Cómo detectar una dificultad específica del aprendizaje

14 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez
Aprender cómo detectar una dificultad específica del aprendizaje permitirá un diagnóstico precoz que evitará que un niño con inteligencia perfectamente normal sufra frustración innecesaria y fracaso escolar.
 

La dificultad específica del aprendizaje puede aparecer de forma confusa para los padres. Es decir, podríamos pensar que es algún tipo de incapacidad del niño porque no se esfuerza, pero en realidad es un problema neurobiológico.

Las dificultades específicas del aprendizaje se asocian a la adquisición y manejo de procesos de lectoescritura y matemática. Están recogidas en el DSM-V, es decir, el manual diagnóstico psiquiátrico y psicológico, y están perfectamente especificadas por la Organización Mundial de la Salud.

Pero estos problemas son de difícil detección. Se debe a que se encuentran en niños que no presentan déficits neuronales específicos y graves, de ahí que el diagnóstico temprano sea importante, ya que, en muchos casos, se pueden corregir o paliar, pues no se deben a alteraciones visuales, auditivas, emocionales o mentales de gran calado.

El niño con dificultad específica del aprendizaje

El niño que presenta dificultades específicas para aprender en realidad es un chico con una inteligencia totalmente normal. El problema se refleja en ciertos aspectos de su nivel académico, pero son puntuales y detectables.

Niño estudiando en su habitación con problemas y dificultad específica de aprendizaje.
 

Es importante analizar a cada niño para que, en caso de encontrar problemas de bajo rendimiento o fracaso escolar, podamos desvelar si estas dificultades específicas podrían estar detrás de este problema.

En este caso, hay que estudiar, en particular, las áreas de matemáticas, escritura y lectura que, en caso de mostrar retraso, podrían estar provocando el bajo rendimiento del niño en su formación general.

Si no se detecta a tiempo, el niño puede desarrollar diversos tipos de problemas, como exclusión social, falta de socialización adecuada, distorsiones emocionales, desmotivación, depresión, baja autoestima, etc.

La importancia de la detección precoz

La detección precoz y la rápida intervención serán claves en este punto para que, trabajando con el niño y su contexto familiar, escolar y social, se puedan buscar las soluciones adecuadas al problema.

Recordemos, además, que en el contexto escolar se ha de realizar las adaptaciones necesarias. Así, se puede guiar al alumno acompañándolo en todo el proceso.

La detección precoz es muy importante, por ejemplo, con problemas como la dislexia, que suele ser de los más habituales en presentarse y de los que provocan mayor frustración en el alumno y un elevado nivel de fracaso escolar, ya que el niño no aprende en igualdad de condiciones pese a que su inteligencia no es inferior a la de ningún compañero.

Por lo tanto, familiares y profesionales han de estar atentos a señales específicas que presentan estos niños. Estas suelen ser:

 
  • Aprendizaje lento en el nivel de lectura.
  • Dificultad en el entendimiento de textos.
  • Lentitud en el aprendizaje de la escritura.
  • Redacción con faltas de ortografía, incluso en textos copiados.
  • Incapacidad y dificultad para aprendizaje de segundas lenguas.

Otros aspectos a considerar

Veamos ahora otros aspectos en los que se deberían de fijar todos los actores incluidos en este tipo de detección temprana. Toma nota:

Niña aprendiendo a sumar con un ábaco al lado gracias al método ABN.
  • Observa si los niños invierten las letras y los números, incluso cuando copian. O bien si los escriben raro.
  • Comprueba los errores gramaticales en oraciones escritas y verbales.
  • Descubre si tiene dificultades para comenzar las frases con mayúscula y acabarlas en punto.
  • Observa sus problemas para deletrear.
  • Mira si tiene dificultades para memorizar asuntos básicos, como el nombre de los días de la semana.
  • Comprueba si tiene problemas en operaciones básicas de matemáticas, como sumas y restas.
  • Analiza sus problemas para el cálculo mental.
  • Mira si tiene problemas para contar hacia atrás.
  • Descubre sus problemas para aprenden series y símbolos, como tablas de multiplicar.
  • Observa si presenta dificultades para elegir las operaciones correctas para resolver problemas de matemáticas.
 
  • Analiza si tiene problemas para seguir instrucciones.
  • Descubre si no maneja bien la memoria a corto plazo.
  • Observa si presenta problemas del habla, para percibir el espacio y las distancias, si confunde la izquierda y la derecha o si no entiende bien los lenguajes musicales y los ritmos.
  • Estudia si el niño presenta desinterés en las materias escolares y eso provoca su bajo rendimiento y sus calificaciones negativas.

Sobre la dificultad específica de aprendizaje

Es importante detectar una dificultad específica del aprendizaje de manera temprana para evitar los problemas de baja autoestima y percepción negativa de sí mismo del niño. Recuerda que su inteligencia es normal y sus problemas nada tienen que ver con la incapacidad, la vaguería o la falta de esfuerzo.