¿Cómo enseñar a un niño a ordenar las cosas de una manera sencilla?

Mervis Romero 6 febrero, 2018
Ser ordenado es una cualidad que afecta a muchas facetas de la vida. Enseñar a los niños a organizar sus cosas desde que son pequeños será una inversión de futuro.

Enseñar a un niño a ordenar no es tarea  fácil. La perspectiva que tienes como padre o madre de una habitación ordenada no será la misma que tiene tu hijo pequeño.

Por lo tanto, conviene que le enseñes a ser responsable en este sentido. ¿Cómo lograrlo? Te ayudaremos a continuación.

Sé comprensivo para que se motive

El fin que debes buscar es que tu hijo mantenga su habitación en orden y esto se convierta en un patrón de vida, o sea, que su habitación no sea siempre un campo de batalla y que no vaya por toda la casa dejando rastros de cosas tiradas u olvidadas.

Pero no esperes lograr ese objetivo con una reprimenda o en un tiempo récord.

Tendrás que armarte de paciencia e ir alcanzando el objetivo progresivamente. Algo que puede ayudarte es darle una mano, por ejemplo.

Si tu hijo te ve recogiendo sus juguetes, eso puede motivarlo a hacerlo también. Pero no son solo sus juguetes, también puede ser su ropa, zapatos, bicicleta, libros, pinturas, etc. De manera que él se vaya habituando a que todas las cosas después de ser usadas deben ir a su lugar correspondiente.

Tampoco deberás hacer todo el trabajo por él, pero para formar un patrón de vida siempre se necesita un modelo. Y tu buen ejemplo se hará notar.

6 consejos para enseñar a un niño a ordenar

A medida que tu hijo crece, va formando en su personalidad una serie de reacciones. Por eso en algunos casos tendrás que ingeniártelas para que tu hijo participe de recoger las cosas. 

Los niños pequeños requieren no solo motivación, sino también aprender con el ejemplo y mediante el juego.

1.- Plantéale un reto

¿Porque no lo retas? Pregúntale: “¿Quién recoge más cosas en un minuto?” Si tu hijo se siente involucrado en esta carrera contra el tiempo y contra ti, seguro que se animara a recoger gran parte de sus cosas.

Colocar los juguetes debe ser una tarea de los niños, no de los padres.

2.- Establece un lugar para guardar cada cosa

Si tu hijo tiene un dormitorio propio, trata de adecuarlo para que él tenga espacio y sepa dónde debe colocar cada cosa. Para ello puedes situar cajones en lugares accesibles para él.

Y si la habitación se presta, es bueno que haya una parte o rincón de ella para cada cosa. Un rincón de juegos o juguetes, otro rincón o espacio de estudio, y así sucesivamente.

3.- Haz atractivo el espacio

Si tienes un estante, podrías pintarlo o señalizarlo con algo que lo represente. Un lugar para sus cuadernos, un renglón para sus peluches, otro cajón para las pelotas, etc. Así tu hijo podrá identificar con facilidad en qué lugar va cada objeto que utilizó.

Procura dejar a su alcance los juguetes que más use. De esta manera, cuando quiera cogerlos no tendrá que revolver toda la habitación o sacar todos los demás juguetes para encontrarlos.

4.- Facilita su trabajo

Si en la casa hay otra habitación de uso común donde tu hijo habitualmente también juega, dispón allí un lugar donde pueda colocar o guardar sus juguetes, de modo que no sea para él una carga muy pesada tener que recoger todo y trasladarlo de nuevo a su habitación.

5.- Reduce la cantidad de cosas por ordenar

Enseñar a un niño a ordenar implica también otras cosas, como por ejemplo animarlo a deshacerse de lo que ya no utiliza. Existen muchos lugares que recogen ropa o juguetes usados sin necesidad de tirarlos a la basura.

6.- Crea un ambiente relajado

Trata de ver las cosas a través de los ojos del niño. Recuerda que ellos están en un proceso de aprendizaje y formación en el que su curiosidad es muy alta. Así que es habitual en él jugar con todo a su alrededor.

Déjale crear un ambiente a veces desordenado, pero con plena libertad de escoger y con el deber de luego guardarlo.

Enseñar a un niño a ordenar las cosas debe hacerse desde una temprana edad.

Beneficios de que tu hijo aprenda a ordenar

Puede ser muy fácil como padres perder la paciencia. Por eso, enseñar a un niño a ordenar requiere tiempo y esfuerzo, pero bien vale la pena por los beneficios que reporta:

  • Contribuye a que el niño ordene su mundo externo e interno.
  • Logrará ubicar las cosas con rapidez en su sitio.
  • Ayuda en sus hábitos de higiene y limpieza.
  • Lo prepara para las otras etapas de la vida.

Finalmente, recuerda que enseñar a un niño a ordenar va de la mano del ejemplo: surtirá más efecto lo que tu hijo vea en ti que lo que le digas. Si así lo haces, seguro que aprenderá a cuidar sus cosas.

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