Consumo responsable de alcohol en Navidad

Estas Navidades, realiza un consumo responsable de alcohol siguiendo los consejos que te proponemos para evitar las consecuencias negativas entre los niños y adolescentes, y para tu salud.

Escrito y verificado por la nutricionista Silvia Zaragoza el 26 Diciembre, 2019.

Última actualización: 26 Diciembre, 2019

El alcohol se ha convertido en una bebida indispensable para interactuar socialmente y pasárselo en grande. Sin embargo, su consumo conlleva consecuencias negativas para salud y nuestro entorno, especialmente en niños y adolescentes. Por eso, te aconsejamos que durante estas Navidades hagas un consumo responsable de alcohol.

¿Qué es el consumo responsable de alcohol?

Es ser consciente de la cantidad y la frecuencia en que suele tomarse, en qué momento y por qué. Culturalmente, es un hábito considerado normal y, sin embargo, es una bebida de la que se puede prescindir. ¿Acaso te has preguntado alguna vez desde cuándo lo tomas o cómo empezaste a beberlo?

Aunque esté permitido solo en adultos, suele haber un desencadenante que te incita a probarlo. Incluso factores de riesgo, como el hecho que alguien que respetes lo tome, la falta de afecto, el estrés, etc. Además, solo aporta calorías vacías, ya que no contiene ningún nutriente imprescindible. Únicamente aporta azúcar añadido y, quizás, alguno más, dependiendo de cómo se obtenga.

A continuación, vamos a hablarte sobre el impacto que supone para tu vida y de la gente que te rodea el consumo de alcohol.

Consecuencias del alcohol

El alcohol, por mucho que te lo vendan como una fuente de antioxidantes, es perjudicial para tu organismo. A pesar de que haya estudios en los que muestren los beneficios del vino, estos son observacionales, por lo que no implican causa, dado que son numerosos los factores del estilo de vida a tener en cuenta.

Llegados a este punto, el alcohol es la causa principal de diversas patologías, como las cardiovasculares, los cánceres digestivos, la demencia, entre otras, y de mortalidad por cualquier razón, destacando, especialmente, las patologías del corazón y el cáncer.

Es suficiente con beber entre 12,5 y 50 gramos de alcohol al menos una vez por semana. Se encuentra en una lata de cerveza, 2 copas de vino, etc., variando según el grado alcohólico de las bebidas.

También produce daño hepático y altera el estado de ánimo, así como la conducta, que se vuelve más impulsiva y violenta. Incluso, genera accidentes de tráfico, por lo que es recomendable evitarlo en caso de conducir.

Asimismo, aumenta los niveles de azúcar en sangre, el colesterol y las tasas de sobrepeso y obesidad al desplazar el consumo de otros alimentos o bebidas menos calóricas y más densas nutricionalmente. Consecuentemente, impacta negativamente sobre tu calidad de vida y la de la gente que convive contigo.

Riesgos del alcohol en niños y adolescentes

Todos sabemos que el consumo de alcohol está totalmente prohibido en menores de edad (18 años en España y 21 en EEUU). Es una edad en la que todavía nos estamos desarrollando, especialmente el cerebro. Por eso, la capacidad de atención, de aprendizaje y memoria se reduce. Indirectamente, se reduce el número de neuronas y su funcionamiento. Además, la coordinación es peor.

A largo plazo, genera digestiones pesadas, déficit de nutrientes por malabsorción, náuseas y vómitos, hasta dolores de cabeza. Así que, sé un buen ejemplo para ellos reduciendo su consumo y evitando hacerlo delante de ellos, o usarlo como vía de escape ante cualquier problema. Recuerda que todo lo ven, lo imitan y normalizan.

Consejos para un consumo responsable de alcohol

  • Primero de todo, coge papel y boli y haz una lista con la cantidad diaria y semanal que consumes de alcohol. Te aconsejamos que anotes también el cuándo.
  • Todo seguido, reflexiona si realmente lo tomas porque te apetece o para no quedar mal ante los demás. Y también si te sienta bien o no. Así, cada vez que te lo ofrezcan, podrás negarte siendo consciente.
  • Ahora que ya has aprendido a decir que no, sustitúyelo por otra bebida como las que te proponemos a continuación. Hazlo progresivamente para que te sea más fácil cambiarlo.

Alternativas al consumo de alcohol

  • La bebida principal es el agua, y es recomendable para todos, por lo que intenta, al menos, beber un par de vasos al día. Puedes hacerlo entre horas o en las comidas principales. En caso de que no te guste, añádele una rodaja y unas gotas de limón o naranja.
  • También puedes preparar unos refrescos caseros al gusto.
  • Caldo de verduras o pollo.
  • Infusiones o tés.
  • Batidos de frutas o zumos de frutas y hortalizas.

Finalmente, esperamos que te hayas dado cuenta de que el alcohol es perjudicial y te animes a reducir su consumo. Vas a sentirte mejor física y mentalmente, aumentando tu energía y concentración. Además, vas a ser un modelo a seguir para tu niños.

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Graduada en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad Ramon Llull en 2013. Especializada en Nutrición Clínica a través del Máster en Nutrición y Metabolismo de la Universidad Rovira y Virgili en 2014. En 2017, realizó el curso de Nutrición Clínica y Deportiva Vegetariana por ICNS y en 2018 el curso de Actualización en el manejo clínico nutricional de patologías digestivas por la Clínica Cinusa. Desde 2015, trabaja pasando consulta en HM Delfos y en los Consultorios Médicos Ausias Marc. Dispone de experiencia en el abordaje nutricional de alergias e intolerancias y patologías digestivas. En 2016 participó en el programa de Alimento y Salud de RNE5 y en junio de 2018 colaboró con la revista Elle. Desde abril de 2019 imparte cursos de formación a través de Bureau Veritas.