Cuestiones a tener en cuenta para viajar en avión con niños

¿Pronto te subirás a un avión con tus pequeños? ¿Te preocupa que la pasen mal? Ajústate el cinturón que vamos a despegar hacia las mejores recomendaciones.
Cuestiones a tener en cuenta para viajar en avión con niños
Sharon Capeluto

Escrito y verificado por la psicóloga Sharon Capeluto.

Última actualización: 15 enero, 2023

Un viaje en avión con niños puede ser una maravilla o un martirio. Las experiencias son de lo más variadas: en ocasiones los pequeños duermen durante todo el recorrido, otras veces se entretienen con la tablet u otros juegos y, en el peor de los casos, mantienen una actitud inquieta y fastidiosa que perturba a todos los pasajeros alrededor.  

Los viajes siempre suponen cierto nivel de estrés. Los papeles, las maletas, los trámites, las escalas, los horarios. Incluso, cuando se trata de vacaciones, subirse a un avión en familia conlleva algunas preocupaciones. Lo cierto es que para los vuelos largos, es mejor anticipar esta situación y hacer lo necesario para que la experiencia sea lo más amena posible. A continuación, te brindamos algunas recomendaciones.

Viajar en avión con niños

Sabemos que la gran mayoría de los niños disfrutan de estar en movimiento, por lo que pasar ocho horas en un avión podría parecerles una eternidad. Si para nosotros, los adultos, permanecer durante varias horas sentados en una rígida butaca representa una situación incómoda, imaginemos cómo es hacerlo para un pequeño que aún no es capaz de regular su energía o sus emociones.

A su vez, si este es uno de sus primeros viajes, probablemente se encuentre nervioso, entusiasmado y con miedo. En consecuencia, la experiencia puede llegar a ser bastante intensa, por lo que es esperable que el estado anímico de los niños sea algo inestable. Aunque claro, todo dependerá de los rasgos de la personalidad de cada uno, de su temperamento y de cómo vivan las nuevas experiencias.

Recomendaciones al momento de viajar en avión con niños

Apunta estas recomendaciones para viajar en avión con niños que te brindamos a continuación.

Organizar el viaje con antelación es clave para evitar la estresante situación de tener que resolver asuntos burocráticos minutos antes del momento del embarque.

1. Organizar el viaje

Dejar las cosas para último momento casi nunca sale bien. Menos cuando hablamos de situaciones que involucran a menores. Por esto, es fundamental organizar el viaje con tiempo de antelación y así poder atender a todos los detalles.

El primer aspecto a considerar es todo lo referido a los trámites que solicitan las aerolíneas para viajar con niños. Además, unas semanas antes del día del vuelo, debemos asegurarnos de contar con la documentación vigente

2. Anticipar lo que ocurrirá en el vuelo

La información reduce la incertidumbre y, por ende, también la ansiedad. Hay niños a los que las experiencias desconocidas les generan un alto nivel de nerviosismo y estrés. También, algunos de ellos pueden sentir temor una vez arriba del avión: los momentos de despegue, aterrizaje y turbulencia pueden representar una fuerte amenaza.

En este sentido, es fundamental que el niño no se lleve grandes sorpresas el día del vuelo. Podemos anticiparle lo que ocurrirá o podría llegar a ocurrir. Si este es su primer viaje, podemos mostrarle videos de aviones, contarle sobre las sensaciones al despegar y explicarle que el avión podría llegar a moverse un poco, dándoles la tranquilidad de que eso no es riesgoso. En definitiva, se trata de prepararlos para que sea una experiencia de disfrute y no de padecimiento.

3. Contar con una canasta básica de entretenimiento

Generalmente, el aburrimiento hace que los niños se pongan quisquillosos. Para evitar esa situación, es imprescindible llevar algunos elementos de entretenimiento para que puedan hacer uso de ellos mientras se está en pleno vuelo. 

Si bien la mayoría de los aviones cuenta con pantallas para ver películas o jugar juegos, llevar alternativas pensadas exclusivamente para nuestros niños es más que conveniente. Además de las tabletas electrónicas o celulares, podemos tener a mano algunos libritos para leer o colorear, hojas blancas y un buen set de crayones de colores. También, los juegos hablados como el veo veo  pueden ser de gran ayuda para romper o evitar el aburrimiento. 

Llevar un libro para colorear o algunas hojas blancas para dibujar y unos lápices o crayones es una buena opción para que los niños se entretengan durante una parte del vuelo.

4. Garantizar el confort de los niños 

Es fundamental que los niños estén cómodos en el avión. Este aspecto puede marcar la diferencia entre un vuelo maravilloso o uno para el olvido. Al tener en cuenta que los pequeños no podrán moverse mucho durante algunas horas, es importante que lleven puesta ropa cómoda que les permita sentirse a gusto.

Las camisetas de algodón, los pantalones de jogging o incluso los pijamas son las mejores opciones, además de un calzado cómodo. También, es imprescindible contar con una muda de ropa por si surge un imprevisto. Por último, también podemos preparar tapones para los oídos, almohadas de viaje y algún snack que le guste a los niños. 

Recuerda que harás lo mejor que puedas

Debes saber que, aun al tomar todos los recaudos necesarios, no puedes garantizar que tu hijo disfrute de viajar en avión ni de que no suponga una molestia para el resto de los pasajeros. Harás todo lo que esté a tu alcance para que el viaje transcurra con tranquilidad, pero no todo depende de ti. Por eso, es recomendable que intentes tomártelo con calma y sin tanta autoexigencia.


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  • Valiente, R., Sandín, B., Chorot, B. (2011). Miedos en la infancia y la adolescencia. Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid.

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