De qué trata la cesárea humanizada

Gladys 30 junio, 2017

Cada parto es un momento único e irrepetible: mamá y bebé finalmente tienen la oportunidad de entrar en contacto, piel con piel. De reconocerse después de tantos meses de espera. ¿Te van a realizar una cesárea? Eso no tiene porqué romper el encanto del primer encuentro.

Si hasta hace algunos años a las madres, que eran sometidas a una cirugía para dar a luz, las separaban de sus hijos; hoy las cosas han cambiado gracias a la cesárea humanizada que respeta el derecho que asiste a ambos de estar juntos.

Toda mujer ansía disfrutar de la maternidad desde el momento del alumbramiento. Y es lo que se permite en los centros hospitalarios donde se ha humanizado este procedimiento quirúrgico para asegurar el bienestar tanto de la parturienta como del neonato que podrá ser amamantado durante la primera media hora después de su nacimiento.

Si te vas a someter a una cesárea, y si no te impresiona ver tu vientre abierto; puedes pedir que la cortina no sea un impedimento para ver el nacimiento a fin de que disfrutes ese momento inolvidable. Solicita estar menos sedada: a muchas mamás que les muestran a sus hijos, en la sala de parto, luego no lo recuerdan por los efectos de la anestesia.

Debes tener un brazo libre de la vía venosa para que puedas abrazar a tu hijito (que te lo pongan sobre el pecho cerca de tu corazón), así se sentirá protegido.  Esta novedosa práctica ya se pone en marcha en muchos países, desde hace varios años. Ejemplo de ello es el programa de cesáreas humanizadas que, desde 2016, puso en marcha el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, en Madrid.

Actualmente, cientos de mujeres son sometidas a cesáreas para tener a sus bebés. Lamentablemente, todavía en esta época, muchas madres son separadas de sus hijos tras el alumbramiento.

Es importante que mamá no esté sola en la cesárea

marca cesárea

Lo ideal es que papá presencie la llegada de su hijo a este mundo; pero, de no ser posible, se debe permitir que una persona allegada a la familia acompañe a mamá para que no se sienta sola. Esto contribuye a que baje su nivel de estrés.  

Está demostrado que las mujeres sometidas a cesárea son más propensas a sufrir depresión posparto. El contacto piel a piel, antes de llevarse al neonato para limpiarlo y revisarlo, regula su temperatura y el ritmo cardíaco del bebé que deja de llorar al escuchar la voz de mamá quien también se sentirá feliz y tranquila.

Muchas veces, por las condiciones físicas de la madre, el médico determinará si la cesárea es inminente. En vista de que se trata de una cesárea programada, todo lo concerniente al parto se puede organizar mejor. Si, inesperadamente, el obstetra anuncia la cirugía, y no hay tiempo para preparar lo concerniente a una cesárea humanizada, sí se puede conseguir que el nacimiento sea mucho más amable.

Un derecho que otorga la ley

marca cesárea

En España, hay una red de mujeres y profesionales que han puesto al alcance de las madres material audiovisual y artículos científicos de actualidad. Se trata de la Asociación de Usuarias y Profesionales de Servicios de Salud Materno Infantil El Parto es Nuestro. Su objetivo es brindar apoyo psicológico y legal a las mujeres que han sufrido cesáreas y partos traumáticos.

A qué tienes derecho:

  • A conocer toda la información acerca de la finalidad y la naturaleza de cada intervención, sus riesgos y sus consecuencias.
  • Las intervenciones deben ser aceptadas por la parturienta, la ausencia de consentimiento informado es en sí un daño moral indemnizable. Se trata del derecho a decidir sobre la propia salud y el propio cuerpo.
  • El derecho a elegir el tipo de atención que desean las mujeres puede plasmarse en un documento conocido como Plan de Parto, que se presenta al hospital con antelación para su incorporación al historial médico.
  • Aunque la presencia de un acompañante, durante la dilatación y el parto, no figura en la carta de derechos de los pacientes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) contempla esta posibilidad en aras del bienestar psicológico de la madre (reconocido en la Conferencia de Pekín).
  • Tus derechos, y los de tu bebé, están contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la reciente Ley básica reguladora de la autonomía del paciente (LBRAP) que te otorga derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
  • Finalmente, en la Carta de los derechos del niño, redactada por el Parlamento Europeo (1986), se establece el derecho del niño a permanecer acompañado por sus padres el máximo tiempo posible.

Prepárate para conocer a tu bebito rápidamente, sin duda será el momento más especial de tu vida.

Te puede gustar