El colesterol en las primeras semanas de embarazo

Amanda · 30 junio, 2017

Los niveles de colesterol en el embarazo son muy importantes. En la mayoría de los casos se considera como normal que aumente el colesterol en un aproximado del 50 %. Este aumento se produce como consecuencia de la sintetización acelerada ocurrida en el hígado, especialmente durante el primer trimestre. Dicho incremento debe ser vigilado por el médico, pero constituye un factor esencial en el desarrollo del bebé.

Se tiene entendido que la hormona progesterona es la encargada de favorecer la formación de los principales órganos del feto. El colesterol actúa  en favor de la progesterona durante la gestación, por ello es indispensable.

El colesterol también es responsable de moderar proteínas como la Sonic Hedgehog. Estas proteínas participan junto con la progesterona en el desarrollo de órganos como el corazón, los pulmones y el cerebro. El sistema excretor, en particular el aparato genitourinario, también se forman a través de este estímulo.

Fuentes de colesterol en el embarazo

Como hemos dicho, el desarrollo integral del feto requiere la estimulación de elementos como el colesterol. Se tiene entendido que durante las primeras ocho semanas la fuente para recibirlo es la madre. Es decir, que mientras transcurre la formación de los órganos, la madre es única responsable de este aporte.

El bebé en el útero materno recibe el colesterol en sus dos densidades, el LDL, que es de baja densidad y el HDL, de alta densidad. El primero de ellos, es aquel conocido como colesterol malo, que el cuerpo sintetiza a su manera. Tanto el bueno, como el malo, deben estar presentes de forma equilibrada en este proceso.

colesterol

El nivel más alto de colesterol, se presenta en el embarazo cerca del tercer trimestre. Los investigadores explican que es preciso que se mantenga un nivel ajustado para beneficio del feto. En casos de niveles excedidos se pueden ver afectados madre e hijo en diferentes aspectos.

Daños asociados al colesterol en el embarazo

Se ha demostrado que cuando los niveles de colesterol en la futura madre están bajos, los bebés presentan malformaciones. Las áreas del cuerpo más afectadas por esta causa son los genitales masculinos, extremidades y el sistema central.

A principios de los años 90’s, se identificó una incidencia en la aparición del síndrome de Smith-Lemli-Opitz. Al parecer, los niños que presentaron esta enfermedad habían sido afectados por los bajos niveles de colesterol de la madre.

Por otro lado, la formación del feto también puede verse afectada cuando los niveles están altos. Por ejemplo, se ha encontrado arterias útero-placentarias afectadas por la aterosclerosis. Además existe riesgo de trombosis local y propensión a hipercoagulabilidad.

Los casos aumentan

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Según los expertos, en la actualidad han aumentado los casos de niveles altos de colesterol. Este patrón obedece al estilo de vida de la futura madre, puesto que la dieta tiende a exceder en lípidos. Los estudios indican que en la actualidad es mucho más probable encontrar casos de colesterol alto, que bajos.

La maternidad tiene un efecto humanizador. Todo se reduce a lo esencial.

-Meryl Streep-

De manera que es importante equilibrar nuestra dieta y mantener un control permanente. En ciertos casos, los médicos recomiendan, además de dieta, algunos fármacos. Actualmente existen diferentes opciones farmacológicas para atender esta situación sin afectar a madre e hijo.

Pese a que el colesterol alto en el embarazo tiende a ser considerado normal, es preciso controlar que no se exceda. No se trata de una recomendación al azar o de una situación que no es relevante. Los daños relacionados al colesterol son de cuidado.

Aunque se acostumbre a realizar observaciones sobre las dietas altas en grasa, en este caso lo más importante es el equilibrio. Aquellas mujeres que incurren en dietas estrictas, también ponen en riesgo el desarrollo del feto. Los niveles bajos de colesterol pueden afectar tanto o más que los niveles altos.