Cuando tu hijo no come. ¿Qué hacer para que suba de peso?

Eva Maria Rodriguez · 8 diciembre, 2015

Los niños aumentan de peso a medida que se hacen mayores para crecer y desarrollarse adecuadamente. Sin embargo, algunos niños no ganan suficiente peso.  Aunque puede haber muchas razones para esto, la más común es porque no comen suficientes alimentos para satisfacer sus necesidades. Con un poco de planificación, los niños pueden mantener su peso y evitar los efectos negativos que tiene para la salud la no ganancia de peso.

Si un niño no aumenta de peso de forma adecuada puede tener bajos niveles de vitaminas y minerales en el cuerpo, lo que puede suponer problemas de desarrollo físico y también problemas de aprendizaje. Por eso es tan importante tratar el problema del aumento de peso adecuadamente.

¿Cómo puedo saber si mi hijo no está ganando suficiente peso?

Todos los niños tienen un patrón de crecimiento que es natural para ellos. Para saber si el niño está dentro de los parámetros normales y comprobar que gana peso de manera proporcionada es necesario hacerle un seguimiento. El pediatra es la persona adecuada para ello.

Hay que tener en cuenta que las tablas de crecimiento ofrecen valores medios, con máximos y mínimos. La constitución del niño y su herencia genética juegan un papel clave, por lo que no hay que agobiarse si el niño están por debajo de la media.

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¿Por qué mi hijo no gana suficiente peso?

Tu hijo no puede estar ganando peso suficiente por diversas razones. Entre estas están las siguientes:

  • Está viviendo una etapa de crecimiento y sus necesidades de energía son altas.
  • No tiene apetito o rechaza los alimentos.
  • Solo come determinados tipos de alimentos.
  • Come demasiado despacio.
  • Se distrae fácilmente o pierde interés por comer rápidamente.
  • Tiene una enfermedad.

¿Cómo conseguir que mi hijo suba de peso?

Realizando pequeños cambios en las comidas del niño a lo largo del día se puede aumentar la cantidad de calorías y nutrientes que recibe. Algunos de los cambios que se pueden incorporar son los siguientes:

  • Ofrecer una dieta equilibrada basada en alimentos variados, ricos en nutrientes, presentados de forma agradable y llamativa.
  • Servir cantidades pequeñas de comida pero con mayor frecuencia.
  • No ofrecer líquidos al niño hasta el final de la comida.
  • Añadir grasas saludables a los alimentos en cantidades adecuadas, evitando las grasas saturadas y, sobre todo, las hidrogenadas.
  • Comer en familia y en un ambiente tranquilo, en el que todos coman lo mismo, pero en proporciones adecuadas.
  • Mantener al niño activo física e intelectualmente para estimular el apetito.
  • Ofrecer un suplemento nutricional o un compuesto que estimule el apetito del niño.

Los suplementos alimenticios proporcionan calorías y nutrientes para favorecer el aumento de peso y promover el crecimiento. Los suplementos deberían ser recomendados por el pediatra, dependiendo de la edad y situación del niño. En cualquier caso,  ofrecer un suplemento nutricional debería ser la última opción.

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Dieta equilibrada para niños

Una dieta equilibrada para niños debe basarse en los siguientes principios:

  • Basar las comidas en carbohidratos compuestos (con almidón), como pan, pasta, arroz o patatas. Elige variedades integrales siempre que sea posible.
  • Tomar por lo menos cinco porciones al día de  frutas y verduras.
  • Eligir un poco de proteína magra, que puede provenir de carne, pescado, huevos, frijoles, legumbres y otras fuentes no lácteas.
  • Incluir leche y productos lácteos, como queso y yogur, que son una gran fuente de proteínas y calcio.
  • Incluir  una pequeña cantidad de alimentos con alto contenido de grasa y/o azúcar, o comerlos con menos frecuencia.
  • Reducir el consumo de grasas saturadas, que se encuentra en carnes procesadas, tartas, pasteles y galletas.
  • Reducir el consumo de alimentos azucarados y bebidas, incluyendo chocolate, pasteles y galletas y refrescos azucarados.