El pensamiento visual en la educación

Dibujar, hacer mapas o esquemas y diseñar presentaciones digitales puede tener muchos beneficios para el aprendizaje. Este es uno de los puntos centrales del pensamiento visual, una teoría basada en la relevancia de la visión.

Está comprobado que el 75% de la información que percibimos llega a través de nuestra visión. Por lo tanto, la representación gráfica es la mejor alternativa para la organización y retención de datos. El pensamiento visual en la educación se vuelve, a partir de esto, un elemento indispensable.

La importancia de las imágenes y de la creatividad se había dejado atrás durante muchos años. Sobre todo en las instituciones educativas. No obstante, sus ventajas comenzaron a resonar cada vez más y esta situación se ha replanteado.

El pensamiento visual cuenta como ventaja principal con la aceptación intrínseca de las personas. Ya sea de manera consciente o no, lo gráfico capta mucho más la atención que lo escrito.

Asimismo, los mensajes producidos así son universales, es decir, que todos lo pueden entender. Otra ventaja ligada a esto último es la facilidad de su producción: a diferencia de la escritura, todos nacemos sabiendo dibujar lo que tenemos en la mente.

El pensamiento visual en la educación

Espacio actual

Las imágenes se utilizan durante gran parte de la educación primaria hoy día. Son el mejor modo de que los niños relacionen conceptos, palabras, acciones y situaciones con la realidad.

Además, también se le da un lugar importante a la realización de dibujos y a esta habilidad en sí. Con ella se representan los conceptos almacenados en la mente y también situaciones no reales o imaginarias. De hecho, esta materia suele ser una de las favoritas de los pequeños; y esto no es casualidad.

No obstante, a medida que pasa el tiempo las palabras van desplazando y ganando terreno a los dibujos. Se los caracteriza como “cosa de niños”. Salvo en las escuelas con modalidad artística, las materias de dibujo dejan de dictarse un vez llegados los 14 o 15 años de los jóvenes.

Podemos decir, como conclusión a esto, que el pensamiento visual en la educación relega su espacio conforme los individuos crecen.

El pensamiento visual en la educación puede ampliar las capacidades de los niños.

Nuevas propuestas

Los expertos en pedagogía actuales proponen utilizar la representación visual de contenidos en pos de la síntesis, el análisis y la retención de información. Para ello, se pueden utilizar los siguientes recursos:

  • Esquematización: incluye palabras clave acompañadas de dibujos que sirvan como ayuda a la memoria. Por ejemplo: flechas, signos de interrogación o puntuación, cadenas que unan conceptos relacionados, etc.
  • Toma de notas: en lugar de realizar la técnica habitual para tomar apuntes, se pueden buscar maneras más gráficas que combinen elementos visuales y palabras. Si se usa bien, este método es muy efectivo para recordar lo más importante de una exposición.
  • Expresión de procedimientos: tanto recetas como metodologías pueden servirse de las imágenes para ser aún más icónicas. Es muy útil para resumir el paso a paso de un proyecto, entre otras ventajas.
  • Carteles de campañas, advertencias o consejos: cuantas más imágenes visuales contengan, más efectivo y duradero será su mensaje.

Visual thinking (pensamiento visual) significa aprovechar la capacidad innata para descubrir ideas que de otro modo serían invisibles, desarrollarlas rápida e intuitivamente y luego compartirlas con otras personas de manera que puedan entenderlas de forma inmediata. No existe mejor forma de constatar que realmente sabemos algo que dibujándolo”
—Dan Roam—

Imágenes como transmisoras de sentimientos

No solamente el pensamiento visual en la educación favorece la recepción y transferencia de datos o conocimientos. También puede ser muy útil al momento de exteriorizar pensamientos, opiniones, reflexiones o sentimientos.

En este ámbito, al igual que en los mencionados anteriormente, el pensamiento visual no debe ser usado como herramienta exclusiva ni tampoco de manera aislada. Es un complemento de un conjunto de estrategias que, combinadas, buscan extraer todo el potencial de los alumnos.

Así como puede usarse en gran cantidad de asignaturas, también puede ser una vía de reflexión. Esta puede centrarse en el aprendizaje, en experiencias escolares o de vida y en las diferentes sensaciones que puede generar, por ejemplo, en la lectura de una novela.

El dibujo es una parte central del pensamiento visual en la educación.

Críticas

Por supuesto, también están los que descartan que este sea un gran avance en el plano educativo. Sus principales argumentos son:

  • Consumo de tiempo: estas creaciones gráficas llevan más tiempo que las actividades más básicas, centradas en la escritura.
  • Dotes específicos: no todos tienen la capacidad de dibujar o ser creativos. Esto podría complicar sus producciones y, lo que es peor, desmotivarlos a implementar el pensamiento visual en la escuela.

Lo que hace innovador al pensamiento visual es la gran cantidad de material que tiene a disposición. Así, los estudiantes pueden hacer uso de dibujos, formas, flechas, viñetas, letras de diferentes tamaños y estilos, colores, emoticonos o formas.

También puede ser representado en notas, hojas, murales o gráficos para dispositivos digitales. Existen muchas facilidades en la web para hacer creaciones de este último tipo, como MindMeister o Bubbl.us.

El espectro de opciones es muy amplio. El pensamiento visual en la educación tiene una posibilidad de crecimiento como pocas otras corrientes. Por eso, muchos enfatizan la necesidad de expandirlo a todos los niveles. La creatividad, además, nunca dejará de ser un talento indispensable para el resto de sus vidas.

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