Beneficios psicológicos del deporte en los niños

Naí Botello · 28 mayo, 2018
Los beneficios psicológicos del deporte en los niños son múltiples: desde otorgarles una mayor comprensión de las dinámicas sociales hasta ayudarlos a canalizar el estrés producido por sus actividades escolares. A continuación, brindamos mayores detalles sobre sus ventajas.

Los beneficios psicológicos del deporte en los niños son múltiples. Aunque es de conocimiento general que el practicarlos desde una edad temprana ayuda a combatir el sedentarismo y estimula la motricidad, en la actualidad se habla también de los beneficios psicológicos que el deporte ofrece.

Los niños que practican deportes se muestran más disciplinados, felices, aprenden más rápidamente y se integran de forma óptima en la sociedad. Por eso, es importante que los padres conozcan los beneficios psicológicos del deporte en los niños y, sin dudar, los guíen para que comiencen a practicar la disciplina que más les guste.

Beneficios psicológicos del deporte en los niños

Todas las especialidades médicas concuerdan en que realizar deportes o ejercicios físicos ofrece al individuo un bienestar integral. No solamente sirve como una excelente actividad recreativa, sino que también estimula las funciones cognitivas y el respeto por las normas.

Como la lista de ventajas es tan extensa, a continuación se describirán las más relevantes:

Mejora de las habilidades cognitivas

El aumento de las actividades cognitivas sin dudas resulta una ventaja fundamental. Los niños que practican deportes demuestran poder memorizar más y mejor.

Asimismo, retienen de mejor manera la información en comparación a los niños sedentarios. Esto ocurre porque, al ejercitarse, aumenta la producción de células en el hipotálamo, que es la parte del cerebro encargada de controlar el sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino.

Bienestar emocional y prevención de estados depresivos

Tanto en adultos como en niños, ha quedado demostrado que, con la liberación de endorfinas que se producen con la actividad física, los individuos sienten una sensación generalizada de bienestar; por lo tanto, son menos propensos a sufrir de estrés o a entrar en estados depresivos.

Los deportes en la educación infantil refuerza su cooperativismo y el trabajo en equipo.

De igual forma, se recomienda ampliamente practicar actividades físicas o deportes a los niños hiperactivos, impulsivos o con actitudes violentas; así, ellos logran drenar su energía y reducir su ansiedad.

Integración con la sociedad y respeto a las reglas

Mediante los deportes, los niños aprenden a socializar y a trabajar en equipo. Este hecho resulta fundamental, pues muchas veces no lo logran en la escuela o en otras actividades. Sin embargo, cuando comparten con otros niños metas e intereses en común, aprenden la importancia de la colaboración.

Por otra parte, también incorporan conocimientos sobre las normas y las reglas desde una perspectiva muy diferente; lo hacen desde la práctica, entendiendo de primera mano acerca de las injusticias.

Entonces, los niños entienden lo indispensable que resulta aplicar las reglas; de esa manera, pueden comenzar a seguir las normas establecidas en casa y en el colegio sin dudas ni rechazos.

Amplían sus espacios de socialización

Los niños que practican deportes en instituciones deportivas, gimnasios o clubes, también cuentan con la posibilidad de ampliar su grupo social y de amigos. De este modo, aprenden a relacionarse con otros pequeños de diversos estratos sociales; amplían su mentalidad y percepción y comprenden sobre los diversos individuos en una sociedad.

“Los niños que practican deportes se muestran más disciplinados, felices, aprenden más rápidamente y se integran de forma óptima en la sociedad”

Aumento de la autoestima

Los triunfos en los deportes también sirven como un factor importante para consolidar la autoestima del niño. De hecho, el fortalecimiento muscular y la buena apariencia física en general, producto del ejercicio, hace que los niños sientan más confianza, pierdan timidez y comiencen a amar su cuerpo; surge también un interés por alimentarse bien y cuidar su salud.

Aparición de la neurogénesis

Con la actividad física, el cerebro se activa y comienza a producir más neuronas; al mismo tiempo, fortalece todas las conexiones entre ellas. Este fenómeno cerebral tan beneficioso para el organismo se llama neurogénesis.

Cuando las neuronas se multiplican y sus conexiones se fortalecen, lo que ocurre es que los individuos adquieren la capacidad de tomar decisiones más rápidamente.

Además, se vuelven capaces de seguir un pensamiento lógico y se alejan considerablemente de las divagaciones. Esto se traduce, en definitiva, como un aumento de inteligencia.

Los beneficios psicológicos del deporte en los niños son tan destacables como los físicos.

Surgen hábitos saludables

Se estima que los niños que realizan actividades físicas también comienzan a desarrollar hábitos saludables, como por ejemplo tener una mejor higiene, asearse y cortarse las uñas con más regularidad.

Por otro lado, comienzan a rechazar el exceso de las comidas con grasas; a su vez, están más conscientes de la hora para acostarse, de descansar lo suficiente o de cumplir sus obligaciones dentro de los tiempos estipulados.

Como recomendación final, debes saber que muchos de estos beneficios no podrán reflejarse en los niños si los obligamos a hacer algún deporte en particular; tampoco si les demandamos un nivel de exigencia que no esté acorde al sentido común, el cariño y la comprensión.