Diferencias entre au pair, niñera y canguro

Goizane 25 diciembre, 2017
Aunque estos trabajos giran en torno al cuidado de los niños, no son exactamente lo mismo. Te mostramos las principales diferencias para que puedas escoger lo que mejor se adapte a tus circunstancias.

Conciliar la vida laboral y familiar es una ardua tarea y, en ocasiones, parece que falta tiempo incluso para las labores más básicas. Si queremos disfrutar de un rato libre, la solución muchas veces pasa por contratar a alguien que cuide de nuestros hijos. Pero, ¿quién es más apropiado para esta labor? ¿Una au pair, una canguro o una niñera?

Aunque utilizamos las expresiones “canguro”, “niñera” y “au pair” de forma indistinta, no son exactamente lo mismo. Cada una de estas profesiones, aunque gire en torno al cuidado de los niños, tiene unos importantes matices que la distinguen de las otras.

Antes de pedir presupuestos, debemos conocer estas diferencias para saber qué servicio se adecua más a nuestras necesidades. Asimismo, independientemente de las cualidades que busquemos en la persona que estará a cargo de los niños, debemos considerar primero el tipo de servicio que necesitamos.

Niñera: una empleada de horario regular

“Las niñeras tienen un horario de trabajo fijo, por lo que será una constante en la vida y educación de tus hijos”

Las niñeras se contratan para cumplir su trabajo en un horario establecido. Es decir, tienen un número de horas de trabajo regulado por un contrato y por las leyes laborales de cada país. Por ello, su sueldo también debe corresponder, por lo menos, con el salario mínimo legal.

Con una niñera podréis acordar un horario fijo para que realice sus labores. Estas consistirán principalmente en el cuidado de los hijos, su vigilancia y entretenimiento. Pero también será una constante en la educación de los niños.

Además, una buena niñera estará capacitada para encargarse de los bebés. Lo ideal es contratar a una que tenga una formación específica para este trabajo. Por ejemplo, alguien que haya estudiado educación infantil, puericultura, o auxiliar de enfermería.

Los términos niñera y au pair no refieren al mismo tipo de trabajo.

Para una necesidad puntual, escoge una canguro

A diferencia de las niñeras o los au pair, una canguro trabajará en momentos puntuales. Será la persona a la que llames cuando, por diversas circunstancias o imprevistos, tengas que salir y no haya nadie con quien puedas dejar a los niños. Suelen trabajar por periodos cortos de tiempo, por lo que su sueldo se calculará por horas.

Su labor consiste únicamente en vigilar y entretener a los niños. O, si están durmiendo, permanecer en casa hasta que vuelvas.

Normalmente se suele recurrir a chicas jóvenes para realizar este trabajo. Esto se debe a que se da en ratos ocasionales, que se ajustan muy bien con los horarios de los estudiantes. Por eso, las cualidades fundamentales de una canguro deben ser la responsabilidad, que sea de confianza y la vocación.

Au pair: una ayuda en múltiples aspectos

Los au pair son personas extranjeras, generalmente estudiantes. Suelen buscar este tipo de trabajo para adquirir conocimientos de idiomas y cultura de una forma segura.

Debido a ello, contrataremos este servicio para largas temporadas. Generalmente coincidirán con periodos de vacaciones, pero muchos están dispuestos a vivir intercambios de hasta un año de duración.

“Recibir a un au pair supone una gran ayuda, pero además aporta considerables beneficios educativos”

A cambio de alojamiento, manutención y un pequeño salario, colaborarán con las tareas domésticas y el cuidado de los más pequeños. Dado que vivirán en nuestra casa, como un miembro más de la familia, podemos pedir ayuda a los au pair para lo que necesitemos.

Debes recordar siempre, por supuesto, que no son esclavos: necesitan su tiempo libre y debéis acordar sus tareas.

Las au pair suelen venir desde el extranjero con el objetivo de aprender sobre una cultura en un ambiente seguro.

Acoger a una persona en este régimen de trabajo plantea algunas dudas, especialmente por la convivencia. Pero también aporta grandes beneficios. Además de resultar económico, recibir a un extranjero en casa ofrece muchas posibilidades.

Toda la familia podrá aprender un idioma nuevo o perfeccionarlo con la práctica en situaciones cotidianas, reales y del día a día.

Asimismo, es una buena ocasión para aprender sobre diferentes culturas y costumbres. Esto tiene también una dimensión educativa: los niños aprenderán respeto y a valorar la diversidad.

Definir nuestra situación

Como señalábamos al principio, antes de elegir uno de estos servicios es fundamental aclarar nuestras necesidades. Cada familia es única y puede verse afectada por muy diversas circunstancias. Dependiendo de ellas, podremos decidir si lo que queremos contratar es una canguro, un au pair o una niñera.

La principal diferencia entre estas profesiones será el tiempo que estén trabajando y cómo se organiza, pero hay muchos matices a tener en cuenta.

La decisión más delicada será la de elegir a una persona concreta para que cuide de nuestros hijos. Ante todo, debemos asegurarnos de que sea una persona preparada para el puesto, responsable, dedicada y en la que podamos confiar.

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