El uso terapéutico de los cuentos

28 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
¿Cómo influye el uso terapéutico de los cuentos? Se trata de que el niño aprenda diferentes valores, y además recursos para gestionar sus propios conflictos internos. Y todo ello basándose en los patrones de los personajes de los cuentos.

Cuando se hace referencia al uso terapéutico de los cuentos, por lo general, se piensa en su utilidad en momentos de conflicto. Sin embargo, va mucho más allá de eso. Estas narraciones son una gran herramienta en el día a día y la clave está en saber aprovecharlas correctamente.

Las historias que se desarrollan en los cuentos no solo entretienen sino que ayudan a identificar una gran cantidad de cuestiones, desde sentimientos hasta tipos de conflicto y formas de solución. Y cuando se trabajan en una terapia con niños, las historias llegan a ser un recurso capaz de abrir procesos y contribuir en su solución. 

Según los expertos, se puede pensar en los cuentos como espejos que permiten identificar y conocer mejor los distintos sentimientos y emociones. Por ejemplo, cuando un niño detecta un personaje con miedo y él mismo se siente así, le será mucho más fácil expresarse al respecto y permitir que se le ayude a dejar eso atrás. Así pues, el uso terapéutico de los cuentos no es algo que deba tomarse como algo sin importancia. 

¿En qué consiste el uso terapéutico de los cuentos?

En pocas palabras, el uso terapéutico de los cuentos consiste en la educación emocional o, como señalan los psicólogos ‘alfabetización emocional’.

cuentos para dormir 1

Neva Milicic -psicóloga- indica que los cuentos permiten a los niños construir una narrativa sobre sí mismos y sobre los demás.

Por otra parte, la psicóloga Adriana Diez afirma que los cuentos facilitan el proceso de simbolización; es decir, ayuda a los niños a hacer representaciones de sus sentimientos y pensamientos y, a su vez, entender significados a través de símbolos (que pueden ser imágenes, objetos, palabras, historias o, incluso, frases).

Visto así, los cuentos van más allá de la fantasía y la magia. De hecho, es necesario aclarar que, en las terapias con niños, los cuentos nos siempre tienen elementos y seres mágicos; muchas veces pueden tratar de temas más comunes, como puede ser el enojo de un niño con sus padres, de una forma creativa, pero sin recurrir a los estereotipos del género.

Su manejo profesional

El uso terapéutico de los cuentos.

Para poder aprovechar todo el potencial del uso terapéutico de los cuentos es necesario que el profesional dedique tiempo a analizar a fondo el texto. De esta manera, no solo trabajará la historia, sino que también ahondará en su simbología y en los mecanismos de solución de problemas a los que puede conducir en una terapia.

El terapeuta debe saber ‘jugar’ con el lenguaje del cuento para poder ayudar al niño a superar su problema.

Los niños pueden elaborar sus propios relatos, lo cual abre aún más el abanico de posibilidades a la hora de buscar vías de solución a los problemas. Permite un acercamiento más personal y, quizás, más específico. Ojo, esto no quiere decir que el camino del terapeuta vaya a hacerse »más fácil» que si trabaja con cuentos clásicos.

El uso terapéutico de los cuentos, según el caso

Aunque se trate de la misma herramienta a simple vista, en realidad, no todos los casos pueden trabajarse con el mismo cuento. Según el problema, habrá de utilizarse un cuento en concreto o bien, un enfoque determinado. Por ello, se trata de una herramienta muy versátil.

Los modos de abordaje de cada sentimiento o conflicto dependerán de varios factores, como la edad del pequeño. Lo que sí es cierto es que, por lo general, después de la lectura, se busca discutir acerca de la historia con el pequeño, para conocer qué piensa al respecto.

Una vez que el terapeuta da pie al debate y la reflexión, procederá a resaltar los aspectos más importantes, para así ayudar a que, poco a poco, el niño elabore su opinión acerca del mismo. 

Por ejemplo, si un personaje ha sentido enojo durante toda la historia pero al final, ha conseguido expresarse y liberar sus sentimientos negativos, el terapeuta guiará al niño para que entienda por qué esa liberación resulta tan beneficiosa y cómo puede conseguirse en la vida real.

A modo complementario, el uso terapéutico de los cuentos puede incluir otras actividades, como dibujar, escribir, pintar, etcétera.

El uso terapéutico de los cuentos.

Recomendaciones para trabajar en terapia

La enseñanza y el cultivo de la alegría es una enseñanza muy valiosa para los niños. Publicado por Cubilete, el libro ‘Mis pequeñas alegrías’, de Jo Witek y Christine Roussey es una oda a las pequeñas felicidades cotidianas: un abrazo, los rayos del sol, la sonrisa de un amigo, entre muchos otros.

Otros cuentos pueden ayudar a elaborar el sentimiento de frustración, como ‘Sofía, la vaca que amaba la música’, de Geoffroy de Pennart. Si se piensa en respeto por la diversidad, una maravilla literaria puede ser ‘El cazo de Lorenzo, de Isabelle Carrier.

Por último, otro clásico para un uso terapéutico del cuento es ‘El monstruo de colores’, de Ana Llenas, ideal para identificar emociones por medio de colores.

En conclusión, el uso terapéutico del cuento ofrece enormes ventajas para plantear un tipo de terapia, sobre todo en niños. Estos cuentos pueden o no conducir a una reflexión grupal; este tipo de terapéutica es muy valiosa a la hora de realizar diferentes test para un diagnóstico psicológico infantil.