Cómo conseguir la felicidad en la familia reconstituida

14 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
Cuando una pareja con hijos se junta y crea una nueva familia es cuando existe la familia reconstituida. ¡Y se puede ser feliz!

Cuando dos personas se casan o se unen en pareja, lo hacen porque entre ellos hay amor y creen que les durará toda la vida, pero no siempre es así. En muchas ocasiones, las familias se rompen por infinidad de motivos y, en la gran mayoría de veces, esas familias cuentan con hijos que también sufren la separación. Aquí empieza la familia reconstituida.

Las tasas de divorcio cada año son más altas y cada vez hay menos uniones matrimoniales. Si tú y tu pareja tenéis hijos de matrimonios anteriores, es normal que ambas familias se unan y vivan juntas como una sola. Las familias reconstituidas enfrentan grandes desafíos que una familia no reconstituida no tiene que enfrentar.

Nuevos roles familiares en la familia reconstituida

Una familia reconstituida tendrá nuevos roles familiares, y existe un delicado equilibrio entre fomentar nuevas relaciones y dar a los hijos y a la pareja el tiempo necesario para adaptarse. Si quieres unir dos familias, o si ya os habéis mudado juntos, es necesario considerar algunos consejos para que se pueda conseguir la felicidad en esta nueva unidad familiar.

Construir relaciones fuertes

Como pareja, sois los capitanes del barco. Como padres y jefes de familia, sois los que establecéis el rumbo para la familia. Dedicad tiempo tanto al uno como al otro, así como a los hijos. La comunicación para que sea efectiva deberá ser una comunicación abierta y respetuosa entre todos los miembros integrantes.

Familia reconstituida jugando a juegos de mesa.

Estructurar el hogar de una familia reconstituida

Crear la división del trabajo en el hogar que mejor se adapte a las necesidades individuales de cada uno. Quizá tu pareja sepa cocinar muy bien y tú sepas hacer la colada para que siempre huela todo bien. A tus hijos más mayores les resultará gratificante compartir su experiencia y cuidar de los hermanos menores, por ejemplo.

Decidir juntos las reglas de la casa

Tener reglas en el hogar es fundamental para equilibrar la convivencia y que la felicidad prospere. Los niños necesitan reglas consistentes. Llega a acuerdos con la pareja sobre lo que se considera un comportamiento aceptable y las consecuencias que deberán existir cuando no se sigan las reglas. Si los niños también pasan tiempo en el hogar de tu expareja, será necesario coordinar estas reglas al máximo posible.

Hablar sobre el dinero

El dinero es una parte importante de la vida de las personas porque es fundamental para prosperar pero, al fusionar dos familias, puede generar problemas si no se lleva bien. Es importante que compartas con tu pareja los detalles sobre tus ingresos, tus activos y tus deudas. Busca puntos en común sobre cómo gastar, ahorrar e invertir. Pero tened las propiedades separadas.

Respetar las diferencias

Todas las personas somos diferentes y la base de una buena convivencia y de unas buenas relaciones interpersonales se basa en el respeto. Hay muchas ventajas en aportar más experiencia de vida a ti como padre y cónyuge. También existe la posibilidad de que necesites ajustar o fusionar las diferentes tradiciones y hábitos con respecto a todo, desde vacaciones hasta toques de queda.

Familia reconstituida mudándose de casa.

El bien de tu familia siempre va primero

Es necesario que mantengas toda tu atención en el bienestar de tu familia general. Trata de hablar y considerar las necesidades de todos y hacer ajustes razonables para que todo funcione sin problemas.

Cómo actuar con los niños en una familia reconstituida

Es importante que también tengas un plan con los niños para que os adaptéis unos a otros y os sintáis bien en casa como un hogar completo y no como un hogar temporal. Para ello, ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Comprende tu papel. Como padrastro o madrastra, toma tu nuevo rol en la familia con calma. Recuerda que tus hijastros tienen sus propios padres. Sé un modelo positivo para que sigan.
  • Empatiza. Trata de ver las cosas desde la perspectiva de tus hijastros. Valida sus sentimientos y reconócelos. Sé sensible con sus preocupaciones sobre cómo se sienten en la familia que habéis reconstruido.
  • Haz que se cumplan las reglas de casa. Explica las reglas de casa claramente desde el principio. Lo mejor es que tu pareja brinde la mayor parte de la disciplina a sus propios hijos, especialmente en las primeras etapas de la relación.
  • Siempre habrán contratiempos. Las relaciones familiares fluctuarán con el tiempo. Probablemente, tanto tú como tu pareja aprenderéis por prueba y error a medida que asumáis nuevos desafíos. Los niños pueden sentir lealtades conflictivas y necesitan retroceder a veces.
  • Apoya la relación del niño con sus abuelos. Si los abuelos de tus hijastros siguen vivos y comprometidos en su vida, protege y no te interpongas en esa relación sagrada. Pon los intereses del niño primero. Los abuelos son un recurso precioso que puede proporcionar amor y atención inigualables.