Cómo ayudar a superar los miedos infantiles

Francisco María García · 6 junio, 2018
Miedos, temores, ansiedad, fobias y muchas sensaciones más. Se trata de emociones normales en la infancia, siempre que se ajusten a unos parámetros y dentro de unos límites. Es posible que estos miedos experimentados por el pequeño puedan llegar a ser un verdadero problema psicológico y el pequeño necesite ayuda profesional.

Los miedos infantiles son algo relativamente normal hasta cierta edad; en mayor o menor medida, gran parte de los niños pasa por esto. Sin embargo, no es igual que una fobia o el padecimiento de ansiedad. ¿Cómo podemos ayudar a superar los miedos infantiles? 

La importancia de entender el miedo infantil

En las distintas fases del desarrollo del niño, es habitual que experimente miedos que son propios de su crecimiento y una etapa evolutiva concreta. Cuando el pequeño teme a la oscuridad, a los extraños o a quedarse solo,  se pueden estar generando lo que denominamos ‘miedos evolutivos’.

El miedo es una reacción natural de los seres vivos y tiene como objetivo evitar situaciones de peligro, tanto inmediatas o potenciales, que pongan en riesgo su supervivencia. En los niños, los temores son comunes en la mayoría de los casos; suelen ser temporales y varía su intensidad dependiendo de la etapa de desarrollo.

El miedo infantil por edades

El miedo infantil varía según la edad del pequeño. Durante los dos primeros años, los miedos se deben a los ruidos fuertes, a personas que desconocen y a la separación de sus padres.

Al llegar a la etapa preescolar, estos miedos se hacen más evidentes porque empiezan a desarrollar su imaginación y sus temores son más abstractos. Por ejemplo, le temen a los fantasmas, los monstruos, las brujas, etc.

En la etapa escolar, entre 7 y 11 años, los temores comienzan a relacionarse con la realidad; estos suelen relacionarse con sufrir daños físicos, enfermedades o visitas al médico. Por ejemplo, el niño puede tener temor al divorcio de sus padres o a no adaptarse socialmente.

En la preadolescencia, los miedos anteriormente nombrados comienzan a ser cada vez menos. En esta etapa, los temas afines al ámbito escolar tienen una gran importancia: es el caso de no ser aceptado por sus compañeros, la aprobación por parte de los adultos y el fracaso en las notas y rendimiento del colegio.

Enseñar a los niños a superar los miedos es una actividad compleja que requiere la presencia de los padres.

Cuando el miedo infantil se convierte en fobia

El miedo infantil no es lo mismo que la fobia. Por eso, los padres deben estar atentos; si hay síntomas de que el niño tiene fobias, es necesario acudir en su ayuda rápidamente.

La fobia es un temor excesivo e irracional constante que sufre el niño ante una situación u objeto especifico. Contrariamente al miedo, que busca protegernos en situaciones de riesgo, la fobia refiere a un temor irracional ante un peligro que supone ser incontrolable por el niño; este temor le limita y paraliza.

Puede ser muy difícil distinguir el miedo de una fobia; normalmente las fobias se manifiestan por la emoción que surge de la ansiedad que le genera al niño el enfrentar ciertas situaciones u objetos precisos.

Es preciso tener en cuenta que existen tres tipos de fobias, en función del estímulo que las desencadena:

  • Generalizada: se experimenta temor y ansiedad excesiva ante situaciones de distinta índole.
  • Específica: se refiere al miedo ante situaciones referidas a animales o insectos, o las relacionadas al entorno natural, como los fenómenos climáticos, o temor a cualquier intervención médica.
  • Social: las situaciones sociales generan ansiedad o el niño siente un gran malestar; por ejemplo, al estar con mucha gente, al interactuar con desconocidos, etc.

“En los niños, los temores son comunes en la mayoría de los casos; suelen ser temporales y varía su intensidad dependiendo de la etapa de desarrollo”

 ¿Cómo ayudar a superar los miedos infantiles?

El hecho de no acompañar al niño y ayudarlo en la superación de sus miedos durante su desarrollo infantil puede generar consecuencias en la edad adulta; el resultado será que aumentará la posibilidad que sufra ansiedad generalizada ante diversos desafíos o situaciones.

Para mayor seguridad, lo mejor siempre es abordar el problema con un profesional que recomiende el tratamiento adecuado para paliar los temores del niño.

 

Ayudar a superar los miedos infantiles es necesario para el correcto desarrollo del pequeño.

En el ámbito doméstico, para ayudar al niño con sus temores es necesario tener en claro las siguientes pautas:

  • Identificar qué situaciones u objetos le producen miedo.
  • Comunicarse activamente, escuchando y procurando contención.
  • Transmitir seguridad y confianza al pequeño para que supere los temores o las situaciones que le generen frustración.
  • Enseñarle métodos para controlar la ansiedad o darle alguna herramienta para sobrellevar una situación; por ejemplo, regalarle un objeto especial que le aporte seguridad, en caso de tenerle miedo a la oscuridad durante la noche.
  • Predicar con el ejemplo y propiciar al niño una perspectiva positiva de los problemas, enseñándole a encontrar posibles soluciones y naturalizarlos como algo que forma parte de la vida.

En definitiva, ayudar a superar los miedos infantiles es posible y sumamente beneficioso. No obstante, su presencia no debe ser motivo de preocupación para los padres, siempre que no se conviertan en trastornos mayores.