Entrevista a César Bona: «La educación es un bien social»

Este artículo fue redactado y avalado por el maestro César Bona
5 julio, 2019
La educación para César Bona es un bien social del que todos somos responsables. Nuestra obligación es transmitir entusiasmo e ilusión a los niños por aprender.

Decía John Dewey, reconocido pedagogo y psicólogo estadounidense, que la educación no es la preparación para la vida, es la vida misma. Así, algo que sin duda deberíamos tener presente es que la escuela es algo más que ese escenario social donde educar niños; es también el motor que puede hacer de este mundo un lugar mejor.

Para que esto ocurra se necesitan, por encima de todo, personas comprometidas. César Bona es uno de esos ejemplos. Alguien que desde su labor como docente nos ayuda a reflexionar sobre la importancia de educar desde el corazón, la motivación y el interés para ofrecer a nuestra sociedad personas íntegras, jóvenes con competencias que van más allá de las académicas.

Nuestro sistema educativo tiene una responsabilidad social. Tiene el compromiso de ofrecer al mundo chicos y chicas hábiles en convivencia, en resolución de problemas, en empatía, en Inteligencia Emocional, en proactividad…

Ahora bien, algo así solo se logra con una mente abierta y la convicción de que no podemos educar a nuestros niños del mismo modo en que nosotros fuimos educados. Los tiempos han cambiado, las necesidades son otras y las demandas sociales muy altas…

Cada día que vayamos a la escuela debemos hacerlo con entusiasmo y vivir con pasión el regalo de ejercer esta profesión

–César Bona–

César Bona, “La educación es un bien social con el que tenemos que crecer juntos”

César Bona es maestro en Zaragoza, y hace unos años llegó a ser finalista de los Global Teacher Prize, el conocido como Premio Nobel de los profesores. Cuenta además con varios libros, como La nueva educación, Las escuelas que cambian el mundo, El asombroso mundo de Bernardo o La emoción de aprender.

Si hay algo que define a este docente considerado como el mejor maestro de España es su metodología de trabajo. Fomenta la participación activa, el esfuerzo, la empatía, el respeto, la comunicación… Su método va más allá del libro de texto y trasciende, también, lo puramente académico. César Bona logra que los niños sean parte activa de su aprendizaje y, más aún, que se sientan ilusionados por adquirir conocimiento.

Como docente entiende que la educación es un bien social, un medio donde todos somos responsables. Padres, madres, maestros profesores, agentes sociales… Cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad con los niños: contagiar entusiasmo por aprender.

Hablamos sobre ello con César Bona en la siguiente entrevista.

César Bona en el patio con alumnos.

¿Qué piensas del sistema educativo actual?

Parece que se despersonaliza todo, y es que nadie se hace cargo de esto, pero generalizar hace que nos alejemos de lo particular.

Es cierto que el sistema y las administraciones tienen que mejorar, aunque hay experiencias muy interesantes que debemos compartir, ya que la educación es un bien social con el que tenemos que crecer juntos.

¿Para qué sirve la educación más allá del ámbito puramente académico?

La educación comprende herramientas que tenemos para relacionarnos con uno mismo, con los demás y con el entorno que nos rodea.

¿Crees que la educación debería ser más práctica? ¿Habría que orientarla a salidas profesionales?

La educación se basa en relaciones. El fin de la educación no es crear seres empleables, sino íntegros; el trabajo es importante, pero sería un error tremendo. De hecho, las empresas buscan gente que sepa trabajar en equipo y que sepa resolver problemas.

¿Qué se puede hacer desde la política para mejorar la educación?

Si quieres llegar a un pacto educativo, hay que escuchar a familias, docentes, niños y adolescentes; es clave la participación de todos para conectarnos. Necesitamos el diálogo entre familias y docentes: juntos tenemos que sacar lo mejor de los niños.

Además, todos los niños quieren sentirse queridos, útiles y escuchados, como los adultos. Así que antes de pensar en líderes del futuro, pensemos en las personas que queremos en el presente.

¿Cuál es la responsabilidad de los partidos políticos?

La responsabilidad es activar el diálogo inexistente entre ellos. Si nos representan, tiene que ser como merecemos toda la sociedad. Además, la educación nunca puede ser un tema secundario en política. A veces, las burbujas donde viven ellos están alejadas de la realidad.

¿Hay un exceso de orientación hacia las carreras universitarias?

Tenemos que valorar mucho más la formación profesional. No hay que denostar otras posibilidades como estas, que son dignas y útiles. Hay personas con tres carreras sin trabajo, y gente con formación profesional trabajando. Pero lo fundamental es sentirse pleno, porque siempre tenemos tiempo de aprender y estudiar por placer.

Háblanos del rol del maestro en la educación de los niños. ¿Cómo potenciar el sistema educativo para que beneficie a profesores y alumnos?

Es conveniente que el diálogo del que hablábamos antes nos lo apliquemos. Somos ejemplo de ellos con nuestros actos y nuestras palabras. Además de transmitirles conocimientos, hay que abrir puertas para que saquen lo que tienen dentro.

¿Piensas que todo el mundo puede ser maestro? Es decir, ¿un maestro nace o se hace?

Ser maestro no es fácil. Cuando uno elige esta carrera, debe tener unas cualidades clave como la curiosidad, las ganas de aprender siempre, compromiso social, con la naturaleza… Hay que ser una persona respetuosa.

¿Cuál es la clave de una buena educación?

Hay muchos factores. Es importante que pensemos que hay pocas cosas que hacen más felices a niños o niñas que sus familias y maestros trabajando juntos.

César Bona en el aula.

Tu método a la hora de dar clase es revolucionario, ¿qué piensas del libro de texto y los deberes escolares?

No pienso que sea extraordinario. Lo pueden hacer muchos maestros. El libro de texto puede ser una herramienta interesante, pero no tiene por qué ser la guía para basar cada movimiento en el aula; tenemos que mirar lo que tenemos alrededor. La tecnología es útil, no la podemos olvidar, pero no es el único camino.

Tendemos a dicotomizar todo. ¿Deberes sí o no? Depende de para quién, cuándo y cómo. Los chavales también quieren descansar, como nosotros, y disfrutar de la infancia. Lo fundamental es dejarlos con ganas de volver al colegio al día siguiente.

La educación emocional es un tema que está muy presente en la actualidad, ¿qué piensas sobre ello?

Hay gente que dice que es una moda, pero existe y forma parte del ser humano, un ser racional. Parece que las decisiones las tomamos en base a la razón, y también van unidas a las emociones.

¿Puedes hablarnos de tu experiencia como profesor?

Ahora estoy de excedencia, y es un regalo tener la posibilidad de conocer cientos de personas. Llevo 16 o 17 años como maestro y te hace ver la vida de otra manera. 

En mi último libro, La emoción de aprender, narro experiencias con personas diferentes que me encuentro en el camino. La diferencia es un valor y no un inconveniente. Podrías aprender de todas las personas que te encuentras, con otra cultura, con otra religión, y esto cambiaría bastantes cosas.