, ya que estas contribuyen a preservar el esmalte de los dientes. Sin embargo, te aconsejamos que preguntes primero a su dentista, porque en algunos casos este tipo de pastas están sujetas a prescripción médica.

Apostar por una buena higiene bucal desde la niñez es tener una pequeña garantía de que nunca tendrás caries. Si ayudas a tu hijo a que adquiera este hábito, al igual que cualquier otro, verás como muy pronto él solo empieza a cuidar de sí mismo.