Cómo hacer bien una mochila de campamento

7 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la maestra Azucena Fernández
Una mochila de campamento bien hecha es la base para que la diversión del niño durante la salida sea completa. Vamos a repasar cómo debe hacerse.

A la mayoría de los niños les encanta ir de campamento. Una de las cosas que todos los padres quieren aprender es cómo hacer bien una mochila de campamento. Qué hay que llevar, qué no y quién debe ocuparse de hacer esta mochila.

Vamos ver, a continuación, qué cosas hay que tener en cuenta para meter lo necesario pero no más de la cuenta y para que, además, no se te olvide nada necesario para esa mochila de campamento.

Investigando el campamento

Para empezar, necesitamos hacer un estudio inicial del campamento. Necesitamos conocer las características del lugar al que va, la previsión del tiempo, las actividades que están en el programa (piscina, senderismo, una noche de vivac, etc.). También, cómo no, cuántos días va a estar.

Normalmente, desde la organización del propio campamento, te indicarán si hay que llevar algunas cosas específicas como saco de dormir, colchoneta o linternas. Una vez que tengas toda la información, elige una mochila adecuada. Las mejores para los niños son mochilas ligeras con ruedas. No hay que olvidar comprobar que la mochila esté limpia y en buen estado.Cómo hacer bien una mochila para campamento.

Lista de lo que debe llevar en la mochila de campamento

La lista es fundamental para que no se quede nada atrás. Un ejemplo de lista general es esta que te dejamos a continuación. Recuerda adaptarla teniendo en cuenta el clima y los días de campamento. Por ejemplo, si va a tener piscina, habría que añadir a esta lista toalla de piscina y chanclas.

  • Un gorro o gorra para protegerse del sol.
  • Calcetines de algodón y calzado cómodo para caminar.
  • Si duerme en tienda de campaña, un saco de dormir y ropa abrigada.
  • Neceser con los productos básicos de aseo (champú, gel, cepillo de dientes, pasta de dientes, peine o cepillo, crema solar con protección alta, crema hidratante, protector labial y repelente de mosquitos).
  • Toalla de baño.
  • Un pijama.
  • Teléfonos de contacto de los padres (casa, móvil y trabajo).
  • Tarjeta sanitaria, pública o privada.

Si tu hijo está enfermo, debe llevar un informe sanitario o una ficha en la que se explique:

  • En qué consiste el tratamiento y su posología.
  • Los cuidados específicos (alimentación especial, etc.).
  • Actividades en las que no podrá participar.
  • Cómo actuar si surge un síntoma de alarma y cuáles son esos síntomas.

La ropa para la mochila de campamento

Toda la ropa que elegiremos para él (o que él elegirá) tiene que ser cómoda, resistente y que se abroche y desabroche de forma sencilla, y se seque rápidamente. Los vaqueros y el algodón son tejidos muy recomendados. Hay que llevar un cambio por cada día de campamento y dos extra, como mínimo.

Es importante marcar toda la ropa, calzado, cosas del neceser e incluso los objetos personales, como linterna, botella de agua e incluso gafas de sol. Es mucho más probable que no pierda nada, ya que los monitores siempre sabrán a quién pertenece si él se despista.Cómo hacer bien una mochila para campamento.

¿Hacer la mochila o dejar que la haga?

1 o 2 días antes de salir de campamento (dependerá de lo emocionados que estén) haremos que el niño empaquete todos los artículos en su mochila. Les enseñaremos a ir marcando cada artículo de la lista a medida que los van metiendo en la mochila.

Podemos, además, dedicar algún tiempo a discutir la mejor manera de empaquetar todo lo que va a llevarse. Por ejemplo, ¿qué cosas va a necesitar primero? Estas cosas deben meterse al final para que queden encima de todo. Si la mochila tiene varios bolsillos, decidiremos con él qué bolsillos parecen mejor para ciertas cosas.

Es importante que el niño hagan su propia maleta, ya que necesita saber lo que lleva, cuál es su ropa y dónde pueden encontrarlo todo. Si es capaz de ir de campamento, es completamente capaz de hacer su mochila. Comprobaremos, por cierto, que cada año será más hábil a la hora de preparala.

Podemos, por supuesto, estar presentes mientras hace la mochila para ayudarle si lo necesita, dar ideas de organización y para asegurarnos de que no se le olvida nada. Dejando que haga esto, estaremos educándolo para ser responsable y cuidar sus cosas. Además, así, a la hora de volver a casa, va a saber cómo empaquetarlo todo.

  • Colin Towell. (2018). Manual de supervivencia: habilidades para la aventura en exteriores. Blume.