Buenos modales en la mesa: claves para enseñar a tu hijo

23 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Comer y comportarse de forma correcta en la mesa es un aprendizaje importante para nuestros hijos desde tempranas edades. Conozcamos en este artículo algunas claves para enseñar a tus hijos buenos modales en la mesa.
 

Tener buenos modales en la mesa, y en general, y saber comportarse en cada momento y en cada lugar es fundamental en la vida. Esto nos permite relacionarnos correctamente con los demás y poder conseguir nuestros objetivos en cada momento y situación.

Por lo tanto, insistimos en la importancia de enseñar a nuestros hijos buenos modales en la mesa. Buenos modales que les servirán, a medida que crezcan, y cuando sean adultos, a desenvolverse correctamente en cualquier tipo de comida formal o de trabajo, en un restaurante o en casa de amigos.

¿Qué son los buenos modales?

Los buenos modales son actitudes o normas de conducta que demuestran que una persona es educada y que sabe comportarse en coherencia con el sitio y con las personas con las que se encuentra. Los buenos modales son necesarios para convivir con los demás, tanto dentro de la familia como en otros ámbitos, como el laboral o profesional, y en la sociedad en general.

Básicamente, los buenos modales hacen referencia a las buenas maneras, a saber estar y relacionarse en cada sitio o ámbito. Es decir, tienen que ver con gestos o actitudes tan básicas como: saludar antes de entrar o de salir a un sitio; apagar el móvil cuando se está en lugares en silencio o con más personas y puede molestar si suena (como en una obra de teatro o cine, o una conferencia); no tirar basura en la vía pública, y dar las gracias o pedir disculpas.

Niño comiendo sin tener todavía buenos modales en la mesa.
 

Y, en relación con los buenos modales en la mesa, estos son las actitudes y los comportamientos que se deben tener para desenvolverse apropiadamente en una situación de comida. Es decir, comer de forma correcta y relacionarse de manera adecuada con los demás comensales.

“Los buenos modales sirven de adorno al conocimiento y le abren paso a través del mundo”.

Felipe Stanhope de Chesterfield-

Claves para enseñar a tus hijos buenos modales en la mesa

Existen normas y reglas muy estrictas definidas por un protocolo en relación al comportamiento en una mesa. Y no podemos pretender que nuestros hijos las aprendan todas y de manera estricta. Sin embargo, podemos considerar algunas claves para insistir en algunos comportamientos básicos y, así, conseguir que los niños, desde pequeños, interioricen hábitos relacionados con la situación de la comida (desayuno, almuerzo, merienda y cena).

  • No permitir nunca que se sienten a la mesa sin antes lavarse las manos.
  • Llamarles la atención cuando no se sienten correctamente en la silla, con la espalda bien recta y pegada al respaldo.
  • Corregir sus codos si los apoyan en la mesa o si se reclinan sobre ella.
  • Enseñarles desde bien pequeños a coger correctamente los cubiertos.
  • Darles un toque de atención cuando hagan ruido cuando mastican o hablan con la boca llena.
  • Hacerlos esperar para empezar a comer hasta que no estén todos los comensales sentados a la mesa.
  • No permitir que cojan cosas de la mesa o las pasen por delante de las personas que están sentadas a su lado.
    Niña comiendo una ensalada con buenos modales en la mesa.
 
  • Explicarles que, en caso de necesitar usar un palillo de dientes, que no lo hagan en la mesa, sino al terminar de comer y en privado.
  • Aconsejarlos sobre no tocar la comida con las manos ni empujarla con los dedos. En todo caso, enseñarles a coger un trocito de pan, si es necesario.
  • Recordar siempre el uso de la servilleta para limpiarse la boca, en lugar de las manos o la propia ropa.
  • Establecer como rutina que, cuando se come, no se mira la televisión, ni se coge el móvil o la tablet. Bajo ninguna circunstancia.

Insistir y educar con el ejemplo, la clave principal…

Podemos dar muchas claves y compartir muchos consejos para conseguir que nuestros hijos aprendan buenos modales en la mesa. Sin embargo, esto no se consigue si no los educamos en el día a día y con el ejemplo.

No se trata de llamarles la atención de vez en cuando o cuando lo hacen muy mal, sino que se trata de insistir en los pequeños detalles y en cada comida. Y, sobre todo, y, en definitiva, ser conscientes de que, si como padres y adultos no somos capaces de comer con buenos modales delante de nuestros hijos, difícilmente podamos enseñárselos a ellos.