La ciberadicción en la juventud

Mervis Romero · 24 febrero, 2018
Descubre a continuación todo lo que necesitas saber acerca de la ciberadicción en la juventud y qué puedes hacer tú al respecto.

La ciberadicción en la juventud puede superarse poco a poco con apoyo y perseverancia. Pero, sin duda alguna, el primer paso a dar debe ser buscar información acerca del tema para saber a qué nos enfrentamos.

A pesar de que la tecnología y las redes de comunicación hayan logrado acercarnos, el uso inadecuado que se hace de las mismas conlleva múltiples desventajas que, luego, se pueden convertir en problemas.

La falta de control a la hora de hacer uso del ordenador, u otro dispositivo electrónico, para estar conectado al Internet es un problema que se desarrolla progresivamente. Incluso puede llevar a la creación de una realidad paralela, poco saludable.

 

Independientemente del medio que utilice tu hijo, el resultado es el mismo, horas y horas continuas frente a una pantalla de luz azul y un apego desmedido por lo que hay tras ella.

La ciberadicción ha distorsionado la realidad de muchos niños y adolescentes, con lo cual, se ha posicionado como una de las patologías más comunes en la juventud.

Para los jóvenes y niños, esa fuente inagotable de contenido que encuentran en Internet puede parecerles muy entretenida e inofensiva.

Pero, como todo, si tu hijo no ha aprendido a establecer límites, tendrá dificultades a la hora de saber cuándo y cómo detenerse, por su propio bien.

La ciberadicción en la juventud.

¿Cómo saber si se trata de un caso de ciberadicción?

Aunque Internet es una fuente inagotable de entretenimiento, el ciberadicto no sacia sus impulsos solo con navegar un rato.

La persona se esconde tras una pantalla y una personalidad diseñada especialmente para la interacción en medios digitales. En este sentido, separa su realidad de ese mundo virtual creado que, supuestamente, le brinda mayores satisfacciones y menos frustraciones que la ”vida real”.

Cabe destacar que, la ciberadicción no se genera por sí sola, sino que tiene origen en diversas cuestiones que pueden ir desde una baja autoestima hasta la procastinación.

Características

  • Desapego.
  • Irritabilidad.
  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Insomnio y trastornos del sueño.
  • Desinterés por la vida fuera del ordenador.
  • Apatía a la hora de comunicarse con las personas a su alrededor.
  • Descuido de la higiene personal y de otros hábitos como comer.

Categorías de la ciberadicción

Esta adicción ha sido clasificada en diversas categorías por los profesionales de la salud. A saber:

¿Quiénes son más propensos a la ciberadicción?

Hace algunos años se consideraba que los más vulnerables a la ciberadicción eran los adolescentes. Pero, en realidad, cualquiera puede caer en esta trampa.

A pesar de que nos pueda parecer un detalle menor o de poca relevancia, es fundamental que prestemos atención al uso de la tecnología que hacen nuestros hijos desde temprana edad.

De esta manera nos aseguraremos de que no creen una dependencia al Internet. No se trata de violar su privacidad e invadirles sus dispositivos, sino de guiar el uso que realizan de los mismos.

Si percibes que tu hijo tiene alguna dificultad para relacionarse o comunicarse, tanto en la familia como en otros ámbitos, es necesario prestar atención y conversar al respecto. Si es necesario, se puede recurrir a ayuda profesional. 

Un niño o un adolescente con dificultades puede encontrar fácilmente en el Internet un medio para liberar tensión, expresar sus miedos, frustraciones y sentimientos sin tener que dar la cara. Después de todo, el Internet no es solo una vía de escape sino también una forma de evitar enfrentamientos.

Cómo superar la ciberadicción en la juventud.

Consejos para superar la ciberadicción

Obviamente, lo primero es admitir el problema. Ese quizás sea un desafío, ya que tu hijo lo vea siempre como una simple diversión. Sin embargo, estos consejos podrían ayudar a tu hijo a superar la ciberadicción:

  • Establecer horarios razonables para conectarse.
  • Otorga tareas y responsabilidades.
  • Utiliza el Internet solo para las tareas necesarias.
  • Mejora las relaciones afectivas y fomenta la buena comunicación en tu familia.
  • Enfocarse en buscar las soluciones y no en culpabilizar a alguien.

Si bien estas son tan solo recomendaciones, ustedes como padres deben saber que la mejor ayuda es la prevención e instruir previamente sobre el buen uso de este recurso tecnológico.

Por lo tanto, como padres establezcan límites razonables. Afortunadamente, es un problema con solución, pero mucho dependerá del tiempo que como padres inviertan en resolverlo.