El desarrollo integral de un niño durante los dos primeros años

09 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Los bebés avanzan mucho y muy rápido en su desarrollo integral durante los dos primeros años de vida. Te contamos los hitos más importantes.

Los primeros años en la vida de un niño son muy importantes para su desarrollo integral. En estos primeros años de vida, lo que no puede faltarles a los pequeños es el juego para aprender y el desarrollo de la creatividad para que en el futuro tenga éxito. Entonces, ¿qué aspectos hay que tener presentes durante el desarrollo integral de un niño durante los primeros años?

Es necesario entender las etapas de desarrollo infantil para comprender el desarrollo integran de un niño. Los pequeños reciben estímulos adecuados para aprender habilidades determinadas, algo que puede resultar difícil en algunos casos. Si un bebé no tiene estímulos, será más complicado que tenga éxito en un futuro.

Además, los menores necesitan ver en sus padres un buen ejemplo para aprender sobre el buen comportamiento y los hábitos que son importantes para la vida.

El comportamiento adecuado les dará oportunidades para acceder a nuevos reforzadores, nuevas contingencias, nuevos entornos, nuevos comportamientos relacionados y competencia con comportamientos arcaicos o problemáticos.

Bebé recién nacido durmiendo porque tiene sueño.

Comportamiento en el desarrollo integral infantil

El comportamiento individual tiene implicaciones de gran alcance para cada individuo y para el campo de la psicología del desarrollo, porque proporciona una alternativa conductual al concepto de maduración y cambio debido al simple paso del tiempo, como los hitos del desarrollo.

La cúspide es un cambio de comportamiento que presenta características especiales en comparación con otros cambios de comportamiento. A continuación, vamos a ver esto más detenidamente.

Desarrollo integral de 0 a 1 mes

Etapa del esquema de reflejos. Los bebés aprenden cómo el cuerpo puede moverse y funcionar. La visión es borrosa y la capacidad de atención permanece corta durante la infancia. No son particularmente conscientes de los objetos para saber que han desaparecido de la vista.

Sin embargo, los bebés de hasta 7 minutos prefieren mirar a la cara. Los tres logros principales de esta etapa son succión, seguimiento visual y cierre de la mano.

De 1 a 4 meses

Reacciones circulares primarias. Los bebés notan los objetos y comienzan a seguir sus movimientos. Continúan mirando el lugar en el que estaba un objeto, pero solo por unos momentos. Ellos “descubren” sus ojos, sus brazos, sus manos y sus pies mientras actúan sobre objetos.

Esta etapa está marcada por respuestas a imágenes y sonidos familiares (incluida la cara de los padres) y respuestas anticipatorias a eventos familiares, como abrir la boca para una cuchara. Las acciones del bebé se vuelven menos reflexivas y surge la intencionalidad.

De 4 a 8 meses

Reacciones circulares secundarias. Los bebés alcanzarán un objeto que está parcialmente oculto, lo que indica que saben que todo el objeto todavía está allí. Sin embargo, si un objeto está completamente oculto, el bebé no intentará recuperarlo.

El pequeño aprende a coordinar la visión y la comprensión. Las acciones son intencionales, pero el niño tiende a repetir acciones similares en el mismo objeto. Los comportamientos novedosos aún no se imitan.

Desarrollo integral de los 8 a los 12 meses

Coordinación de reacciones circulares secundarias. Se considera la más importante para el desarrollo cognitivo del niño. En esta etapa, el pequeño comprende la causalidad y está dirigido a un objetivo. Surge la comprensión más temprana de la permanencia del objeto, ya que ahora puede recuperar un objeto cuando se observa su ocultación.

Esta etapa está asociada con el clásico ensayo-error. Después de recuperar con éxito un objeto oculto en una ubicación (A), el niño no puede recuperarlo en una segunda ubicación (B).

Mamá dando de comer a su bebé en la mesa para un buen desarrollo integral.

De los 12 a los 18 meses

Reacción circular terciaria. El niño adquiere conocimientos de medios y fines y es capaz de resolver nuevos problemas. Ahora puede recuperar un objeto cuando está oculto varias veces dentro de su vista, pero no puede localizarlo cuando está fuera de su campo de percepción.

Desarrollo integral de los 18 a los 24 meses

Invención de nuevos medios a través de la combinación mental. El niño comprende completamente la permanencia del objeto. No caerá en errores A-not-B. Además, un bebé puede comprender el concepto de elementos que se esconden en contenedores.

Por ejemplo, si un juguete está escondido en una caja de cerillas, entonces, la caja se coloca debajo de una almohada y luego, sin que el niño lo vea, el juguete se desliza fuera de la caja de cerillas y se le entrega al niño. Este mirará debajo de la almohada al descubrir que no está en la caja.

El pequeño es capaz de desarrollar una imagen mental, tenerla en cuenta y manipularla para resolver problemas, incluidos los problemas de permanencia de objetos que no se basan únicamente en la percepción. Ahora puede razonar sobre dónde puede estar el objeto cuando se produce un desplazamiento invisible.

En definitiva, como puedes comprobar, el desarrollo integral de un niño en los dos primeros años de vida avanza muy rápido. Así pues, consigue hitos de desarrollo que le ayudarán a interactuar con su entorno y a comprender mejor lo que le rodea.

  • Muñoz García, A. (2010) Psicología del desarrollo en la etapa de educación infantil. Editorial: Pirámide.