Daños que padecen los niños cuando tienen padres demasiado críticos

Ser un padre demasiado crítico es un error que se puede lamentar toda la vida. Te contamos cuáles son las consecuencias que esta conducta le deja a los niños.
Daños que padecen los niños cuando tienen padres demasiado críticos

Escrito por Nicolás Forero

Última actualización: 29 noviembre, 2021

Para los padres lo más importante son sus hijos y debido a ello, su máximo deseo es educarlos de la mejor manera. Pues, pretenden transmitirles las enseñanzas necesarias para que aprendan a desenvolverse en la vida y sean felices.

Sin embargo, a veces esas ganas de formar hijos educados les juega una mala pasada, pues comienzan a tener una conducta perfeccionista y nunca se sienten conformes.

De esa manera, no aceptan que cualquier persona del mundo puede llegar a tener un error en algún momento de su vida. Además, llegan a pensar que el más mínimo obstáculo debe ser considerado como un fracaso.

Este hecho no solo afecta al niño, sino que también afecta al padre. Esto es porque nunca llega a disfrutar de ningún momento y piensa constantemente en los factores negativos que tiene que recalcar.

Debemos remarcar que las heridas emocionales en el niño son muy profundas y por eso, se debe ser muy cuidadoso con la crianza de los niños desde el primer momento. Es conveniente no dejar fluir los comportamientos tóxicos que en el futuro se puedan lamentar.

Padre exigente

¿Cuáles son las consecuencias que sufre el niño?

Los padres demasiado críticos hacen que los niños se llenen de inseguridades y tengan una autoestima débil, pues llegan a creer que no poseen ninguna habilidad positiva que merezca ser resaltada.

Adicional a ello, los hijos no adquieren la confianza suficiente para relacionarse con las demás personas del entorno. En consecuencia, consideran que las otras personas también les recalcarán un sinfín de errores y los harán sentir mal.

Por otra parte, el niño crece con una sensación permanente de miedo hacia sus padres. Sabe que en la más mínima conversación lo van a cuestionar de una manera desproporcionada.

A raíz de ello, el infante no encuentra un apoyo para desahogarse, porque piensa que sus padres no lo respaldan. Asimismo, pone en riesgo su bienestar mental hasta llegar al punto de colapsar por llenarse de tantas emociones negativas.

Mamá regañando a su hija

También, se ven perjudicados los objetivos personales del niño. Pues, al suponer que hace todo mal, no encuentra la motivación necesaria para evolucionar y lograr cumplir todo lo que pretende.

Finalmente, llega un punto en el que el niño decide ignorar a sus padres demasiado críticos, ya que se aburre de que solo le marquen sus defectos.

¿Cómo evitar llegar a ser padres demasiado críticos?

En primer lugar, es fundamental que los padres elogien con frecuencia las habilidades de su hijo. De esa manera, le hacen saber que es una persona importante que los demás valoran.

Sumado a ello, los padres deben hablar de los errores con tranquilidad. Así podrán conocer el punto de vista del niño y explicarle por qué es mejor corregir esa conducta.

Por último, es vital que los padres le hagan saber a los pequeños que ellos están dispuestos a ayudarles a encontrar la solución pertinente. Pues, su máxima intención es que se sientan felices y respaldados.

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  • Zamora M. El desarrollo de la autoestima en educación infantil [Internet]. Colombia: Universidad Internacional de la Rioja; 2012 [citado 25 de noviembre de 2021]