Criar niños felices aun en tiempos de crisis

Amanda · 14 marzo, 2016

La sociedad en la que vivimos ha vuelto muy complicado el hecho de poder criar niños felices sin dinero, pues parte de las necesidades se basan en la influencia generada alrededor más que en el seno familiar. La alegría de ser padres es superior a cualquier preocupación, sin embargo, la responsabilidad que representa tener un hijo es también una emoción inevitable, en especial cuando se trata del tema financiero.

Pero, es bueno saber que sí es posible lograr el bienestar y la felicidad de la familia sin necesidad de exagerar en los gastos e incluso sin tener que gastar nada. En este aspecto, lo principal es el amor, la planificación y la actitud positiva; si logramos ajustar nuestro presupuesto desde los primeros meses, el niño tendrán la oportunidad de adecuarse a la situación sin que le afecte.

Recuerda que los niños nutren sus experiencias con la ayuda de los estímulos que perciben en la familia, de modo que, es nuestra actitud la que va a revelarles si hay carencia o abundancia. Es decir, si no se lo explicamos, los niños no podrían saber si persisten los problemas económicos o se ha tomado una decisión al respecto.

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¿Cómo criar niños felices sin dinero?

Para comenzar hace falta tener una sólida formación en valores, a trabés de la cual podamos trasmitir a nuestros hijos que la felicidad no tiene por qué estar en cuestiones materiales. Enseñar a los más pequeños a valorar las cosas gratis de la vida, tiene garantías de por vida y facilita la crianza en tiempos de crisis.

Sin embargo, no existe una receta exacta para lograrlo, por lo cual cada familia deber ser creativa para educar a su manera. Algunos consejos que podrían funcionar en este caso son los siguientes.

  • Es conveniente evitar que las conversaciones o posibles disputas sobre problemas económicos sean ventilados frente a los niños. En todo caso, si se hace, tratemos de que sea de manera sosegada y con intención motivadora a la solución del problema.
  • Desarrolla la creatividad del niño, para ello debemos ser los principales creadores de respuestas e improvisadores de herramientas.
  • La unión de la familia infunde mucha confianza a los niños, por eso es aconsejable reunirse para comer juntos y también incorporarnos todos a las tareas relacionadas a la preparación de la comida.
  • Enseñemos a nuestros niños a valorar y ser agradecidos por todo cuanto tienen y a ganarse todo cuanto reciben, desde pequeño un niño puede aprender normas de convivencia y cortesía que harán de él un buen ciudadano.
  • Mantenerlos ocupados en cosas placenteras y sencillas, evitarán la habitual demanda de juguetes, viajes y visitas costosas. Organicemos salidas a lugares públicos, donde los pequeños puedan drenar energía y compartir en familia, sin necesidad de gastar mucho dinero.
  • Los juguetes hechos en casa con material reciclado, además de unir a la familia, permiten que los niños valoren más el resultado y les aporta mucho estímulo a su imaginación infantil.
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  • Una mascota que no requiera muchos gastos y sea fácil de cuidar, es un regalo muy valioso y también es una idea útil para mantener a los niños ocupados. Esto además los forma en la responsabilidad de proporcionar los cuidados vitales a un ser vivo.
  • Aprovechemos todos los elementos disponibles en la cocina, para crear recetas económicas y además divertidas. Es posible que los pequeños prefieran golosinas, pero no siempre se pueden comprar; por eso es preferible improvisar con sorbetes de frutas, palomitas de maíz, zumos y alimentos cotidianos transformados de manera divertida.
  • Enseñémoslos a aprovechar todos los recursos que poseen; cuidar los lápices, administrar el pegamento, usar las hojas por ambos lados y no intercambiar sus cosas con otros niños, para garantizar que no los pierdan.
  • Establezcamos reglas precisas para generar ahorro en el consumo de electricidad y agua: duchas cortas, horarios especiales para ver televisión o usar la computadora.
  • Intentemos esconder el miedo que genera estar en crisis financiera, porque es preferible que los niños no se contaminen con nuestro estrés.
  • Evitemos negarle cosas por falta de dinero, en cambio, reemplacemos la frase negativa con una positiva: démosle una idea nueva.

Es muy importante que nos mostremos optimistas y no pongamos reglas de manera estricta; aunque parte del objetivo es ahorrar dinero, el propósito final es que crezcan como niños felices. De manera que, aquellas limitaciones deben ser consensuadas, que los niños hayan reflexionado sobre las propuestas que se hacen en la familia y no sean tomadas como meras imposiciones.