¿Cómo ayudar a los niños a superar el miedo?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz Martín
15 agosto, 2019
El miedo es una emoción necesaria pero desagradable. A los niños puede resultarles intimidante y necesitarán de tu ayuda para aprender a enfrentarlo y salir fortalecidos.

El miedo es una emoción normal y necesaria que está presente en todos los infantes en diversas circunstancias. Sin embargo, cuando este se vuelve excesivo o inadecuado, puede limitar su vida y generar serios problemas. Las acciones de los padres serán imprescindibles para ayudar a los niños a superar el miedo.

Miedo adaptativo y miedo disfuncional

El miedo es una de las emociones básicas del ser humano y cumple un papel fundamental en nuestras vidas. Nos alerta de posibles peligros y nos ayuda a reaccionar ante ellos, asegurando nuestra supervivencia. A pesar de ser una emoción desagradable que nos hace sentir incómodos y no nos gusta experimentar, el miedo es necesario. Es adaptativo y cumple una función beneficiosa.

El problema surge cuando el miedo se convierte en disfuncional y comienza a alertarnos ante situaciones que no representan un peligro real. Cuando ese temor se vuelve excesivo, irracional o persistente en el tiempo, puede condicionar la vida de los niños, obligándoles a huir de situaciones inocuas.

Es normal que un niño sienta ciertos nervios momentáneos al interactuar por primera vez con un extraño, pero si este miedo se convierte en verdadera angustia o se mantiene durante años como una constante en sus relaciones sociales, estaremos ante un problema muy limitante.Niña con miedo agarrada a la pierna de su padre.

Miedos evolutivos

Los niños pasan por una serie de estados evolutivos que se caracterizan por unos miedos concretos y comunes a todos los pequeños de la misma edad. Los más pequeños se asustan de los ruidos fuertes, de la ausencia de sus figuras de apego y de los desconocidos.

Más adelante, se presenta el miedo a los animales, a la oscuridad, al daño físico y a fenómenos naturales como las tormentas. Hacia los seis años, comienza el temor a seres paranormales y personajes de terror, así como el miedo a la enfermedad y a que les ocurra algo a sus seres queridos

De los siete años en adelante, empezarán a experimentar miedos de carácter más social, como temor a hacer el ridículo, a no ser aceptados o a suspender un examen. Además puede aparecer el miedo a la muerte o a ser atacados.

Estos temores forman parte de un desarrollo sano y van desapareciendo de forma gradual. Si estos miedos persisten o se experimentan con una ansiedad invalidante, habrá que buscar ayuda.

Ayudar a los niños a superar el miedo

A pesar de que sea un fenómeno normal y beneficioso, el miedo puede resultar desagradable e intimidante para los más pequeños. Nuestro papel será el de orientarles y enseñarles herramientas para afrontar sus temores y salir fortalecidos. A continuación, te contamos algunas estrategias que puedes poner en marcha para ayudar a los niños a superar el miedo.

Afrontar la situación con comprensión y naturalidad

Por extraño o insignificante que te parezca el temor de tu hijo, no le restes importancia ni lo pases por alto, ya que estarás invalidando sus sentimientos. Tampoco es aconsejable, en absoluto, que regañes o avergüences al niño.

Muéstrate disponible e interesado en hablar con él y conocer cómo se siente. Analizad juntos qué es lo que le provoca temor y ayúdale a analizar la situación de una forma racional, en la medida de lo posible.Niño en la cama tapándose la cara con la manta para ayudar a superar el miedo.

Fomentar una actitud de afrontamiento para ayudar a los niños a superar el miedo

No es recomendable reaccionar de forma exagerada ante el temor del niño. No conviertas la situación en el centro de atención ni hagas concesiones excepcionales con tal de mantener al niño alejado a toda costa de aquello que le da miedo. Tómalo con naturalidad y, sobre todo, aliéntale a no huir de sus miedos, sino a enfrentarlos gradualmente.

Alejarse de aquello que teme puede proporcionarle alivio momentáneo pero, a la larga, incrementará el temor y le dará poder. Acompaña a tu hijo a realizar pequeños acercamientos hacia la situación temida, que vayan aumentando con el paso del tiempo. Siempre sin forzarlo, desde el refuerzo positivo de sus conductas valerosas. Las escenificaciones emotivas constituyen una técnica muy útil en este paso.

Proporcionar herramientas

Explícale que es normal sentir miedo a veces y que puede superarse. Proporciónale un modelo de conducta mostrándole cómo tú mismo afrontas las situaciones que te generan temor. Además, enséñale estrategias para regular el miedo, como sencillas técnicas de relajación, escuchar música o mantener la mente ocupada pensando en cosas agradables.

  • Grande, M. D. P. (2000). El miedo y sus trastornos en la infancia. Prevención e intervención educativa. Aula12.
  • Mármol, A. G. (2013). La relajación en niños: principales métodos de aplicación. EmásF: revista digital de educación física, (24), 35-43.