Cómo ayudar a unos padres que han perdido un hijo

Perder a un hijo es lo más duro que puede pasar a unos padres, es algo de lo que nunca se pueden sobreponer ni tampoco superar, simplemente se intentar aprender a vivir con ello.

La pérdida de un hijo es mucho peor de lo que te puedas imaginar ahora mismo si no has tenido que pasar por ello nunca. Puedes ver noticias en las redes sociales o en la televisión de familias que pierden hijos y se te encoge el corazón, pero no podemos imaginar hasta qué punto el dolor puede llegar penetrar.

Pero quizá en tu entorno cercano conoces a padres que han tenido que pasar por esta desgracia. Podría ser un amigo, un familiar o un vecino. Puede que hayas vivido la tragedia demasiado cerca de tu vida e intentas aportar la mejor parte de ti con algunos consejos bienintencionados para intentar hacer sentir mejor a unos padres abatidos y totalmente afligidos por el dolor.

Pero decir que las cosas van a ir bien, no funciona. Cuando un niño muere no se puede dar sentido a esa horrible verdad donde todo el mundo sufre.

La mayoría de personas no estamos acostumbrados a hacer frente a este tipo de situaciones y quizá las reacciones son algo torpes y poco útiles, o al menos no tanto como nos gustaría que fueran. Pero sí es cierto que en proceso, algunos consejos pueden ayudarles a conectar con el duelo y poder ayudar a la comprensión de la situación.

No se puede arreglar

Antes de nada, antes de acercarte a unos padres inmersos en el dolor, debes ser consciente de que no se puede arreglar, la muerte ha marcado el final de la vida de su hijo.

La pérdida de un hijo no se puede curar, pero sí puedes hacer algunas cosas para que el dolor no acabe con ellos, tu bondad podrá ayudarles sin que te des cuenta.

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No utilices frases que no van a ninguna parte

Hay veces que se dicen frases sin pensar que una vez dichas nos retumban en la cabeza y nos arrepentimos de haber pronunciado cada una de las letras. Cosas como: “Al menos ya no está sufriendo”, “Ahora estará en un lugar mejor”, “Seguro que desde donde está nos está viendo ahora...” estas frases no ayudan en absoluto.

No les digas cómo deben pasar el duelo

¿A quién se le podría ocurrir decirle a alguien cómo debe pasar el duelo ante la tragedia más horrible de su vida? No se puede hacer y cuando se termina el funeral unos padres rotos por el dolor no pueden volver a su vida social y laboral como si nada.

Necesitan un proceso de aceptación y cada uno tiene un ritmo que debe ser respetado. El dolor se convertirá en una nueva parte de la vida de los padres porque no se esfumará nunca, pero deberán aprender a convivir con él y con estos sentimientos difíciles de sobrellevar.

Es algo que nunca se supera

Si quieres ayudar a unos padres ante la pérdida de su hijo, cuando pasen cinco años no esperes que lo hayan superado, ni cuando pasen 20 ni tampoco 35. La muerte de un hijo nunca se supera, se aprende a vivir con ello, pero nunca (nunca) podrá superarse y vivir como si nada hubiera ocurrido.

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Escúchales sin juzgar

Es necesario que los escuches, necesitarán hablar y desahogar su dolor de algún modo. No hables, solo escucha… no juzgues, solo comprende. Si quieres ser un buen apoyo ve a su casa aunque estén inmersos del dolor y deja que hablen, que lloren, llora con ellos, deja que te abracen y dales todo tu apoyo incondicional.

Pero no asumas que quieren estar solos. Ayúdales a limpiar la casa, queda con ellos a comer y hazles la comida, llévalos a cenar a un restaurante, etc. Espera un tiempo prudente antes de invitarles a salir pero haz que te sientan cerca en todo momento.

Sé paciente ante sus cambios

Acostumbrarse a vivir con dolor no es fácil y se necesita mucho tiempo para ello. Se deberán pasar diferentes fases una y otra vez. Deberán crear una nueva normalidad, con nuevas tradiciones, los puntos de vista están cambiando y se están convirtiendo en una persona diferente a la que era antes de la muerte de su hijo. Sé paciente y no te marches del lado de estos padres.

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