¿Conviene usar las redes sociales como herramienta educativa?

29 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez
Saber si conviene usar las redes sociales como herramienta educativa implica conocer tanto sus beneficios como sus inconvenientes en caso de decantarse por estas plataformas para el entorno formativo.

Muchas madres, cuando ven a sus hijos utilizando Facebook, Instagram o Snapchat, se alarman. ¿Son herramientas útiles para menores de edad o los chicos están perdiendo el tiempo? Es un asunto espinoso que nos lleva a intentar dar respuesta a la cuestión que da título a este artículo: ¿conviene usar las redes sociales como herramienta educativa? Veamos a continuación.

No cabe duda de que la llegada de las redes sociales abrió un panorama nuevo en el mundo. Durante los últimos diez o quince años la forma de usar internet ha cambiado mucho gracias a estas plataformas.

Si asociamos las redes sociales al mundo formativo, no cabe duda de que se abre un modelo educativo nuevo, pero ¿tanto como para que sean incluidas en el aula? Es complicado, puesto que aunque pueden ser herramientas poderosas, también podrían provocar serios problemas en los niños si se abusa o se utilizan de forma poco moral; podrían acabar resultando un perjuicio para los alumnos.

Niño estudiando usando las redes sociales en el ordenador.

Por tanto, podemos concluir hasta ahora que las redes sociales se convertirán en un complemento fantástico para la formación, pero jamás podrán ser sustitutivas.

Beneficios del uso de redes sociales como herramienta educativa

No podemos obviar que el uso de las redes sociales como herramienta educativa implica beneficios interesantes en el desarrollo de los infantes. Por eso, es conveniente comenzar con un listado de los mismos:

  • Interacción entre iguales: permite que los estudiantes colaboren más y mejor entre ellos. También aumenta el contacto con sus profesores.
  • Búsqueda de información: son fuente inagotable de información, tanto como los buscadores tipo Google. Así pues, se convierten en una herramienta útil.
  • Compartición de recursos: entre profesores, entre alumnos, entre docentes y estudiantes, entre actores formativos y padres. Compartir contenidos y recursos es muy sencillo.
  • Generación de debates: las redes sociales son herramientas interesantes para generar debates en clase que pueden continuar en foros y en internet.
  • Actividades de profundización temática: también permiten elaborar actividades en el aula para que los alumnos profundicen en los temas a tratar y tengan acceso a ingente información.
  • Comunicación inmediata: igualmente, favorecen el intercambio de materiales de forma inmediata y, por ende, la comunicación activa y veloz entre profesionales, con los padres y con los alumnos.
  • Agilización del proceso de aprendizaje: las redes, bien entendidas y usadas, agilizan los procesos de aprendizaje y trasvase de conocimientos.
  • Fomento de la investigación: de la misma forma que son herramientas perfectas para incentivar la investigación y animar a los alumnos a que profundicen en las temáticas tratadas en clase.

“Facebook nació para dar a la gente el poder de compartir y hacer del mundo un lugar más abierto y conectado”.

-Mark Zuckerberg-

Desventajas del uso de redes sociales en el ámbito educativo

Al igual que tienen aspectos muy positivos, el uso de las redes sociales como herramienta educativa también incorpora otros elementos más bien negativos o, como mínimo, preocupantes.

Niños sin hablar debido a que están mirando cada uno su teléfono móvil.
  • Desprotección del niño: los jóvenes están desprotegidos frente a las redes sociales. Hoy en día se dan situaciones indeseadas por culpa de estas plataformas y su mal entendimiento por parte de algunos niños, como el grooming y el ciberbullying.
  • Dependencia: puede generar en los alumnos necesidades de respuestas inmediatas, algo que se debe evitar, pues es importante fomentar la paciencia entre los niños.
  • Distracción: un uso desmedido puede provocar un exceso de distracciones innecesarias, lo que provocaría un efecto negativo en su rendimiento académico.
  • Relaciones humanas directas: también podrían promover una reducción de las relaciones humanas directas si se dedica demasiado tiempo a la red social.
  • Adicción: en casos desmedidos, las redes sociales provocan trastornos graves de adicción que requieren de intervención profesional.
  • Consenso jurídico: a día de hoy no existe un consenso jurídico y legal que permita un marco claro de actuación en el tema de las redes sociales adaptadas a la educación.
  • Información personal: además, las redes sociales no dejan de ser plataformas públicas que exigen información personal del usuario, información que, tratándose de menores de edad, es especialmente sensible.

En definitiva, es complicado afirmar que conviene usar las redes sociales como herramienta educativa. Si bien sus beneficios son múltiples, también lo son los riesgos. No obstante, los niños sienten curiosidad por estas plataformas y no tardan en adentrarse en ellas. Por eso, que cuenten con ayuda de un profesional que actúe como guía y tutor podría ser siempre positivo para evitar males mayores.

  • Valenzuela, R. (2013). Las redes sociales y su aplicación en la Educación. Revista Digital Universitaria, 14 (4), 1-14.