Cómo decorar la habitación del bebé

Inés Gómez · 7 septiembre, 2017

La habitación del bebé es una de las estancias más importantes de la casa. En ella el niño se siente seguro y protegido, sin temor a que nada malo pueda ocurrirle. Es un espacio único y mágico, en el que los adultos son únicamente meros invitados.

Hacer de un simple cuarto un lugar onírico y especial no es tarea fácil. La mayoría de los progenitores tienen miedo de, en un intento por embellecer la estancia, olvidarse de la seguridad del niño. Las astillas, las esquinas y los tornillos sueltos son un auténtico quebradero de cabeza para cualquier padre.

Afortunadamente, existen multitud de consejos para guiarnos a la hora de decorar la habitación del bebé. Es posible crear un rincón maravilloso y a la vez adecuado a las necesidades de nuestro hijo. 

¿Qué debe tener la habitación del bebé?

La cuna

Obviamente, la cuna es el elemento principal de la habitación del bebé. Cada padre puede elegir el tipo de diseño que más se adecue a las necesidades del niño, sin olvidar nunca las barreras de protección.

Hay que procurar también que esté alejada de enchufes o de cualquier tipo de cable.

Las alfombras

Para crear un clima hogareño y cálido en la habitación las alfombras son imprescindibles. Es recomendable que sean de tejidos suaves, para que el bebé se sienta a gusto. Además de en la cuna, las alfombras son un lugar idóneo para jugar y sentirse libre, sin las restricciones de los barrotes.

Mobiliario flexible

Escoge muebles que puedan reconvertirse en otros elementos. El niño crecerá y dejará de necesitar ciertos muebles, que quedarán obsoletos. Es muy útil elegir aquellos que puedan ser usados para otros fines, como cunas convertibles o pequeñas estanterías.

Consigue aquellos que sean multifunciones, como los cambiadores de bebé, que pueden servir tanto de armario donde se guardar la ropa, como de espacio donde almacenar los juguetes de tu hijo.

Los muebles de la habitación del bebé deben adaptarse a las necesidades de los padres

Lámpara y luz adecuadas

Una iluminación adecuada puede cambiar por completo el estilo de una habitación. Instala lámparas de tonos suaves, que favorezcan el descanso del niño. Aquellas de colores muy alegres pueden distraerlo, impidiendo que duerma bien.

Intenta también que la luz no sea muy fuerte, pero tampoco excesivamente tenue. Muchos niños pequeños tienen problemas para dormir, y una luz de baja intensidad es beneficiosa para que puedan conciliar el sueño.

¡Qué dulce es dormir en calma cuando a los lejos susurran los álamos que se mecen, las aguas que se derrumban!

–José Zorrilla–

Un espejo

Puede que parezca algo banal, pero tener un espejo en la habitación del bebé es primordial. Juega un papel fundamental en la forma que tiene el niño de aprender a familiarizarse con su propio cuerpo. Es mejor que sea de plástico, para evitar posibles accidentes imprevistos.

Si se encuentra colgado en la pared y a una altura prudencial no tiene por qué existir ningún problema. Si por el contrario es de los que se encuentran cerca del suelo, lo mejor es que no dejes al bebé solo con él y estés presente cuando juegue en el suelo.

Un sofá para los padres

Esta habitación no va a ser solo utilizada por el niño. Los padres también van a pasar gran parte de su tiempo en ella, dando de comer al bebé, acunándolo y atendiéndolo. Un sofá al lado de la cuna proporciona momentos de relax, donde poder estar junto al recién nacido y a la vez poder dormitar, leer o incluso trabajar. 

Dado que son los progenitores los que van a usarlo, lo fundamental es que prime la comodidad.

Los juguetes

Para los niños más pequeños, los móviles son la mejor opción. Se cuelgan en lo alto de la cuna y giran sobre sí mismos, entreteniendo al bebé. Existen infinidad de modelos distintos, la gran mayoría con figuras de animales o de objetos que llaman la atención de los niños. 

Los móviles de colores son adecuados para decorar la cuna de la habitación del bebé

También los peluches son recomendables en esta edad. Son suaves, seguros y el bebé puede jugar con ellos tanto dentro como fuera de la cuna. En cuanto a los juguetes que sean más duros al tacto o que contengan piezas pequeñas, es mejor dejarlos para más adelante.

Vigilabebés

Si la habitación de los progenitores no se encuentra cerca de la habitación del bebé, es necesario que tengas un vigilabebés. Uno de los transmisores debe ser colocado en el dormitorio de los padres, que serán avisados cuando el bebé llore.

Es necesario que el otro esté cerca de la cuna y que ambos se revisen cada cierto tiempo, pues pueden quedarse sin pilas o estropearse y dejar de ser últiles.