Educar adolescentes: 7 hábitos que se deben evitar

Marisol 21 febrero, 2018
Para educar adolescentes se requiere paciencia, esfuerzo y un buen ejemplo, pero también identificar algunos comportamientos que no son convenientes.

Cuando se trata de educar adolescentes, debes ser muy cuidadoso con tus palabras y acciones. Recuerda que, en esta etapa de la vida, los chicos están formando su carácter y decidiendo lo que quieren ser. Deben evitarse al máximo tanto la laxitud como la rigidez, para que los adolescentes tengan un comportamiento equilibrado.

Aunque quieras que tu hijo no sienta ningún tipo de incomodidad o sufrimiento, ambos son indispensables. ¿Por qué? Porque no estarás siempre para protegerlo y defenderlo, ni tampoco siempre podrás aliviar sus dolores. La vida adulta está llena de obstáculos y los chicos deben estar preparados; enséñales cómo defenderse por sí mismos.

Los errores más comunes a la hora de educar adolescentes

1.- Hacerles creer que son el centro del universo

Seguramente tus hijos son lo más importante en tu vida y está bien que les demuestres tu amor. Sin embargo, un niño que más que amado es casi idolatrado crece pensando que el mundo gira a su alrededor.

Ámalos tanto como puedas y como quieras, pero evita que se formen en el egoísmo y el complejo de superioridad. Así, le ayudarás a tener una autoestima sólida pero con los pies en la tierra.

2.- Pensar que tus hijos son perfectos

Los consejeros escolares y los docentes son testigos de que los padres no quieren escuchar nada negativo de sus hijos. La reacción de un padre al saber algo que no esperaba, puede ser la de atacar a quien se lo dice. Recibe con apertura las opiniones de las otras personas que conviven con ellos.

Lo mejor que puedes hacer por tus hijos adolescentes es escuchar temprano antes que la situación se complique. Los chicos aún están construyendo su identidad, así que es buen tiempo para ayudarles a corregir sus comportamientos.

Educar adolescentes es una tarea compleja para los padres: es una etapa de cambios y rebeldías.

3.- Vivir a través de los hijos

Los hijos no son extensiones de tus sueños y expectativas. Ellos tienen sus propias metas, deseos y aspiraciones; celebra su éxito pero no ejerzas presión.

Cada cosa que hagan debe estar encaminada a luchar por su felicidad y no a aumentar tu satisfacción. Los adolescentes no son segundas oportunidades para los padres, son seres autónomos que deben labrar sus destinos.

4.- Comportarse como el mejor amigo

Uno de los grandes problemas de la sociedad actual es que muchos padres no se comportan como tales y no son aptos para educar adolescentes. El deseo de recibir amor y aceptación por parte de los hijos hace que el rol llegue a confundirse.

Ten en cuenta que es normal que tus hijos a veces se enojen contigo y no estén de acuerdo con tus decisiones. La permisividad se debe evitar al máximo si quieres educar a tus hijos en el respeto.

“La sobreprotección resulta muy perniciosa porque hace ciudadanos dependientes y a veces muy tiránicos, porque crecen pensando que el mundo gira a su alrededor, que son los reyes de la casa, no uno más de la familia”
—Javier Urra—

5.- Perder el tiempo de familia

No hay nada más enriquecedor para una familia que el tiempo de calidad que comparten. Aunque los horarios laborales, el cansancio y las tareas del hogar lo dificulten, siempre hay que encontrar la manera.

Lo maravilloso de que tus hijos sean adolescentes es todo el camino que ha transcurrido hasta llegar allí. Un padre o madre presente es el mejor regalo que puedes darles.

6.- Olvidar la importancia del buen ejemplo

Las actitudes hablan más claro que las palabras. Los padres tienen la difícil tarea de ser ejemplo de las actitudes que demandan por parte de sus hijos. Si quieres que tu hijo sea la mejor versión de sí mismo, es momento de que tú también empieces a serlo. Recuerda que te observan permanentemente y aprenden cada cosa que haces.

Educar adolescentes requiere de diálogo y comprensión.

7. Evitarles la adversidad

Para que un niño o adolescente forme carácter, confianza, resiliencia y persistencia, necesita superar sus propios retos. Cada dificultad a la que se sobrepone en su vida diaria le hace ganar en valores. La gratificación de sentirse capaces e independientes hará que sean adultos exitosos y fuertes.

En el largo camino de educar adolescentes, se presentan grandes desafíos. Aunque no hay una única manera de hacer las cosas, evitar estos errores te llevará por un camino más seguro. Acompaña a los chicos en una de las etapas más bellas y difíciles de sus vidas.

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