Enseña a tu hija a vivir con naturalidad

Francisco María García · 21 octubre, 2017

Por culpa de las redes sociales, las niñas de hoy están sobreexpuestas a la publicidad. Muchos de estos anuncios tienen que ver con el uso de artículos de belleza. Por ello, vivir con naturalidad se ha hecho impopular entre las chicas.

Hoy en día es común ver a niñas protagonizar tutoriales sobre consejos de belleza. En pantalla se ve a jóvenes de entre 8 a 12 años maquillándose en exceso y aconsejando incluso sobre cómo tratar las imperfecciones de su cuerpo. Esta tendencia ha provocado que las jóvenes vivan más rápido su niñez.

Vivir con naturalidad es el reto al que se enfrentan los padres. Enseñar a sus hijas la importancia de la belleza innata de cada uno y también la importancia de la aceptación y el cariño propio.

Vivir con naturalidad

En el proceso de enseñar a los hijos a vivir con naturalidad, la lección debe empezar desde casa. En primer lugar reforzando la seguridad y la autoestima de los niños.

El amor propio

La base de la naturalidad es aprender a quererse tal y como uno es. Para ello, hay que evitar las comparaciones y los estereotipos. Es común que las niñas busquen imitar a sus ídolos. El problema es que en la mayor parte de los casos, estos son mayores en edad. Por lo tanto, es importante recordarles que cada circunstancia tiene su tiempo.

Enseñar a tu hija a vivir con naturalidad es una de las misiones de toda madre.

Además, debemos enseñarles que no todas las personas son iguales. La tendencia indica que las niñas tratan de parecerse y verse igual que sus ídolos porque creen que su naturalidad no es atractiva para los demás. Lo cual es completamente equivocado.

La belleza interior

No todo lo que brilla es oro. La verdadera belleza de un individuo radica en su personalidad. Es relevante inculcar esta forma de pensar en las niñas para reforzar su autenticidad. Una personalidad sólida puede soportar la presión social. Erróneamente, las niñas creen que viéndose mayores conseguirán ser populares. En algunos casos, puede ser así. Sin embargo, se exponen a muchos peligros al aparentar otra edad distinta a la suya.

La capacidad y los logros personales no están asociados solo a la belleza exterior. Son las competencias y capacidades de las personas lo que las lleva a alcanzar las metas. Fomentar la confianza en las niñas las hará mujeres capaces. Vivir con naturalidad supone abrazar las cualidades y defectos y saber aprovecharse de ambos en los momentos necesarios.

¿Cuáles son las edades correctas?

Algunos especialistas sugieren que la edad indicada para empezar a maquillarse es cuando el círculo de amigas comienza a hacerlo. Sin embargo, ante la precocidad de las adolescentes de hoyen día, es importante que prime el criterio de los padres.

  • Cuando las niñas muestran interés por arreglarse, la madre debe comportarse como un modelo a seguir. La familia debe ser el mejor ejemplo para los hijos. Decir una cosa y hacer la contraria solo provoca que mandemos mensajes contradictorios a los más pequeños. De esta forma, será más fácil establecer los límites.
  • Algunos padres consienten que sus hijas utilicen el maquillaje en casa. Esto puede fomentar la curiosidad y la inquietud de la niña por hacer de eso una costumbre.
  • Lo ideal es que estas decisiones vengan acompañadas de explicaciones. Hacer entender que todo tiene su tiempo y su momento acorde a las edades es la mejor manera para que tu hija no os desafíe.
  • Un error común es prohibir a toda costa la acción. Cuando se prohíbe a un niño hacer algo, su reacción inmediata es hacer justamente lo que se le ha prohibido.
La adolescencia es siempre una etapa complicada para padres e hijos.

Recomendaciones para los padres

Dar ejemplo

En primer lugar, los padres deben dar un buen ejemplo. Algunas madres encuentran divertido llevar a sus hijas pequeñas a la peluquería, dejar que se pinten las uñas o que se paseen por casa con tacones.

Sin querer, esto despierta la curiosidad en la niña. A medida que pase el tiempo, las niñas querrán ir probando cosas nuevas, lo que dificultará el establecimiento claro de unos límites.

Mantener la comunicación

Durante la pre adolescencia, es importante mantener una buena comunicación con los hijos. En el caso de las niñas, atender sus curiosidades es vital. Hay que establecer espacios en los que exista la confianza para hablar sobre sus intereses y donde también los padres puedan plantear su postura y las normas de convivencia.

Si la familia no brinda estos espacios de apertura, lo más seguro es que la niña los busque fuera del hogar.

Ante todo, los padres deben saber que las normas y consejos que den a sus hijas tienen que ser las mejores para ellas. Además, deben prestar atención a no enviar mensajes contradictorios y tratar de respetar ellos mismos sus propias pautas.