Errores de los padres que pueden generar celos en sus hijos

09 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
¿Sabes cuáles son los errores más comunes que los padres cometen y que pueden generar celos en sus hijos? ¡A continuación te los explicamos!

Las madres y los padres no cuentan con un manual de instrucciones que pueden seguir al pie de la letra para educar correctamente a los niños. De hecho, son muchos los errores que pueden llegar a cometer relacionadas con la crianza de los pequeños. Por ejemplo, es muy común que los progenitores lleven a cabo ciertos comportamiento que pueden generar celos en sus hijos.

¿A qué comportamientos nos estamos refiriendo? En las próximas líneas explicamos algunos de ellos de manera detallada. ¡Toma nota e intenta evitarlos!

“Ser padre es la única profesión en la que primero se otorga el título y luego se cursa la carrera”.

-Luis Alejandro Arango-

Errores de los padres que pueden generar celos en sus hijos

Según los pediatras Recuero Gonzalo y Bonet de Luna (2005) los celos son “emociones complejas formadas por miedo, tristeza, rabia y autocrítica que los niños pueden sentir cuando nace otro hermano”.

Hermanos enfadados porque sientes celos.

Algunos padres, con sus comportamientos y de manera totalmente inconsciente, promueven los celos en sus hijos. A continuación, exponemos algunas de las conductas que generan este tipo de emociones entre los niños.

Poner etiquetas a los hijos

Poner etiquetas a los hijos es una costumbre muy peligrosa que los padres deberían evitar a toda costa. Decirle continuamente a un niño que es “tímido”, “vago”, “despistado”, “terco”, etc., puede afectar muy negativamente en el desarrollo de su personalidad y de su autoestima, pues este asimila dichos adjetivos y cree que realmente es así y que debe comportarse tal y como los adultos esperan.

Asimismo, las etiquetas positivas, como “inteligente”, “divertido”, “responsable”, etc., son igual de perjudiciales. Con ellas, también se está condicionando el comportamiento del menor, y se crean unas expectativas que pueden llegar a resultar frustrantes.

Estas etiquetas pueden generar celos entre los hijos, ya que uno puede sentirse menos valorando que el otro.

Hacer comparaciones innecesarias entre los niños

Muchos comportamientos celosos entre hermanos tienen lugar porque sus padres los están continuamente comparando, de manera que se crea una rivalidad insana entre ellos, y siempre quieren quedar uno por encima del otro. Esta es una conducta nociva que los padres deben evitar, pues con ella se hace un daño inmenso e innecesario a los pequeños.

“Nunca compares a tu hijo con otros niños, no se compara la luna con el sol, cada uno brilla a su tiempo y a su manera”.

-Anónimo-

Excesiva atención hacia el hermano pequeño

En algunos hogares, el hijo pequeño es el protegido de la familia y, por ello, goza de ciertos privilegios. Por ejemplo, puede ser el que recibe mayor atención y afecto por parte de los padres. Esto provoca que los otros hijos se sientan desplazados y comiencen a tener celos del hermano menor.

Aumento del nivel de exigencia hacia el hermano mayor

Con la llegada de un nuevo hermano, muchos padres deciden incrementar el nivel de exigencia hacia el hijo mayor, de manera que este tiene que asumir ciertas responsabilidades que antes no se le pedían.

Hermanos enfadados mientras pasan un día en el campo.

De pronto, la vida del hermano mayor cambia significativamente, y este, puede llegar a echarle la culpa a su hermano pequeño y sentir unos celos desmesurados hacia él.

Los padres deben evitar los comportamientos que pueden generar celos en sus hijos

Todo padre o madre debería evitar los comportamientos anteriormente mencionados ya que, como se ha podido comprobar, estos solo sirven para perjudicar la relación entre hermanos y generar celos entre ambos.

Nadie dice que sea fácil criar a los hijos, pero hay que esforzarse por intentar hacerlo lo mejor posible. Para ello, una regla fundamental es tratar a todos los hijos por igual y prestarle a cada uno de ellos la atención y el afecto que se merece.

  •  Recuero Gonzaloa , R. y Bonet de Luna, C. (2005). Los celos infantiles. Pediatría Atención Primaria7(27), 53-61.