Esquizofrenia infantil: síntomas, causas y tratamiento

04 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
La esquizofrenia infantil es un trastorno grave que, aunque no se da con mucha frecuencia, hay que detectar de forma temprana para evitar consecuencias peores.

Existen trastornos mentales graves en los adultos, pero en los niños sus efectos pueden ser peores al producirse a una edad temprana. Uno de estos trastornos es la esquizofrenia infantil; es como la de los adultos, pero tiene un mayor efecto en el desarrollo y comportamiento de los niños, lo que implicará dificultades para su diagnóstico, tratamiento, desarrollo emocional y social.

Esta enfermedad requiere un tratamiento a lo largo de toda la vida de la persona que la sufre, por eso, una detección precoz es crucial para obtener mejores resultados con los niños a largo plazo.

¿Qué es la esquizofrenia infantil?

La esquizofrenia infantil es un trastorno muy raro en los niños, pero grave, ya que estos interpretan la realidad de una forma distorsionada. Esta enfermedad compromete a los pensamientos (nivel cognitivo), al comportamiento y a las emociones.

Puede provocar alucinaciones, delirios, trastornos del pensamiento y comportamiento o una combinación de estos, e impide al niño hacer una vida normal. Por eso, es importante una detección precoz y comenzar un tratamiento lo antes posible.

Síntomas de la esquizofrenia infantil

No es común que a un niño se le diagnostique esquizofrenia antes de los 13 años (esto se produce en casos muy raros). Es un trastorno que, normalmente, comienza entre los 25 -30 años, aunque puede darse la esquizofrenia de comienzo temprano.

Niño con esquizofrenia infantil.

Este trastorno tiene distintos síntomas y estos pueden variar a lo largo del tiempo, tanto en el tipo como en la gravedad de los mismos. Incluso, se pueden dar periodos de empeoramiento o de desaparición de síntomas.

Síntomas a edades tempranas

Algunos de los síntomas suelen implicar problemas en el desarrollo de los niños, como:

  • Gateo tardío.
  • Retraso en el habla.
  • Retraso en el inicio a caminar.
  • Comportamientos motores anormales, como balanceo o agitar los brazos.

Estos síntomas no son únicos de este trastorno; algunos de ellos también son característicos de los niños con trastorno del espectro autista (TEA) o con problemas de desarrollo. Por esta razón, lo primero es hacer un diagnóstico para descartar otros problemas.

Síntomas en la adolescencia

Los síntomas de los adolescentes son muy parecidos a los de los adultos, pero es más difícil hacer un diagnóstico a esta edad, ya que algunos de ellos son comunes con el desarrollo especial que tienen los adolescentes.

  • Dificultades para dormir.
  • Falta de motivación.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Cambios de humor.
  • Estado depresivo.
  • Comportamientos raros.
  • Abuso de sustancias.
  • Distanciamiento de la familia o amigos.

En este sentido, los adolescentes tienen una menor probabilidad de tener delirios, pero una mayor probabilidad de tener alucinaciones visuales.

Signos y síntomas posteriores

Conforme los niños van creciendo, pueden aparecer otros síntomas más fáciles de diagnosticar, ya que, cuando los síntomas comienzan a edades tempranas, pueden confundirse con una fase del crecimiento. Algunos de estos síntomas posteriores son

  • Delirios (pensamientos que no se basan en la realidad).
  • Alucinaciones (ver o escuchar cosas que no están o no existen).
  • Pensamiento y habla desorganizado (respuestas que no tienen que ver con las preguntas, palabras sin sentido que no se entienden, etc.).
  • Comportamiento motor desorganizado (agitación excesiva inesperada, no siguen instrucciones, posturas extrañas, etc.).
  • Síntomas negativos (incapacidad para hacer una vida normal).
    Niño sentado solo en un parque.

Causas de la esquizofrenia infantil

No se sabe exactamente cuál es la causa de un inicio temprano de la esquizofrenia en niños, pero se deduce que lo hace de la misma forma en la que se produce en los adultos. Investigadores indican que puede deberse a una combinación de genética, problemas de neurotransmisión cerebral y el entorno.

Los estudios con neuroimágenes indican diferencias en la estructura cerebral y del sistema nervioso de las personas con esquizofrenia de las que no la tienen. No está claro por qué en unos casos se inicia de forma temprana y en otros no.

Factores de riesgo

Aunque no haya unas causas concretas que provoquen este trastorno, sí que hay ciertos factores que pueden hacer que se desencadene la esquizofrenia infantil, como:

  • Padre de mayor edad.
  • Antecedentes en la familia de trastorno de esquizofrenia.
  • Complicaciones en el embarazo o parto.
  • Consumo de sustancias durante la adolescencia que pueden afectar a la mente.

Tratamiento de la esquizofrenia infantil

Una vez se ha recibido el diagnóstico, este trastorno necesita de tratamiento a lo largo de toda la vida, aunque se den periodos de desaparición de síntomas. Los tratamientos en la esquizofrenia infantil incluyen

  • Medicamentos, para tratar síntomas como los delirios, alucinaciones o pensamiento desorganizado.
  • Terapia psicológica, para ayudar a desarrollar habilidades para defenderse a lo largo de la vida.
  • En ocasiones, la hospitalización.
    Niña sentada en el sofá con la rodillas en el pecho.

Los medicamentos elegidos en los niños suelen ser los mismos que se les dan a los adultos. A los pequeños se les suele prescribir antipsicóticos de segunda generación, ya que tienen menos efectos secundarios que los de primera generación.

En este sentido, si la esquizofrenia infantil no se trata, puede derivar en otros problemas emocionales, de comportamiento o de salud graves. Por eso, es importante su detección precoz y tratamiento. Algunas complicaciones que pueden darse si no se trata son

  • Aislamiento social.
  • Pensamientos o intentos de suicidio.
  • Trastornos de ansiedad.
  • Depresión.
  • Conflictos con la familia.
  • Abuso de sustancias.
  • Dificultad para vivir de forma independiente.
  • Problemas de salud.
  • Comportamientos agresivos.
  • Autolesionarse.

Sobre la esquizofrenia infantil…

Como hemos visto, la esquizofrenia infantil no es un trastorno que se dé con mucha frecuencia en niños, pero puede ocurrir. Por esta razón, es importante detectarlo y tratarlo de forma precoz para controlar este trastorno antes de que aparezcan las complicaciones más graves.

El tratamiento médico temprano es crucial para regular y reducir los episodios psicóticos, que pueden ser muy complicados de llevar, tanto para padres como para niños. Estos tratamientos necesitan de constancia para que los síntomas mejoren y los niños tengan calidad de vida a largo plazo.